Eduardo Montagut Contreras •  Memoria Histórica • 05/07/2016

María Álvarez

María Álvarez fue una mujer que resistió hasta llegar a los 63 años a pesar de sufrir intensamente. María era natural de Berzana-Quirós y se afilió a la UGT y a la Agrupación Socialista de Olloniego. Su esposo, Mario García, compartía con ella el compromiso social. Era un minero muy activo que por su participación en la Revolución de Octubre recibió terribles palizas en el Convento de Adoratrices. María, por su parte, también fue detenida e internada en la Cárcel de Mieres. Al estallar la guerra tuvo que dedicarse a cuidar a su marido porque las torturas recibidas quebrantaron gravemente su salud. Tuvieron que marcharse a Barcelona y pasaron la frontera cuando la guerra se perdió. Pero los sufrimientos de esta familia no terminaron en el exilio. Residiendo en Anduze (Gard) Mario falleció al poco tiempo. Un hijo del matrimonio perdió la vida al ser tirado de un tren por los alemanes cuando regresaba a casa del trabajo. María se trasladaría a Alés, también en Gard, y allí decidió mantener su doble militancia socialista, en las Secciones del PSOE y de la UGT. María se volvería a casar con un compañero que también era viudo y exiliado, Francisco Ruberte. María murió en octubre de 1959.

Puede consultarse el Diccionario Biográfico del Socialismo Español.

 

 


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