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La justicia contra Karl Liebknecht en 1907

En el año 1907, Karl Liebknecht sufrió un proceso judicial en Leipzig por un folleto titulado Militarismo y antimilitarismo desde el punto de vista del movimiento de la juventud internacional. En España se conoció este hecho gracias a un artículo de Mario Antonio, publicado en el número de 25 de octubre de ese año (nº 1129). Supone una fuente harto interesante desde el punto de vista socialista. Tenemos que tener en cuenta que, a pesar de estar encarcelado, al año siguiente consiguió ser elegido diputado en la cámara prusiana.

Karl Liebknecht (Wikipedia)

En el año 1907, Karl Liebknecht sufrió un proceso judicial en Leipzig por un folleto titulado Militarismo y antimilitarismo desde el punto de vista del movimiento de la juventud internacional. En España se conoció este hecho gracias a un artículo publicado en el número de 25 de octubre de ese año (nº 1129). Supone una fuente harto interesante desde el punto de vista socialista. Tenemos que tener en cuenta que, a pesar de estar encarcelado, al año siguiente consiguió ser elegido diputado en la cámara prusiana.

El artículo informaba que el proceso que se seguía contra Liebknecht sobre el delito de alta traición había terminado con una condena de 18 meses de reclusión en una fortaleza y el pago de las costas del juicio.

Para el autor del artículo el pretexto había sido la publicación del libro, pero, en realidad, lo que se perseguía era combatir la actividad antimilitarista de Liebknecht tanto entre las filas de las Juventudes Socialistas como en el SPD.

El autor hace en el artículo un breve análisis del libro, que constituiría un estudio del papel del ejército en la sociedad del momento, es decir, en plena paz armada, así como de su funcionamiento, especialmente sobre cómo influía en los soldados, así como en el establecimiento de “castas” entre los ciudadanos. Sería, por lo tanto, un “trabajo especulativo”, pero el fiscal había apreciado que era un atentado contra la Constitución, y una apología de la huelga general revolucionaria, promoviendo la insubordinación. El fiscal pedía dos años de cárcel y la pérdida de los derechos civiles durante cinco años. Tenemos que tener en cuenta que en ese momento se estaba en plena paz armada, y el Imperio alemán no estaba dispuesto a ningún cuestionamiento.

Al parecer, Liebknecht se defendió bien en el juicio y el tribunal terminó por no aceptar los cargos más graves. Por otro lado, si el objetivo era impedir la circulación del folleto, la difusión de las ideas allí contenidas, la justicia alemana había fracasado porque el acusado consiguió leer todo el texto en el juicio. Además, el SPD había publicado un libro sobre el proceso donde se incluía el folleto. Por otro lado, el juicio había sido seguido por la prensa nacional e internacional, por lo que la publicidad había sido completa.

El autor de este artículo tiene un trabajo breve sobre la personalidad de este fundamental líder político, publicado en Nueva Tribuna en enero de 2016, en la efeméride de su muerte por asesinato.