PP y VOX suspenden el programa escolar de consumo de frutas en Aragón bajo pretextos racistas y desprotegen a la infancia
- Ecologistas en Acción exige mantener el programa escolar de consumo de frutas, hortalizas y leche, adaptando los pliegos para priorizar la producción local, de temporada y ecológica.
- La organización califica de «esperpento racista» y «profunda ignorancia» las declaraciones de las derechas, que eliminan el programa usando la importación extranjera como excusa, mientras alimentan con soja deforestada a millones de cerdos en Aragón.
- El ecologismo social recuerda que el modelo que defienden PP y VOX expulsa a la agricultura familiar y se sostiene sobre la explotación laboral de jornaleros y jornaleras migrantes.

Ante el anuncio de la nueva consejera de Agricultura, Ganadería y Alimentación del Gobierno de Aragón, Arancha Simón (VOX), de suspender de forma fulminante el programa escolar de consumo de frutas, hortalizas y leche, Ecologistas en Acción muestra su más absoluto rechazo y denuncia la preocupante hipocresía, incompetencia y demagogia racista que sostiene esta decisión del ejecutivo de coalición PP-VOX.
Para la organización ecologista, suspender este programa con la excusa de evitar el consumo de peras de Sudáfrica o naranjas de Egipto no es un acto de patriotismo agrario, sino la constatación de un fracaso de gestión absoluto: “El Gobierno de Aragón es el único responsable de redactar los pliegos de condiciones de los concursos públicos. Si en las escuelas aragonesas se ha repartido fruta importada, ha sido por la incapacidad de la Administración para aprobar unos pliegos con criterios ambientales y de proximidad rigurosos, que favorezcan de forma legal y directa a la agricultura y ganadería de nuestros pueblos”.
Desmontando la hipocresía: soja transgénica, deforestación y el falso «patriotismo de plato»
La demagogia del Ejecutivo autonómico alcanzó su punto más álgido tras las polémicas declaraciones del diputado de VOX, David Arranz, quien en las Cortes de Aragón espetó un explícito «me gustaría ver mucho cerdo en los comedores escolares», en lo que Ecologistas en Acción califica como una deleznable muestra de racismo y provocación xenófoba dirigida a la comunidad musulmana.
Más allá del componente de odio, Ecologistas en Acción quiere desmontar técnicamente la monumental hipocresía económica de PP y VOX: “Defender la eliminación de la fruta importada mientras se exige el consumo masivo de porcino industrial denota una profunda ignorancia sobre cómo funciona el modelo del agronegocio que ambos partidos defienden”.
Además, la ganadería industrial —que representa casi la totalidad del porcino en Aragón, donde se hacinan más de nueve millones de cerdos al año— depende de forma absoluta de la importación masiva de piensos. Unos piensos elaborados con soja transgénica importada de la otra punta del mundo, cultivada a costa de la deforestación masiva de ecosistemas vitales como el Amazonas o el Cerrado en Brasil y Bolivia.
Ataque a la agricultura familiar y explotación en el campo
Este ataque al programa escolar de consumo de frutas, hortalizas y leche no es un hecho aislado. Nada más llegar al Gobierno, PP y VOX modificaron de forma drástica la Ley de Agricultura Social y Familiar de Aragón con el único objetivo de desproteger a la pequeña producción local y abrir las puertas de par en par al acaparamiento de tierras por parte de grandes fondos de inversión especulativos y macroproyectos energéticos y agroindustriales.
Para Ecologistas en Acción, resulta perverso que las derechas promuevan el odio a lo extranjero también en los comedores escolares, mientras sostienen un modelo agrario industrializado que se lucra y sobrevive gracias a la precarización extrema y la explotación laboral de miles de personas migrantes en el campo.
“El modelo de PP y VOX expulsa a las familias agricultoras aragonesas mientras condena a las personas temporeras extranjeras a la vulnerabilidad habitacional y a condiciones de trabajo indignas en las campañas de recogida. La soberanía alimentaria no se consigue con discursos de exclusión, sino garantizando precios justos para los productores y plenos derechos laborales y sociales para los jornaleros que recogen nuestra comida”, añaden.
Las soluciones existen: Compra pública ecológica y comedores sostenibles
Frente al desmantelamiento de los servicios públicos y la parálisis institucional, Ecologistas en Acción, junto a la comunidad educativa, las AMPA y algunas organizaciones agrarias, recuerda que las soluciones reales están encima de la mesa y solo requieren voluntad política:
1. Pliegos de condiciones con criterios de proximidad. Se exige a la Administración pública que utilice las herramientas legales existentes (como la Ley de Contratos del Sector Público) para diseñar concursos que primen los canales cortos de comercialización, el residuo cero, la huella de carbono y los precios justos en origen. Además de ayudar a la agricultura local, la compra de fruta y verdura de proximidad es más saludable ya que el porcentaje de alimentos contaminados por plaguicidas es la mitad en los alimentos locales que en los importados, según datos oficiales investigados por Ecologistas en Acción en su informe ‘Directo a tus hormonas 2026’.
2. Alimentación sana y universal. El programa escolar de consumo de frutas, hortalizas y leche debe reactivarse de inmediato bajo criterios de producción fresca, de temporada y, de forma prioritaria, ecológica. Además, este modelo debe extenderse de forma estructural al resto de la compra pública: comedores escolares diarios, residencias de mayores y hospitales.
Nacho Escartín, portavoz de Ecologistas en Acción, ha declarado: “Aragón dispone de un sector frutícola de primer nivel en comarcas como Valdejalón, el Bajo Cinca o la Comunidad de Calatayud, entre otras, que está perfectamente capacitado para abastecer a nuestras escuelas. Suspender el programa escolar de consumo de frutas, hortalizas y leche es una tremenda irresponsabilidad que paga la salud de la infancia aragonesa. Exigimos al Gobierno de Aragón que rectifique, que cese su discurso de odio y exclusión, y que empiece a trabajar de una vez por el bien común, la sostenibilidad y el futuro de nuestro territorio”.
