El «Modelo Mercadona» llega al Sergas: La gestión del miedo laboral
La estrategia de la Xunta de Galicia guarda una alarmante similitud con las políticas de recursos humanos de Mercadona, multinacional célebre por su obsesión con mantener el absentismo en niveles ridículamente bajos. Al premiar económicamente a los médicos por acelerar las altas, el gobierno gallego copia los métodos del capitalismo de gran distribución para implantar una lógica empresarial agresiva en los centros de salud públicos.
Este paralelismo se evidencia en tres puntos fundamentales:
El incentivo como elemento de presión: En Mercadona, las primas y pluses de la plantilla están supeditados a cumplir objetivos estrictos, lo que desincentiva de forma indirecta pedir una baja por enfermedad. La Xunta replica este esquema trasladando la presión económica al médico, convirtiéndolo en el «ejecutor» del recorte.
La cultura de la sospecha permanente: Ambas lógicas parten de la base de que el trabajador enfermo miente. Mercadona utiliza sus propios servicios médicos para fiscalizar, presionar y acelerar el retorno al puesto de trabajo de sus empleados. La Xunta, por su parte, utiliza el plus de productividad para que el Sergas actúe con la misma mentalidad, persiguiendo el proceso de recuperación como si fuera un fraude generalizado.
Presentismo y riesgo para la salud: El éxito de estos indicadores se mide en números, no en bienestar. En el modelo de supermercado, esto se traduce en empleados que acuden a trabajar enfermos por miedo a perder sus ingresos o su empleo. En el Sergas, provocará que pacientes de la clase trabajadora sean dados de alta sin estar recuperados, incrementando el riesgo de recaídas y cronificando patologías.
La Xunta de Galicia ha decidido adoptar los peores vicios de las mutuas privadas y de las grandes corporaciones. Transformar el derecho a la salud en un indicador de rendimiento empresarial es el paso definitivo hacia el desmantelamiento ideológico y material de lo público.
