Agencia Telesur •  Internacional •  21/08/2026

Portaviones George Washington llega al mar Arábigo tras salida del Abraham Lincoln tras denuncias de familiares por pésimas condiciones de vida de las tropas estadounidenses 

El cambio sigue a la crisis en el portaviones Abraham Lincoln. Familiares de efectivos a bordo denunciaron escasez crítica de alimentos e higiene y fallas de mantenimiento.

Portaviones George Washington llega al mar Arábigo tras salida del Abraham Lincoln tras denuncias de familiares por pésimas condiciones de vida de las tropas estadounidenses 

El Comando Central de los Estados Unidos (Centcom) anunció la llegada del portaviones USS George Washington al mar Arábigo para sustituir al USS Abraham Lincoln. Este relevo en el Pacífico occidental ocurre en medio de un fuerte desgaste operativo y de denuncias por las pésimas condiciones de vida de las tropas estadounidenses que sostienen el asedio militar contra Irán.

Este movimiento estratégico deja al Pacífico occidental completamente desprovisto de portaviones norteamericanos, a pesar de que Washington considera dicha región como una prioridad de control militar.

El USS Abraham Lincoln inició su viaje en noviembre de 2025 desde San Diego, operando temporalmente frente a las costas de Venezuela antes de ser redirigido a Asia Occidental y llegar al golfo Pérsico a finales de enero de 2026llevando cazas F-35C y F/A-18, así como aviones de guerra electrónica EA-18G Growler. La nave estableció un récord histórico para la marina estadounidense al registrar el periodo de navegación más largo sin paradas en ningún puerto.

Símbolo clave de la agresión naval estadounidense en la región de Asia Occidental, el USS Abraham Lincoln ha iniciado este jueves su regreso a Estados Unidos tras meses de crisis interna, fallos estructurales y condiciones desesperadas que expusieron la fragilidad de la prolongada campaña militar de Washington contra Irán.

Medios estadounidenses señalaron el hecho de que las malas condiciones a bordo del portaviones y los reportes sobre malestar en la tripulación aumentaron con los problemas de abastecimiento, que varias fuentes han relacionado con los daños provocados por los ataques iraníes de represalia contra la base principal de la Quinta Flota de EE.UU., en Baréin.

Familiares de los aproximadamente 5.000 marinos e infantes de marina a bordo denunciaron a los medios de comunicación la escasez crítica de alimentos, la falta de suministros básicos de higiene y severos problemas de mantenimiento en la estructura del barco. Las deplorables condiciones provocaron un colapso en la salud mental de la tripulación, registrándose múltiples testimonios de militares intentando lanzarse al mar.

Legisladores del Partido Demócrata señalaron que esta crisis es consecuencia directa de la pésima planificación de la guerra por parte de la administración de Donald Trump. El conflicto asimétrico cumple casi seis meses de desgaste continuo sin un final a la vista, aunque los combates directos han experimentado una pausa reciente.

Donald Trump y los altos mandos del Pentágono desestimaron las denuncias de las familias calificándolas de simples mentiras y argumentando que la tripulación solo vive la austeridad propia de tiempos de guerra.

Escalada económica y propaganda desmentida

Ante el evidente desgaste de su maquinaria naval en el terreno, Washington ha trasladado la agresión hacia el plano diplomático. Trump anunció La «operación económica más devastadora« denominada el «Día D económico». Esta medida busca profundizar las históricas sanciones estadounidenses y occidentales, amenazando con retaliaciones financieras extremas a cualquier nación que comercie con Teherán.

Para justificar estas represalias, el Centcom —siguiendo la línea discursiva de la Casa Blanca— aseguró a la cadena Al Jazeera que sus fuerzas han facilitado el paso seguro de 1.300 barcos comerciales, alegando un supuesto incremento del flujo marítimo en el estrecho de Hormuz.

Los datos reales de las consultoras especializadas de tráfico marítimo desmienten la propaganda de Washington. De acuerdo con los reportes de la firma de análisis Kpler, la actividad naviera en los puntos clave de estrangulamiento de Asia Occidental muestra una realidad opuesta a la mostrada por Washington.

Estadísticas del 18 de agosto confirman que los tránsitos por el estrecho de Ormuz sufrieron una drástica caída del 17% en comparación con la jornada previa, con apenas 10 buques en movimiento, cinco de ellos por la ruta que estableció Irán, mientras que ninguno pudo validar su paso a través del dispositivo oficial de separación de tráfico controlado por Occidente.

Ante este panorama de fracaso logístico y falsedades mediáticas, la República Islámica mantiene firme su postura soberana. El canciller iraní, Abbas Araghchi, repudió los anuncios de Donald Trump calificándolos como una distracción, y sentenció que la política de hostigamiento estadounidense solo cosechará una nueva derrota.

Antes de la guerra iniciada por EE.UU. e Irán el 28 de febrero, una media de 130 buques transitaban la vía marítima, totalmente abierta por entonces.


EE.UU. / 

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