Redacción •  Internacional •  17/11/2022

El lobby fósil socava aún más la posibilidad de incluir la justicia climática y los derechos humanos en los acuerdos del clima

  • Los fuertes grupos de presión bloquean las negociaciones sobre financiación e ignoran las demandas de los países del Sur Global.
  • EE.UU. busca incluir al sector privado en la financiación a través de acuerdos voluntarios y con menos salvaguardas en las protección de derechos humanos.
  • Amigos de la Tierra exige a los países industrializados asumir su deuda climática y reducir sus emisiones para no sobrepasar el 1,5°C.
El lobby fósil socava aún más la posibilidad de incluir la justicia climática y los derechos humanos en los acuerdos del clima

Las negociaciones de la Cumbre del Clima en Egipto, ya en la recta final, se están viendo bloqueadas por los fuertes grupos de presión de los combustibles fósiles. Amigos de la Tierra denuncia que, mientras los países tendrían que estar tomando decisiones de calado para limitar las emisiones de CO2, los acuerdos siguen en el aire sin contemplar los principios de justicia climática y sin repartir responsabilidades en su deuda con los países del Sur Global. 

La segunda semana de la Cumbre del Clima, en Sharm el-Sheikh, ha arrancado con fuertes bloqueos en las negociaciones sobre financiación. Un gran lobby por parte de los grupos de presión de combustibles fósiles y su apuesta por las falsas soluciones está socavando la justicia climática y eludiendo la responsabilidad diferenciada de los países del Norte. Esto a su vez dificulta llegar a un acuerdo con medidas que garanticen no sobrepasar el 1,5°C, el límite que evitaría los peores impactos de la crisis climática. 

Amigos de la Tierra denuncia que EE.UU. está liderando las negociaciones económicas para reestructurar los flujos financieros globales y evitar así la obligatoriedad de una financiación climática adicional de los países industrializados como demandan los países del Sur.

Frente a las demandas de justicia climática por parte de los países del Sur Global en materia de financiación justa y equitativa, los países industrializados con EE.UU. a la cabeza están presionando para incluir al sector privado a través de acuerdos voluntarios como única manera para no sobrepasar el límite del 1,5°C. Esto implicaría menores salvaguardas en los textos, como rehuir la protección de los derechos humanos, y daría un impulso todavía mayor a las falsas soluciones como las basadas en la naturaleza (SBN) y la geoingeniería. 

En esta presión para dar más poder al sector privado en la financiación, se busca incluir el mecanismo de resolución de controversias entre inversores y Estados o ISDS (por sus siglas en inglés), lo que permitiría a las empresas demandar a los Estados en tribunales privados en detrimento del interés general de su ciudadanía. Amigos de la Tierra junto a más 380 organizaciones de la sociedad civil exige a los gobiernos de todo el mundo que abandonen este mecanismo.

Las empresas de combustibles fósiles ya han demandado a diferentes estados por el fin del carbón, la cancelación de un oleoducto de arenas bituminosas, la prohibición de una explotación petrolífera en alta mar y la regulación del fracking. Miembros de la propia industria esperan que estos casos sean sólo un aperitivo, dada la magnitud de los «activos varados» de los combustibles fósiles que pueden dar lugar a muchas más demandas.

La organización ecologista alerta de que estos intentos para integrar  enfoques de mercado y abandonar la justicia climática a través de la incorporación de la inversión privada está acompañado de la fuerte presencia del lobby fósil. Según un informe de Corporate Accountability, Global Witness y Corporate Europe Observatory, más de 600 grupos de presión de combustibles fósiles, un 25% más que la COP26 de Glasgow, están presentes en las negociaciones de Egipto.

En lo que respecta a los mercados de carbono – Artículo 6-, Amigos de la Tierra denuncia los fuertes retrocesos en las negociaciones que abren más la puerta a las compensaciones basadas en la naturaleza y en la geoingeniería, y que socavan la responsabilidad en términos de derechos humanos. Parece ser que ante la complejidad que conlleva la operatividad de este artículo, las negociaciones en esta materia se van a aplazar hasta el año que viene. 

Los derechos humanos no están teniendo cabida ni en los textos ni en el espacio de la COP27. El entorno en el que se desarrollan las negociaciones es extremadamente complejo. La falta de garantías de protección de los derechos humanos en un país como Egipto está provocando una mayor criminalización de los activistas, muchos han sufrido represión, frente a la cada vez mayor presencia y poder del lobby fósil. Por todo ello, la organización como parte de la Campaña Global para Exigir Justicia Climática (DCJ), expresa su solidaridad, como ya lo hizo anteriormente, con los activistas en Egipto y con el resto de movimientos sociales en primera línea de lucha de todo el mundo.


combustibles fósiles /