Enrique Muñoz Gamarra •  Opinión •  15/06/2018

Cumbre EEUU-RPDC

El 12 de junio de 2018 se efectuó en Singapur (hotel el Capella, en el islote de Sentosa,) la cumbre entre los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, y la República Popular Democrática de Corea (RPDC), Kim Jong-Un. Mientras el líder norcoreano hablaba de una generalizada promesa de desnuclearización sin planes ni plazos concretos, el presidente estadounidense, Donald Trump, en una situación como acostumbra y como le instruyen en el Pentágono, anunciaba suspender las maniobras militares conjuntas que realiza en la península coreana sus Fuerzas Armadas con las de Corea del Sur desde hace buen tiempo.

En realidad existían obvias razones para la gran RPDC concretar aquella cumbre, aun a sabiendas del grave riesgo que corría la integridad física del gran líder norcoreano (observad el rechazo del bolígrafo al momento de la firma). Se entiende que tras el triunfo militar debía imponerse el triunfo diplomático. Y así fue. En efecto lo ocurrido el 12 de junio de 2018 fue un claro triunfo diplomático que empieza a quebrar el cerco al que estaba sometida la RPDC desde hace varias décadas. El asunto para lograr aquel objetivo era utilizar al mismo imperialismo estadounidense al que algunos países capitalistas aún siguen a pie juntillas.

No olvidemos que la misiva enviada a los imperialistas estadounidense el 14 de octubre de 2017 fue la máxima notificación revolucionaria escrita en estos últimos tiempos que introdujo una nueva correlación de fuerzas en el planeta, sepultando así definitivamente la hegemonía mundial estadounidense. En eso estriba la importancia de aquel documento.

Pero veamos esto con más detenimiento:

1.- La coyuntura en que se efectúa la cumbre:

La cumbre se efectuó en una nueva situación mundial establecida en medio de furibundas tensiones.

En efecto, frente a las intolerables provocaciones de guerra por parte de Estados Unidos contra la RPDC la respuesta de este país ha sido contundente. Ya en una nueva situación mundial, cuando el decadente imperialismo estadounidense llegó hasta la península coreana armado hasta los dientes con armamento convencional y nuclear, las tácticas de autodefensa y ataque que la RPDC pudo asumir, eran infinitas. En esto no podemos olvidar que el marxismo es ciencia porque precisamente es resultado de todo lo mejor de los conocimientos habidos en el mundo hasta el presente.

Consiguientemente para quebrar la seguridad estratégica de los Estados Unidos, aparte de la armamentística nuclear y sus portadores (misiles balísticos intercontinentales, ICBM), las diversas tácticas y estrategias habían devenido en extraordinariamente decisivas. Basta con decir que en lo militar la nueva realidad mundial ofrecía multiplicidad de objetivos. Esto, combinando las lecciones de la historia del movimiento comunista internacional con los aportes, por ejemplo, de estudiosos como Nicolás Maquiavelo («El Príncipe») y Sun-Zi («El Arte de la Guerra»), convertía al imperialismo estadounidense en un objetivo perfectamente vulnerable desde todos los ángulos. Por ejemplo en «El Arte de la Guerra» (Pág. 58. Edición Biblioteca Nueva), es muy importante el siguiente apunte: «Vencer cien veces en cien batallas no es lo mismo: lo óptimo sería dominar al enemigo sin haber llegado a batallar contra su ejército. Por tanto la política militar más aconsejable consiste en neutralizar los planes estratégicos del enemigo: en segundo lugar, EROSIONAR SUS SISTEMA DE ALIANZAS: en tercer lugar, combatir en campo abierto». Entonces las tácticas y estrategias de guerra revolucionaria al que hubiera asumido la RPDC desde la moral comunista lo habrían conducido perfectamente capaz de hacer saltar por los aires el ordenamiento imperialista actual, pues, un ataque nuclear preventivo de parte de Estados Unidos contra la RPDC hubiera llevado de inmediato a un contraataque nuclear lo que en otras palabras era la Tercera Guerra Mundial, es decir, sencilla y llanamente la guerra nuclear.

Por supuesto todo lo anterior no era ningún chiste. No lo era, por las siguientes razones: primero, porque el 3 de septiembre del 2017 la RPDC había mostrado al mundo que era capaz de transportar en sus misiles intercontinentales (ICBM) armamento nuclear de hidrogeno. Segundo, que aquel armamento estratégico ahora estaba en manos de un país socialista. Y no de cualquier país que de palabra se llamaba socialista, sino, de un autentico país socialista que había combatido la agresión del imperialismo estadounidense con las armas en la mano, además, un país que trabajaba por la construcción socialista aplicando en los hechos las enseñanzas de los maestros del proletariado mundial. Tercero, porque a partir de aquel momento (3 de septiembre del 2017) la bomba atómica de los países imperialistas, si la RPDC era atacado, perdía su condición de garante para la supervivencia del sistema imperialista. Y cuarto, a partir de aquel momento se abría en el mundo una nueva época, es decir, si el imperialismo estadounidense quería seguir existiendo debía tranquilizarse y aceptar las nuevas condiciones que presentaba el mundo después de aquellos hechos. Y de lo que precisamente resultaba, la enorme desesperación del conjunto de las burguesías financieras por aplastar a este país (RPDC), por lo que a partir de aquel momento las perspectivas de las burguesías financieras se habían vuelto absolutamente en inciertas, particularmente, muy inciertas para la burguesía financiera estadounidense.

Entonces este es el periodo especial e histórico al que se había asumido. Es uno de los trechos más importantes y decisivos del actual proceso histórico. Los poderes mundiales a partir de aquí trasuntan sus horas más cruciales de su existencia.

Pero la vieja burguesía financiera estadounidense que estaba enloquecida, arremetió ferozmente. Desató graves provocaciones, envío nuevos aviones de combate cerca de las fronteras de la RPDC cargadas de ojivas nucleares. Esto llegó a su clímax máximo el 19 de septiembre del 2017 cuando el presidente estadounidense, Donald Trump, en su discurso ante la 72.ª sesión de la Asamblea General de la ONU que justamente se iniciaba aquel día (19 de septiembre del 2017) se comportó como si fuera un Dios, atacando a la RPDC, Irán, Rusia, Venezuela, Siria, etc.

Veamos:

«Si EEUU se ve forzado a defenderse y defender a sus aliados, no tendremos otra opción más que destruir totalmente a Corea del Norte», dijo el mandatario en su discurso ante la 72 Asamblea General de la ONU (Organización de las Naciones Unidas). Subrayó que Corea del Norte representa una amenaza global si continúa desarrollando sus programas nucleares y de misiles balísticos, dijo este martes el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en su discurso ante la 72 Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). «Actualmente, el imprudente desarrollo de armas nucleares y misiles balísticos de parte de Corea del Norte amenaza todo el mundo con una inimaginable pérdida de vidas humanas», dijo Trump. Corea del Norte debe darse cuenta de que la desnuclearización es el único camino posible de cara al futuro, dijo Donald Trump (1).

Entonces el mundo ha sido testigo de los graves actos hostiles del ejército estadounidense en la península coreana contra la RPDC. 2016 y 2017 fueron los años más agitados de esta región.

Esto llegó a su fin el 14 de octubre de 2017 cuando aquel país le hizo saber a través de una misiva que estaba lista para un combate nuclear, los cobardes imperialistas estadounidenses quedaron enmudecidos y prácticamente aceptaron su derrota militar. Por supuesto, esto no era cualquier cosa, era una nueva geoestratégia mundial que empezaba a imponer una nueva correlación de fuerzas en el planeta sobre la base de la rendición total del agresivo ejército estadounidense que las prensas de los monopolios estadounidenses, europeos, rusos y chinos habían callado miserablemente.

Es en esta coyuntura que se efectúa aquella cumbre.

2.- Era totalmente necesario la utilización del mismo decadente imperialismo estadounidense para salir del cerco imperialista:

En análisis se efectúa sobre la base de hechos concretos. Cierto, tras la prolongada confrontación coreana-estadounidense que corre desde 1950 hasta la concreción del armamento nuclear de hidrogeno y su portador el misil balístico intercontinental (ICBM) por parte de la RPDC (3 de septiembre del 2017 y su correlato el 14 de octubre de 2018), este país (RPDC) ha terminado en un cerco imperialista. Aquello había que romperla. El asunto era ¿Cómo romperla?

La dirigencia comunista de la RPDC no hizo más que orientar su estrategia para lograr aquel objetivo dirigiéndolo hacia el propio imperialismo estadounidense que algunos países capitalistas aun la consideran su jefa y capitoste, es decir, utilizar a este mismo letal imperialismo para romper el cerco imperialista.

En realidad una gran estrategia. Ya estamos viendo ahora que Japón, Rusia, incluso la ONU tienen entre sus planes a  corto plazo invitar al líder, Kim Jong-Un, a sus países y la sede de la ONU, respectivamente.

3.- Una cumbre que en nada afecta los principios revolucionarios de la gran RPDC:

Sin embargo los rebuznos en los medios de los monopolios informáticos han sido persistentes, acusando a la RPDC de un país que había caído en las garras del imperialismo estadounidense cediendo sus principios revolucionarios al aceptar su desnuclearización a cambio de nada y que su suerte estaba echada igual como la de Irak (2003) y Libia (2010).

Aquellos olvidan en primer lugar que la RPDC es una potencia nuclear, además, la cuarta potencia militar del mundo. Una situación única y extraordinaria en la historia de estos últimos tiempos de máxima dictadura imperialista. En esto no podemos olvidar las estruendosas carcajadas de la máxima dirección de la gran RPDC cuando se enteró que el pentágono deambulaba por el mundo pidiendo su desnuclearización. Una situación que jamás ocurrirá, puesto que aquello ya está registrado en los anales de la historia de las luchas del heroico pueblo coreano, como un hecho irreversible.

En fin la cumbre del 12 de junio de 2018 ha sido una completa victoria diplomática que posibilita a la RPDC una mayor interacción internacional.

Sobre esto, Alejandro Cao de Benós, el delegado especial de este país para Occidente habló con Rusia Today (RT) el 11 de junio de 2018 en el que menciona tres puntos como trascendentales para la RPDC: la firma de un «tratado de paz definitivo que ponga fin a la guerra de Corea», el «levantamiento progresivo de las sanciones» y que «EE.UU. no interfiera en las relaciones Norte-Sur para poder avanzar con la reunificación».

4.- Las perspectivas son excelentes:

En efecto las perspectivas son excelentes. Sin embargo sabiendo la sinuosidad del imperialismo estadounidense respecto a los acuerdos y tratados que firma, debemos estar claros que la lucha del pueblo coreano por la construcción socialista, es y seguirá siendo larga y prolongada.

Consiguientemente aquí no termina la confrontación. Aquella va continuar. Los estadounidenses en unos pocos meses van a reanudar sus ataques. Lo que insta a la dirección comunista de la RPDC, después de un gran balance político y militar, a reanudar con mayor fuerza las tareas de la defensa del país, empeñándose aún más en la construcción socialista, tomando como siempre la política como lo más importante.

No olvidemos las elevadas preocupaciones de la burguesía financiera estadounidense a razón de su bancarrota económica y su deriva geopolítica. Nada es más importante para esta burguesía romper aquel círculo vicioso incluso hundiendo a sus más cercanos aliados (UE).

Su ansiedad es por resolver esta situación. Aunque todo ya está echado en su contra, el grupo de poder de Washington dice, es ahora o nunca. Por supuesto sabe de sus precarias perspectivas. Entonces observa con desesperación a Irán por su petróleo, quiere ocupar Yemen para controlar el estrecho Bab-el-mandeb un importante paso marítimo de la energía, está empecinado con China su mayor enemigo estratégico y continuamente envía su armada y sus aviones de combate al Mar Meridional de China e incluso agita a Taiwán, además, está desesperado por el completo control de América Latina al que considera su “patio trasero” y por eso se agita contra Venezuela y Nicaragua despertando a sus células durmientes (bandas paramilitares fascistas) para desestabilizarlos.

Sin embargo hay algo que lo inquieta terriblemente, se trata de la advertencia que le envió la dirigencia comunista de la RPDC el 14 de octubre de 2018 cuyo contenido está absolutamente latente. Aquello lo aplasta inmisericordemente.

NOTAS:

1.- «Trump: EEUU está listo y dispuesto a «destruir por completo» a Corea del Norte». Nota publicada el 19 de septiembre del 2017, en Sputnik: https://mundo.sputniknews.com/politica/201709191072470317-washington-defensa-asia-pyongyang-amenazas/

(*) ENRIQUE MUÑOZ GAMARRA:

Sociólogo peruano, especialista en geopolítica y análisis internacional. Autor del libro: “Coyuntura Histórica. Estructura Multipolar y Ascenso del Fascismo en Estados Unidos”. Su Página web es: www.enriquemunozgamarra.org


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