Los sindicatos se unen para defender los Servicios Postales en todo el mundo

Representantes sindicales del sector postal y logístico de distintos países, desde Senegal hasta España (CCOO y UGT), reunidos el pasado 5 de mayo en Nyon (Suiza), han unido sus voces en defensa del Servicio Postal Universal (SPU) y del derecho de toda la ciudadanía a disponer de un servicio postal público, regular, accesible y asequible.
Y han denunciado que los servicios postales públicos están siendo objeto de ataques y procesos de desregulación y privatización, poniendo en riesgo redes construidas durante generaciones, gracias a la inversión pública y al esfuerzo de millones de trabajadores/as.
El interés de gobiernos y operadores postales de muchos países por abandonar la red de reparto de cartas y paquetes por su poca rentabilidad económica, les hace ser los primeros en exigir que la futura Ley de Entrega se quede en solo 3 días de obligación de servicio universal, frente a los 5 días actuales en nuestro país -6 en algún otro país-. Y los operadores privados, practicantes del dumping laboral y salarial – 17.291 € al año en Glovo, por ejemplo deseando que los Correos de toda Europa renuncien cuanto antes a ello. Los sindicatos dicen poner “pie en pared” ante esta ofensiva ideológica “contrapostal”.
El SPU, que en España tiene asignado Correos hasta 2030, con reparto de 5 días a la semana, por Acuerdo de CCOO y UGT con el Gobierno, constituye, a razón de CCOO «la garantía de cohesión territorial, igualdad social y acceso universal a servicios esenciales de comunicación y reparto. Defender el SPU significa garantizar que cualquier persona, independientemente de dónde viva o de su nivel de ingresos, pueda acceder a servicios postales públicos de calidad. Supone también preservar el carácter público del servicio postal, frente a quienes pretenden convertirlo exclusivamente en un negocio sometido a la lógica del beneficio.»
También han alertado de que el futuro del SPU y de los Correos que lo prestan en Europa está en un momento decisivo con la nueva regulación que se pretende. La caída del volumen de correspondencia tradicional y el fuerte crecimiento de la paquetería, derivada del comercio electrónico, están transformando profundamente el sector postal. CCOO ha reclamado que la nueva Ley de Entrega de la UE garantice estándares de calidad y una financiación adecuada para el SPU y los Servicios de Interés Económico General (SIEG), así como condiciones laborales justas para las personas trabajadoras del sector postal (salario digno, empleo fijo, no abuso de la temporalidad y la parcialidad, no fraudes de ley en la contratación, 35 horas, etc.). Asimismo, ha defendido que los servicios postales sean considerados esenciales y estratégicos para la UE.
Para CCOO, el servicio postal público sigue siendo un elemento esencial de cohesión social, vertebración territorial y desarrollo económico, especialmente en las zonas rurales y menos pobladas.
