La Plataforma de Trabajadores/as a Jornada Parcial de Correos traslada a la Ministra de Trabajo la “grave precariedad estructural” que sufren miles de empleados/as de la empresa pública
- La Plataforma de Trabajadores/as a Jornada Parcial de Correos (por la conversión de las jornadas parciales en completas) ha remitido una carta a la Ministra de Trabajo y Economía Social, Dña. Yolanda Díaz, denunciando la situación de precariedad laboral que afecta a miles de trabajadores y trabajadoras de Sociedad Estatal Correos y Telégrafos, S.A., S.M.E.. La plataforma reclama la eliminación progresiva y definitiva de las jornadas parciales en la empresa pública y denuncia que el actual sistema para acceder a jornadas completas es “lento, insuficiente y desesperante”.

La problemática de las jornadas parciales en Correos ha dado un nuevo paso hacia el ámbito institucional. La recientemente creada Plataforma de Trabajadores/as a Jornada Parcial de Correos, constituida en asamblea el pasado 10 de enero, ha enviado una carta formal al Ministerio de Trabajo para exponer una situación que consideran “ una de las mayores bolsas de precariedad existentes actualmente dentro de una empresa pública estatal”.
En el escrito remitido a la ministra, la plataforma denuncia que miles de empleados y empleadas de Correos continúan desarrollando su trabajo con contratos parciales de cuatro horas diarias, salarios insuficientes y condiciones laborales que, aseguran, “impiden construir un proyecto de vida digno y estable”.
Según los propios Informes Anuales Integrados de Correos, la empresa mantiene actualmente más de 3.200 trabajadores y trabajadoras a jornada parcial, aunque algunas organizaciones sindicales elevan la cifra hasta cerca de 5.000 personas. La plataforma considera que esta situación resulta “inconcebible en una empresa pública que debería ser ejemplo de empleo estable y de calidad”.
“Trabajamos para pagar gasolina”
Uno de los aspectos que más preocupa a la plataforma son las consecuencias humanas y sociales derivadas de esta situación laboral. En la carta enviada a la ministra se describen casos de trabajadores y trabajadoras que recorren diariamente decenas e incluso cientos de kilómetros para poder acudir a sus puestos de trabajo.
“Tenemos compañeros que realizan 80 o 90 kilómetros de ida y otros tantos de vuelta para trabajar únicamente cuatro horas. Algunos llegan a recorrer cerca de 900 kilómetros semanales y aseguran literalmente que trabajan para pagar la gasolina”, explican desde la plataforma.
La organización también denuncia situaciones extremas de trabajadores que obtuvieron plazas de “sabaderos” en Madrid —puestos de trabajo únicamente para fines de semana — y que, debido a sus bajos salarios, “llegaron a dormir en sus coches durante el fin de semana porque no podían permitirse un alojamiento”.
A ello se suma la imposibilidad de acceder a préstamos o hipotecas debido a las nóminas reducidas derivadas de los contratos parciales. “Muchos compañeros y compañeras no pueden independizarse, iniciar una vida en pareja o formar una familia porque sus ingresos no les permiten garantizar estabilidad económica”, señalan. En numerosos casos, aseguran, son padres, parejas o familiares quienes ayudan económicamente a los trabajadores para que puedan llegar a fin de mes.
Un modelo que perpetúa la precariedad
La plataforma denuncia que la jornada parcial en Correos no es una situación temporal o residual, sino “una forma estructural de precariedad laboral consolidada dentro de la empresa”.
Además del bajo salario, los trabajadores parciales denuncian sufrir una serie de penalizaciones adicionales: trienios y tramos reducidos, menores bases de cotización para la futura jubilación, limitaciones en beneficios sociales y dificultades para acceder a mejoras laborales.
También critican que, en muchos casos, la empresa recurre a contrataciones eventuales o a horas extraordinarias del personal a jornada completa mientras trabajadores y trabajadoras fijos continúan atrapados en contratos parciales.
“Existen unidades donde se jubilan trabajadores con plazas estructurales y esas plazas no se cubren, mientras compañeros fijos permanecen a tiempo parcial. Incluso se contrata personal eventual o se ofrecen horas extra antes que ampliar jornada a quienes ya están dentro de la empresa”, denuncian.
La plataforma sostiene además que esta situación podría entrar en conflicto con lo establecido en el Estatuto de los Trabajadores, especialmente en relación con las horas complementarias y la prioridad de ampliación de jornada para trabajadores a tiempo parcial.
El Concurso de Traslados: “16 años para acabar con las parciales”
Uno de los principales focos de crítica es el sistema diseñado por Correos para convertir jornadas parciales en completas: el Concurso Permanente de Traslados (CPT).
El Acuerdo Marco firmado entre la empresa y varias organizaciones sindicales contempla la conversión progresiva de las jornadas parciales mediante este mecanismo. Sin embargo, la plataforma considera que los datos demuestran su escasa efectividad.
“El CPT comenzó en septiembre de 2022 y, tras ocho adjudicaciones, apenas algo más de un centenar de trabajadores pasan a jornada completa en cada fase”, explican.
Según sus cálculos, manteniendo el ritmo actual serían necesarias unas 40 adjudicaciones adicionales para eliminar completamente las jornadas parciales existentes, lo que supondría alrededor de 16 años de espera.
“Para miles de familias trabajadoras esto no es una solución real. Es una espera interminable que genera desesperación, ansiedad y graves problemas de salud mental”, denuncian.
Campaña estatal y nuevas acciones
La plataforma ha impulsado en los últimos meses diversas acciones reivindicativas: recogidas de firmas, campañas en redes sociales, envío masivo de cartas a Recursos Humanos, escritos registrados en distintas provincias y denuncias ante la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.
Asimismo, han interpelado públicamente tanto a la dirección de Correos como a los sindicatos con representación en la empresa para que sitúen la eliminación de las jornadas parciales como una prioridad en la negociación del próximo convenio colectivo.
“Queremos vivir de nuestro trabajo, no sobrevivir. No estamos pidiendo privilegios, estamos reclamando empleo digno y estabilidad en una empresa pública”, concluyen desde la plataforma.
