Opinión

De burbujas y garitos

El Capri ya no es el sitio chic de los ochenta. Ahora lo frecuentan adolescentes tatuados con dibujos que ni ellos saben lo que significan. Ayer, sin ir más lejos, me sentí como un idiota en una fiesta de veinteañeras. Después de diez años de casado, uno pierde las habilidades necesarias para…

20/08/2016