Redacción •  Actualidad •  30/04/2026

La presión de los ‘lobbies’ empresariales amenaza el futuro de las Directivas de Aves y Hábitats

  • La Comisión Europea realizará un “Stress Test” (prueba de resistencia) de las Directivas de Aves y Hábitats con el que pretenden justificar que se “simplifiquen” ambas directivas.
  • Ecologistas en Acción advierte de que este procedimiento oculta un nuevo intento de la derecha europea de “desregulación” de la normativa de protección de la naturaleza para el beneficio de las grandes corporaciones y promotores.
  • Desde la campaña europea Hands Off Nature, en la que participa Ecologistas en Acción, se anima a la ciudadanía a que muestre su oposición participando en una recogida de firmas que ya sobrepasa los 431.000 apoyos.
La presión de los ‘lobbies’ empresariales amenaza el futuro de las Directivas de Aves y Hábitats

En el último semestre la Comisión Europea ha anunciado numerosas propuestas legislativas para reducir la protección ambiental, social y de salud de la población europea. Ya hay aprobados o en tramitación diez paquetes de recortes a la legislación que protege el medio ambiente y la salud de las personas. Pero de especial gravedad es la posible modificación de las Directivas de Aves y Hábitats utilizando como excusa  la “simplificación” y la mejora de la “competitividad” de los lobbies empresariales de la UE que más contaminan e invaden hábitats naturales, para los que la conservación de especies y hábitats es un obstáculo para lograr mayor beneficio económico.

La Comisión Europea ha anunciado que se iniciará de forma inminente un “Stress Test” (prueba de resistencia) de las Directivas de Aves y Hábitats. El objetivo es “evaluar si las directivas siguen siendo pertinentes, proporcionadas y adecuadas para alcanzar sus objetivos de manera rentable, entre otras cosas identificando oportunidades para reducir la carga administrativa innecesaria” a través de un procedimiento de consulta a los Estados miembros y otras partes interesadas. Ecologistas en Acción alerta de que este enfoque ignora el papel crucial que desempeña la naturaleza en nuestra sociedad y se opone a las razones por las que se adoptó esta legislación. Las Directivas de Aves y Hábitats son la piedra angular de la política de biodiversidad de la UE, sobre la que se construye la Red Natura 2000, la mayor red coordinada de áreas protegidas del mundo. Estas directivas proporcionan el marco legislativo principal para que todos los países de la UE protejan la naturaleza más valiosa y amenazada.

Ecologistas en Acción denuncia que la ola de “desregulación” europea está afianzando una narrativa errónea que presenta a la legislación ambiental y de la naturaleza como “burocracia” y un obstáculo para la competitividad de la UE. En realidad, esta operación dirigida por los poderes políticos europeos, en complicidad con lobbies empresariales y grandes promotores, disfraza de mejoras para agilizar la economía lo que en realidad son facilidades para acelerar proyectos de grave impacto para la naturaleza vinculados a la minería, los centros de datos, infraestructuras energéticas o la industria más contaminante. Conservar la naturaleza no puede considerarse una carga, es una obligación. Modificar ambas directivas (eliminando especies o hábitats de los anexos, cambios en los niveles de protección, cambios en los procedimientos de autorización, flexibilizando el marco actual, debilitando la Red Natura 2000, etc) para favorecer actividades dañinas para el medio ambiente supondría el mayor ataque a la conservación de la naturaleza desde la creación de la Unión Europea, tirando por tierra el trabajo de decenas de años e incumpliendo el Marco Mundial de Biodiversidad que firmó la Unión Europea.

Eliminar controles y restricciones para lograr el beneficio a corto plazo de unas pocas corporaciones es una grave amenaza para nuestra salud y futuro. Proteger los hábitats y las especies es fundamental para mantener ecosistemas saludables, base de la que dependen nuestra sociedad y economía. Estos ecosistemas proporcionan aire y agua limpios, suelos sanos y servicios de polinización. Además, almacenan carbono y nos protegen frente a riesgos relacionados con el clima como inundaciones, sequías e incendios forestales. Se estima que dos tercios del valor añadido bruto de la UE tienen una dependencia media o alta de la naturaleza. Más del 70% de las empresas de la zona euro dependen en gran medida de al menos un servicio relacionado con la naturaleza que proporcionan los ecosistemas saludables. El coste financiero de la degradación ambiental es considerable: se calcula una pérdida económica de activos de 650.000 millones de euros entre 1980 y 2022, de los cuales 52.300 millones solo en 2022.

Para Ecologistas en Acción el “Stress Test” de las Directivas de Aves y Hábitats invisibiliza lo verdaderamente importante: la necesidad de mejorar su aplicación, su financiación, y el adecuado cumplimiento en la UE. Aunque la Comisión sostiene que la agenda de simplificación no debilitará la legislación ambiental, las numerosas propuestas “ómnibus” demuestran lo contrario. En lugar de este ejercicio, la Comisión y los Estados miembros deberían centrar sus esfuerzos en mejorar la aplicación, financiación y cumplimiento de las Directivas de Naturaleza, tal como ya concluyó la evaluación (“Fitness Check”) hace diez años.

Por ello, Ecologistas en Acción insta a la ciudadanía a mostrar su oposición a la desregulación que está imponiendo la Comisión Europea, y en concreto a la modificación de las Directivas de Naturaleza, participando en la recogida de firmas de la campaña europea Hands Off Nature (“Quitad las manos de la naturaleza”). Hasta la fecha se han recogido más de 431.000 firmas. Además, la organización ecologista reclama al gobierno español, que es uno de los nueve Estados miembros que serán entrevistados en profundidad durante el “Stress Test”, que asuma un perfil claro en defensa de las Directivas de Aves y Hábitats. Sin cumplir estos marcos regulatorios no se podrá sostener la transición ecológica.


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