Putin realiza visita oficial a China para conversar con Xi Jinping
La visita del mandatario ruso a Beijing se produce en un momento crucial de la geopolítica mundial donde Beijing y Moscú necesitan afianzar sus alianzas bilaterales.

En una jornada cargada de simbolismo geopolítico, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, fue recibido este miércoles por el mandatario chino, Xi Jinping, en el histórico Palacio de la Asamblea Popular, ubicado en la emblemática Plaza de Tiananmén de Beijing.
El encuentro dio inicio a una serie de conversaciones destinadas a profundizar los lazos bilaterales en un contexto internacional marcado por crecientes tensiones con Occidente.
Ambos líderes se estrecharon la mano para comenzar una reunión con la que, entre otros asuntos de agenda, se conmemoran los 25 años de la firma del Tratado de Buena Vecindad, Amistad y Cooperación entre Moscú y Beijing, un documento fundacional que ha servido como columna vertebral de la relación entre “El Gran Dragón” y el “Gran Oso”.
Putin llegó acompañado de una nutrida delegación de alto nivel que apunta a demostrar que el Kremlin confía en los resultados que se den de este encuentro.
Entre los miembros de la comitiva del Kremlin se encuentran cinco viceprimeros ministros, ocho ministros de distintas carteras, así como altos responsables del Banco Central de Rusia y de varias corporaciones estatales clave para la economía rusa.
Cooperación sin precedentes
El mandatario ruso fue claro al definir los objetivos de su visita. Según declaró previamente, la reunión busca «desarrollar activamente los contactos en materia de política, economía y defensa» entre ambas naciones, con la mira puesta en consolidar lo que calificó como una «cooperación genuinamente estratégica».
«Las relaciones ruso-chinas han alcanzado un nivel efectivamente sin precedentes», afirmó Putin ante los medios de comunicación, agregando que «valoro sinceramente el ánimo del presidente Xi Jinping de mantener con Rusia una cooperación a largo plazo».
Según Putin, «la locomotora de la cooperación económica es la interacción ruso-china en el ámbito energético». » En medio de la crisis en Oriente Medio, Rusia mantiene su papel como proveedor confiable de recursos, y China como consumidor responsable de esos recursos», detalló.
Uno de los puntos más destacados del encuentro fue el anuncio relacionado con el comercio bilateral. Según reveló el presidente ruso, las transacciones entre ambos países se están realizando «casi en su totalidad» en rublos y yuanes, lo que representa un golpe significativo a la hegemonía del dólar estadounidense en el comercio internacional.
Este proceso de desdolarización ha permitido que el intercambio comercial entre Rusia y China supere los 200.000 millones de dólares, valga la redundancia,, una cifra récord que evidencia el creciente nivel de integración económica entre ambas naciones.
Las pautas de esta cumbre tienen pendiente que Putin y Xi firmen una declaración conjunta sobre el fortalecimiento de la asociación integral y de la cooperación estratégica, así como también para la profundización de las relaciones de buena vecindad, amistad y cooperación.
Asimismo, está previsto que los líderes adopten otra declaración conjunta sobre la formación del mundo multipolar y de relaciones internacionales de un nuevo tipo. Además, se planea la firma de unos 40 documentos bilaterales, entre intergubernamentales, interinstitucionales y comerciales, destinados a profundizar la cooperación en los ámbitos de la industria, el comercio, el transporte, la construcción, la innovación, la educación y la cinematografía, así como en las esferas de la energía nuclear y la cooperación entre agencias de noticias.
De ellos, 21 se firmarán en presencia de Putin y Xi, mientras que del resto solo se anunciará su formalización durante la ceremonia.
Recordemos que el Tratado de Buena Vecindad, Amistad y Cooperación, firmado originalmente en 2001 y motivo principal de esta cumbre, sentó las bases para una relación que ha ido evolucionando hasta convertirse en una asociación estratégica integral. Durante estos 25 años, ambos países han coordinado posiciones en foros multilaterales como la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) y el grupo BRICS, defendiendo principios como la no injerencia en asuntos internos y el respeto a la soberanía nacional.
