André Abeledo Fernández • 29/10/2020

El sucio y lucrativo negocio de la disidencia en Venezuela

Leopoldo López, abandonó en los últimos días la embajada española en Venezuela y ya está en Madrid. Tras protagonizar un levantamiento militar fallido en 2014 contra el presidente de su país, Nicolás Maduro, fue condenado a 14 años de cárcel de los que cumplió tres y después le traspasaron a arresto domiciliario en 2019.
Su padre Leopoldo López Gil vino a España desde Venezuela en 2014 y en 2015, durante el mandato del entonces presidente, Mariano Rajoy, se le concedió la nacionalidad española.
Actualmente milita en el Partido Popular, que lo ha colocado muy bien en el ParlamentoEuropeo, donde ocupa el cargo de vicepresidente de la Delegación en la Comisión Parlamentaria Mixta UE-Chile, miembro de la Subcomisión de Derechos Humanos y miembro de la Delegación en la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana.
La disidencia venezolana ve recompensados sus servicios a las oligarquías extranjeras con puestos a media, dinero en efectivo, residencias en barrio pijos y hasta la nacionalidad española si es necesario. Las ultraderechas se cuidan mutuamente.
La familia de Leopoldo López disfruta ahora de un exilio dorado en Madrid, en el barrio de Salamanca, donde viven muchos de esos disidentes que han tenido que huir de Venezuela pero con las cuentas bancarias llenas y buenos contactos en la capital.
Aún recuerdo cuando a Lilian Tintori, la esposa de Leopoldo López le confiscaron la autoridades venezolanas 200 millones de bolívares que llevaba en su coche.
La mujer del opositor venezolano Leopoldo López aseguró entonces que el dinero que transportaba iba destinado a pagar gastos médicos de su «abuelita, que tiene cien años».
Corrupción, clasismo, desvergüenza y traición a la patria són las bases sobre las que se sustenta la oposición en Venezuela.
El «autoproclamado» Juan Guaidó ha dicho sobre la salida de Leopoldo López que «Maduro, no controlas nada». Dando a entender que el es responsable y complice también de la fuga de su mentor Leopoldo López.
También el traidor titere Juan Guaidó ha dicho que Leopoldo López va a continuar «desde este nuevo espacio de acción» su actividad subversiva.
Menos mal para esta oposición golpista que Venezuela no es la dictadura de Franco porque esta confesión pública sería más que suficiente para que lo fusilasen en dictadura o los encarcelacen por mucho tiempo en la supuesta democracia de EEUU.
Guaidó, Leopoldo y compañia són titeres, traidores bien pagados por las oligarquías nacionales y extranjeras que no merecen el menor respeto pero sí la mayor repulsa.