Diseccionando a El País •  08/01/2021

La Asociación Madrileña de Enfermería desmiente a la Comunidad de Madrid: el Zendal no es el hospital madrileño con más pacientes Covid

La Asociación Madrileña de Enfermería desmiente a la Comunidad de Madrid: el Zendal no es el hospital madrileño con más pacientes Covid

Ayer se difundió ampliamente una noticia de la Agencia Europa Press en la que se afirmaba que «El Zendal ya es el hospital madrileño con más pacientes Covid» en base a los datos facilitados por la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid. Se hablaba de «161 pacientes ingresados a día de hoy [ayer], 157 de ellas en camas hospitalarias y 4 en UCI» y, a continuación, se ofrecían datos de otros dos hospitales ofrecidos como si de un «ranking» de enfermos se tratase: «el Universitario de la Paz, con 150 pacientes, de los cuales, 123 se encuentran en planta y 27 en UCI. El tercer centro sanitario de la red pública madrileña en estas hospitalizaciones es el Ramón y Cajal, con 107 pacientes en planta y 34 en UCI». La nota concluye mencionando el número de profesionales que trabajan en el Zendal, 611 según la misma fuente. La publicaron medios como El Mundo, Vozpópuli o El Independiente, entre otros.

La información seguía la estela de otras similares. El día 5 de enero trascendió que «El Zendal ya es el segundo hospital de Madrid con más ingresados por coronavirus» en El Independiente, medio digital que precisaba que «sólo le supera el Ramón y Cajal, con 170 pacientes ingresados». O que «El Zendal socorre al resto de los hospitales: ya es el segundo que más enfermos de Covid atiende«, el 6 de diciembre en La Razón.

La Asociación Madrileña de Enfermería Independiente ha corregido hoy las cifras difundidas por la Comunidad de Madrid, señalando que el Hospital de la Paz tenía ayer 170 pacientes por Covid19, pero 15 de ellos pendientes de cama en planta;

El número de pacientes que reciben atención en la Unidad de Cuidados Intensivos del Zendal es hoy en torno al 1% de los ingresados en la Comunidad de Madrid, sin embargo, todo lo que ocurre en el hospital se está difundiendo cada día en medios afines, como si de un instrumento de propaganda del Gobierno autonómico se tratase. Véase como ejemplo esta noticia difundida por la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, desde su cuenta de twitter;

Así concluye la nota publicada en La Razón;

[…] Del Zendal se despide con agradecimiento por lo que han hecho por él. Se oye a través del teléfono, algún saludo, palabras de ánimo. Hoy dormirá en su cama junto a su esposa, respirando sin ayuda de ningún aparato y tomando, de nuevo, las medidas de su hogar como el descanso del guerrero, uno más de tantos muchos.

No se difunde con la misma intensidad que la delegación madrileña del Sindicato de Enfermería (SATSE Madrid) sigue pidiendo a la presidenta Ayuso la “creación de una plantilla propia para el Hospital Enfermera Isabel Zendal y cobertura inmediata de todos los traslados, tanto voluntarios como forzosos, en los centros de origen”; la “recuperación de la jornada laboral ordinaria de 35 horas semanales” y el “reconocimiento y abono de la Carrera Profesional para todos los profesionales con independencia de la naturaleza de su vínculo jurídico con la Administración (estatutario, funcionario o laboral), ya sean fijos o temporales; o la “equiparación salarial de los complementos retributivos de destino y específico con los Servicios de Salud de otras comunidades autónomas cuyos profesionales perciben cantidades superiores” y que “los contratos o nombramientos temporales tengan una duración mínima de un año”.


Diseccionando a El País / 

César Pérez Navarro

 

Todo el mundo hace algo para sentirse realizado, o sencillamente, sentirse bien. En mi caso, he colaborado como arqueólogo de la Federación Estatal de Foros por la Memoria y del Foro por la Memoria de Córdoba, la ciudad donde vivo y nací, y escribo en este blog, en Tercera Información y en otros medios sociales y contrahegemónicos entre otras actividades que incluso podrían considerarse como “subversivas” teniendo en cuenta los tiempos que corren. Licenciado en Geografía e Historia y especializado en arqueología, mi profesión inicial, y estudios que recomiendo a cualquiera, aunque los planes actuales no sean lo que eran. Hoy me dedico al periodismo social y me preocupo, sobre todo, por la influencia de las corporaciones de la comunicación sobre los ciudadanos y las técnicas de manipulación de masas desarrolladas desde Edward L. Bernays.