Redacción •  Actualidad •  12/11/2016

EQUO apuesta por reforzar un modelo turístico sostenible y accesible a todas las personas en Cabo de Gata

El partido verde alega contra el hotel proyectado en la zona de los Genoveses, al considerar que incumple el PORN y sienta un  “precedente peligroso”.

EQUO apuesta por reforzar un modelo turístico sostenible y accesible a todas las personas en Cabo de Gata

EQUO Andalucía ha apostado este sábado por impulsar un modelo turístico sostenible y accesible a todas las personas, independientemente de su nivel adquisitivo, en espacios naturales como el Cabo de Gata, enclave protegido donde pretende materializarse una instalación con la que se sentaría un “precedente peligroso”.

De hecho, el partido verde acaba de presentar alegaciones contra el hotel proyectado en la zona de Genoveses, que plantea la reforma del cortijo de Las Chiqueras para habilitar hasta 33 habitaciones y una piscina. El proyecto, que se encuentra sometido a información pública a la espera de obtener la Autorización Ambiental Unificada por parte de la Junta de Andalucía. Así, aunque desde EQUO reconocen que el proyecto ideado “puede ser innovador en cuestiones como el uso de energías renovables, bioconstrucción y otras técnicas de la arquitectura que buscan un modelo sostenible y respetuoso con el entorno natural”, consideran que la ubicación en una zona como los Genoveses “podría consolidar un precedente peligroso para que se puedan autorizar este tipo de usos en otros lugares vírgenes y protegidos como la Cala de San Pedro, Cala del Plomo y Salinas de Cabo de Gata”.

Así lo recogen las alegaciones presentadas por la formación, que también ponen el acento en que la actuación “que se presenta como rehabilitación no es tal, ya que supone la creación de dos nuevos edificios, en la actualidad inexistentes”, y en el impacto permanente que los huéspedes y el propio personal del hotel ocasionarían en el entorno. “Las instalaciones existentes en la actualidad tienen un uso relacionado con la actividad agropecuaria y la hostelería”, señalan, “un uso que se vería modificado y que supondría un aumento de la presión en un espacio especialmente sensible”, ha insistido la coportavoz de la formación en Almería, Emilia Cruz.

De este modo, y aunque desde EQUO promueven el conocimiento y acercamiento de la ciudadanía a los espacios naturales, “para su disfrute y el desarrollo en torno a los mismos, en base a actividades sostenibles”, en este caso el disfrute se limitaría a quienes pudiesen pagarse la estancia en estas instalaciones. “No es justo que mientras a nivel general se trata de minimizar el impacto y se controlan visitas y estancias, derivando a los visitantes al núcleo urbano, ahora se alteren estos usos en función del poder adquisitivo”, ha indicado por su parte el también coportavoz, Manuel Pérez.

Coincidencias con ‘Amigos del parque’

Igualmente, y como también defiende en sus alegaciones la asociación Amigos del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, desde EQUO recuerdan que “según lo establecido en el propio PORN de Cabo de Gata-Níjar de 2008, no se determina la compatibilidad ambiental de un proyecto turístico, en una zona catalogada como C1”. Así, “por analogía se podría considerar que esta actividad tendría un uso público y educación ambiental, pero tiene una finalidad meramente económica dentro del fomento de un turismo verde y ni tampoco se puede considerar como un campamento de turismo, porque es un rehabilitación para un negocio de hotelería de 33 habitaciones”.

El proyecto también tendría en contra los problemas que podrían surgir en relación a la movilidad y el aumento de tráfico rodado en los alrededores de la instalación y los accesos a las playas, lo que contraviene las recomendaciones establecidas hasta el momento. En definitiva, “pese a su intención de presentarse como un proyecto sostenible, no parece el más adecuado para desarrollar en un paraje como éste, cuya conservación y acceso público tenemos que garantizar”, sentencian desde EQUO.


Cabo de Gata /  ecología /  EQUO /