Redacción •  Actualidad •  03/05/2026

Ecologistas y sociedad civil convocan una manifestación en Sanlúcar contra los vertidos al Guadalquivir el 9 de mayo

  • Desde los convocantes se pide que el 9 de mayo vaya todo el mundo a Sanlúcar a manifestarse contra los vertidos mineros al Guadalquivir.
Ecologistas y sociedad civil convocan una manifestación en Sanlúcar contra los vertidos al Guadalquivir el 9 de mayo

El próximo 9 de mayo, cofradías de pescadores, asociaciones de comerciantes de los pueblos , y ciudadanía en general de todas las poblaciones ribereñas del estuario del Guadalquivir, junto con organizaciones ecologistas, se manifestarán en Sanlúcar de Barrameda para denunciar la contaminación que los vertidos de la mina de Gerena (Sevilla) han provocado ya en el Estuario del río Guadalquivir como consecuencia de su actividad  entre 2009 y 2023, y la contaminación diez veces mayor que se produciría de llevarse a cabo losbnuevos vertidos ya autorizados de la mina de Aznalcóllar y de la mina  de Gerena.

Científicos de las universidades de Sevilla, Cádiz y Granada han demostrado que los sedimentos del Bajo Guadalquivir están contaminados con metales pesados por los  vertidos ocurridos entre 2009 y 2023, y que un tercio de los peces de río llamados albures o lisas tiene concentraciones de plomo superiores al máximo legal permitido.

El vertido de las  dos nuevas minas sería 10 veces mayor  que los anteriores  (120.000 millones de litros). Se produciría durante 18 años, a la altura de Sevilla capital.  Especialmente grave sería el vertido  de la mina de Aznalcóllar durante  el primer año y medio, antes de empezar a extraer mineral, para vaciar las aguas contaminadas de las cortas mineras de Aznalcóllar y Los Frailes. Se verterían 17.500 millones de litros (450 litros/segundo) provocando por sí solo una contaminación gravísima e irreversible.  A eso se sumarían 100.000 millones de litros más durante los 17 años siguientes de funcionamiento de las dos minas.

Aunque el agua vertida sería depurada previamente, se verterían: 5.000 k de arsénico, 3.000 k de plomo, 400 k de mercurio, 700 k de cadmio… sustancias altamente  tóxicas, persistentes, que se acumulan en los sedimentos y pasan  se bioacumulan  y se amplifican  en los seres vivos.

Los científicos denuncian que los estudios de impacto ambiental que ha aceptado la Junta de Andalucía como válidos han sido un fraude: se ha considerado que los metales permanecerían  disueltos en el agua del río hasta llegar al océano. Sin embargo esto es falso, los metales se unen a las partículas de barro, muy abundantes en el río, y rápidamente se van al fondo. Allí pueden permanecer durante  muchos meses o años hasta que los  periodos de lluvias intensas aumenten el caudal del río y arrastren los  sedimentos a la desembocadura.

Los científicos alertan de que existe un peligro muy grave de contaminación  que puede persistir durante mucho tiempo: miles de puestos de trabajo ligados a actividades económicas como la pesca, la agricultura y el turismo están en peligro, además de la salud de las poblaciones y la del propio río Guadalquivir.

Los manifestantes piden una moratoria a los nuevos vertidos y la constitución  de un Comité de expertos científicos independientes  que  realice nuevas investigaciones y evalúe de forma rigurosa los impactos que tendrían los vertidos para evitar una tragedia. 

Por ahora dichas peticiones no han sido atendidas. Por ello, los convocantes: La Cofradía de Pesadores de Sanlúcar de Barrameda, la Asociación Cívica Salvemos el Guadalquivir, Greenpeace y Ecologistas en Acción hacen un llamamiento a todo el pueblo de Sanlúcar y a los municipios próximos  a participar  en la manifestación del 9 de mayo que saldrá desde Bajo de Guía a las 12 de la mañana del día 9 de mayo.


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