Rodolfo O. Gianfelici •  Opinión •  01/07/2016

Drogas : Otra desinformación de “El País”

El periódico español El País, es uno de los más importantes en el mundo occidental, que es tomado como ‘referencia’ por otros medios. Una exageración para un medio que es simplemente un vocero de la geopolítica washingtoniana, en palabra española.
 
A lo que le agrega su resentimiento colonialista y sus añoranzas franquistas, junto a sus ínfulas de fiscal político-moral de Latinoamérica. El 23-6-2016 dio una nueva muestra de su desprecio por el tratamiento informativo y por su permanente ataque a todo lo que sea ‘americanista’ (en el sentido continental, no en el sentido que lo entienden sus directivos y periodistas de ‘norteamericanismo’). El País tituló: “La ONU señala a México como el tercer productor de amapola del mundo”. Lo cual –según dicho informe de la cuestionadísima organización mundial- sería verdad.
 
El tema es que con el título se oculta la verdad: quién es el nº 1 en ese ranking de producción de amapola. No es un dato menor, sino la consecuencia de una clara política del medio. Por comenzar digamos que si México produce amapola es porque debe tener algún mercado cercano, que absorbe esa producción… Tanto es así que entre 2014 y 2015 se cultivó en seis estados mexicanos. Una información nada secreta, pues ha sido verificada a través de satélites, los que concluyeron con otorgarle al país alrededor de 28.000 hectáreas dedicadas a esa producción ilegal (¿?). Esa superficie es equivalente a 2 veces Guadalajara. Y para tener una comprensión más amplia, la Ciudad de Buenos Aires es de 20.300 hectáreas; la de Miami, de 14.300 Ha; y Washington (terrestre más marítima), 17.700 Ha.
 
Con lo cual debe concluirse que dicha superficie no puede ser ignorada por los mexicanos, pero tampoco por sus ‘preocupadísimos’ vecinos (EEUU) que afirman “combatir” la droga… Pero como para que no quede ninguna duda que esa producción en verdad dispone de un cierto ‘visto bueno’ internacional, se desarrolla en los Estados de Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Chihuahua, Durango y Sinaloa. En otras palabras: no es una producción secreta.
 
El caso es que junto a la palabra droga está ligada irremediablemente el de: muerte. Por ello, quienes llevan adelante esta producción son concientes que avanzan en una actividad que más tarde o más temprano generará muertes. No solo por adicción, sino por el tráfico, comercialización y distribución. En este caso, la situación interna de México es harto conocida como para entrar en detalles. Hablar de amapola y opio es referirse a un mega-negocio mundial.
 
Tanto que la propia ONU indica que existe “sobreproducción mundial”. En ese camino, los mexicanos han producido en el 2014, 42 toneladas (cuando un año antes había sido de 26 toneladas). En medio de esta situación de crecimiento productivo, las muertes a causa de la heroína se han incrementado en Estados Unidos. Tanto que su presidente Barack Obama declaró: “Destruye familias. Destroza comunidades por todo el país” (en octubre de 2015). Palabras destacadas.
 
Sin embargo en los hechos, los mexicanos producicen cada vez más porque poseen un mercado cercano que necesita ser abastecido. Ese mercado es el territorio estadounidense. Pero si ello se cae de maduro y es preocupante, mucho más lo es saber quién es el que encabeza el ranking mundial productivo. Se trata nada más y nada menos que de Afganistán.
 
Si: el mismísimo país que desde hace una década y media (se inició el 7-10-2001, con la «Operación Libertad Duradera» del Ejército de EEUU y la «Operación Herrick» de las tropas de Gran Bretaña) sufre una invasión. Tomaron parte también, Canadá y Australia (porteriormente a través de la OTAN, se sumarían: Alemania, Francia, Italia, Polonia, Turquía, España, Rumania y la ISAF (Fuerza Internacional para la Asistencia para la Seguridad, liderada por la OTAN y de la que se incluyen otros 37 países). Para esta invasión y ocupación, Washington realizó ‘su’ interpretación del artículo 51 de la Carta de la… Organización de las Naciones Unidas (ONU).
 
Afganistán, es el nº 1 en la producción. Ello significa que EEUU no solo lo permite, sino que lo alienta. Para lo cual resulta interesante retornar a un artículo que he escrito y publicado en PrensaMare, el 22-10-2010: “… desde el Servicio Federal de Control de Drogas (FSKN) de Rusia, le han reclamado de manera reiterada a EEUU por la producción y tránsito de amapola que sale de suelo afgano… EEUU, haciendo uso del doble mensaje y doble moral, argumenta que no desea la destrucción del cultivo de amapola, porque teme que se genere una animadversión de la población local. Lo cual les significaría -dicen- más ataques y peligros para las tropas estadounidenses en Afganistán. En otras palabras: ‘para garantizar tranquilidad a los soldados invasores, que se siga produciendo droga y envenenando al mundo’… por territorio ruso pasa el 90% del la heroína afgana. La decisión estadounidense de ‘mirar para otro lado’ ha sido tomada al máximo nivel gubernamental; y con ello va en contra de la destrucción de plantas que contienen sustancias narcóticas, tal como lo consignan las resoluciones de la Asamblea General de la ONU… la superficie donde se cultiva la amapola del opio, no se haya reducido. Por el contrario, ha aumentado y ya está en superando las 123.000 hectáreas. EEUU argumenta que el Presupuesto oficial de Afganistán está en el orden de los 12.000 millones de dólares; y que las amapolas cultivadas en ese país abastecen un mercado de 65.000 millones de dólares en heroína y opio. Con lo cual las autoridades USA están defendiendo su necesidad que siga existiendo una economía en negro, caso contrario (además de aumentar sus riesgos militares) deberían ayudar con más llegada de capitales (para suplir la diferencia)… inteligencia de Rusia da cuenta que la cantidad de laboratorios clandestinos afganos que producen drogas para distribuirlas en Rusia aumentó el triple. Desde el 2009 han llegado a superar los 400 !, cuando existían 170 laboratorios. Se estima que en el 2009 se produjeron en Afganistán 7.000 toneladas de opio (equivalente a 700 toneladas de heroína). A Rusia llegan 36 toneladas de heroína afgana (unas 5.000 millones de dosis o inyecciones); y esa cantidad es un 35% del total que se distribuye desde Afganistán… la doble moral estadounidense da cuenta que mientras se informa al mundo que en Colombia se erradican 230.000 hectáreas de cultivos de coca anualmente, en el 2009 en Afganistán, apenas se llegó a las 2.000 hectáreas…
 
Zarar Ahmad Moqbel (responsable de la lucha antidroga en el Gobierno afgano) declaró que 22 de las 34 provincias de su país ya no producen estupefacientes (?)… los datos en cuanto al consumo y aprovisionamiento en Rusia y Europa contrastan y desmienten totalmente tal afirmación… Rusia sufre que entre 2 y 2,5 millones de jovenes (18 a 39 años) son drogadictos; en el país se consume el 20% de la heroína mundial; y alrededor de 50 mil personas mueren por año por sobredosis y otras 70 mil por el consumo. Rusia y la Unión Europea consumen más del 50% de la droga producida en Afganistán. En la Unión Europea se consumen 711 toneladas de droga en equivalente de opio; en Rusia, 549 toneladas. Ello significa que UE-Rusia acaparan el consumo de más del 50% de estupefacientes producidos en Afganistán. La importancia productiva es tan grande que el país produjo el doble de la droga que producía el mundo entero hace 10 años…”.
 
Aquellas 123.000 hectareas de producción (en 2010) en suelo afgano no pueden pasar desapercibidas para Washington. Por lo que se puede inferir que –además de una decisión geopolítica-, se asiste al escandaloso “negocio del generalato” (de EEUU) como se afirma, que es quien garantiza que nada detenga la producción y circulación por rutas afganas de la producción. Esa superficie tampoco puede “escapársele” a los satélites de espionaje USA. Imaginemos que semejante territorio (1.230 km2) puede ser comparado con: Bahrein (760 km2), Andorra (468 km2), Barbados (430 km2), o Granada (344 km2). Evidentemente el titular “preocupado” de El País ha cumplido con su objetivo: atacar a un país americano y esconder la verdad que involucra a Estados Unidos.
 
*Desde Santa Fé, Argentina.
 

Fuente: Prensa Mare


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