Redacción •  Actualidad •  26/06/2026

Luces y sombras del nuevo paquete europeo ferroviario sobre derechos de usuarias y usuarios: más protección en viajes estatales, cobertura insuficiente en rutas internacionales

  • El paquete Rail Passenger propuesto por la Comisión Europea introduce nuevas obligaciones para operadores ferroviarios de cobertura de gastos de personas viajeras en caso de pérdida de conexiones entre trenes.
  • En el plano estatal, la nueva normativa garantizará protección a usuarias y usuarios en viajes que incluyan múltiples trayectos con empresas diferentes (por ejemplo, entre Renfe, Ouigo e Iryo).
  • Sin embargo, según un informe de Transport & Environment, el alcance de la propuesta comunitaria es limitado y no impediría que el 43 % de las rutas aéreas transfronterizas más transitadas de la UE sigan siendo difíciles o imposibles de reservar en tren.
Luces y sombras del nuevo paquete europeo ferroviario sobre derechos de usuarias y usuarios: más protección en viajes estatales, cobertura insuficiente en rutas internacionales

El pasado 13 de mayo, la Comisión Europea hizo pública su propuesta Passenger Package, con la que persigue facilitar la reserva de billetes de tren de larga distancia. Por un lado, dicho paquete obliga a los principales operadores ferroviarios a mostrar y vender los billetes de la competencia para aquellas rutas que sean operadas en su país de origen —donde tienen una posición dominante en el mercado—, o que salgan de o lleguen a él.

Por ejemplo, en el caso de Renfe, esto supondrá que la operadora estatal tenga que mostrar y vender en su página web los billetes de empresas como Ouigo e Iryo para trayectos de alta velocidad en España. O los billetes de SNCF (operador estatal francés) para un trayecto Barcelona-París.

Por otro lado, para los trayectos aplicables al criterio anterior, el Passenger Package exige a todas las empresas de venta de billetes (operadores ferroviarios, plataformas independientes, etc.) que posibiliten a su clientela la reserva de un viaje completo —incluso incluyendo varias compañías ferroviarias y tramos a nivel estatal e internacional— en una sola transacción, mediante la figura denominada “billete único”.

A este billete único es al que se condicionan todos los nuevos derechos que el paquete establece. Teniendo en cuenta lo anterior, en caso de pérdida de una conexión por el retraso o la cancelación de uno de los trayectos, el nuevo paquete propuesto por la Comisión garantiza el acceso de la persona propietaria de un billete único a diferentes derechos: a un cambio de itinerario para subir al siguiente tren; a solicitar el reembolso en caso de cancelación; a una indemnización por los retrasos incurridos; y a la cobertura de gastos de alojamiento y manutención en caso, por ejemplo, de tener que hacer noche en el destino intermedio a la espera del nuevo tren.

Para Ecologistas en Acción, todo lo anterior representa un importante avance en lo que se refiere a la protección de los derechos de usuarias y usuarios del tren para trayectos de larga distancia. Hasta ahora, en viajes de larga distancia que incluyen diferentes tramos y operadores, los derechos de quienes viajan han dependido en gran medida de los acuerdos entre empresas ferroviarias, cubriendo tan solo de manera parcial y con grandes limitaciones la cobertura de posibles gastos e indemnizaciones ante retrasos y pérdida de conexiones.

“Sin duda, uno de los elementos más positivos de la propuesta de la Comisión Europea reside en la cobertura de toda una serie de derechos en caso de pérdida de conexiones en los viajes dentro de un Estado miembro. En el caso de España, esto es especialmente relevante en el transporte ferroviario de alta velocidad, para el cual no existen a día de hoy fórmulas de protección de pasajeras y pasajeros en caso de pérdida de conexión entre trenes de empresas diferentes”, declara Pablo Muñoz, portavoz de la organización ecologista.

Un ejemplo: según el reglamento propuesto, en un viaje entre Sevilla y Barcelona compuesto por dos trayectos (Sevilla-Madrid y Madrid-Barcelona) y operados por empresas diferentes, si se diera un retraso del primer tren, quien está viajando tendría derecho a recolocación en el siguiente tren disponible, posibilidad de indemnización por el retraso y cobertura de gastos de alojamiento y manutención, si fueran necesarios.

Sin embargo, tal y como resalta Ecologistas en Acción, la situación no resulta tan satisfactoria en el caso de los viajes transfronterizos. La razón es que, según la propuesta de la UE, los principales operadores solo estarán obligados a vender billetes únicos para viajes internacionales que parten de o concluyen en sus países. Pueden decidir vender otros billetes internacionales haciendo uso de un segundo requerimiento, el que obliga a cualquier operador a compartir sus billetes cuando una plataforma de venta se los pide, pero varios operadores históricos ya han apuntado que no los pedirán.

“El criterio de limitación geográfica es tan restrictivo que tendrá como consecuencia que numerosos trayectos internacionales no sean considerados billete único y, por tanto, no garanticen la cobertura de conexiones, indemnizaciones y gastos de quienes viajan”, matiza Pablo Muñoz.

Así lo corrobora el nuevo estudio de Transport & Environment, según el cual en 13 de las 30 rutas aéreas transfronterizas más transitadas en la UE (el 43 %), los billetes comprados a través de plataformas de operadores ferroviarios podrían no conllevar obligaciones de indemnización o colocación en el siguiente tren disponible en caso de pérdida de conexión entre compañías diferentes.

En estos casos, la tónica dominante en caso de perder una conexión será tener que pagar costosos billetes adicionales. En su informe, T&E ha analizado el coste de un billete adicional en las rutas en las que usuarias y usuarios del tren no tienen garantizados sus derechos. La principal conclusión es que aquellas se enfrentarían a una penalización media de 86 euros si pierden su conexión, lo que supone 1,6 veces la tarifa original pagada con un mes de antelación.

Por ejemplo, un billete de última hora para el tramo Madrid-Barcelona de la ruta Lisboa-Barcelona es el más caro, con precios que se disparan hasta 2,6 veces. Las tarifas para el mismo día en el tramo Hamburgo-Copenhague de la ruta Ámsterdam-Copenhague, y en el tramo Venecia-Milán de la ruta Viena-Milán, casi duplican su coste inicial (con un aumento de 1,8 en ambos tramos). En la mitad de estas rutas, por otro lado, es probable que las personas usuarias tengan que pagar un alojamiento para pasar la noche.

Pablo Muñoz Nieto ha concluído: “Acogemos con satisfacción los intentos de la Comisión Europea por facilitar el transporte ferroviario mediante una protección adecuada de los derechos de viajeras y viajeros. Especialmente en lo que se refiere al ámbito estatal, la nueva propuesta es pertinente y puede ayudar a resolver su indefensión ante retrasos o cancelaciones. No obstante, reclamamos una mayor ambición en el plano internacional: el alcance geográfico de la propuesta es claramente insuficiente. Las rutas más transitadas en avión deben ser parte del ámbito de aplicación del Passenger Package, para promover el cambio modal del avión al ferrocarril”.


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