CCOO denunciará ante la Fiscalía la comisión de un delito continuado contra la salud pública en la planta de Vestas en Daimiel
- El sindicato llama a la Junta de Castilla-La Mancha a activar su sistema de salud para acabar con esa situación y anuncia que llevará el caso ante la Fiscalía para depurar responsabilidades penales.
- “Vestas no puede convertirse en el Chernóbil de Ciudad Real”.

Cada vez son más las personas trabajadoras de Vestas Daimiel que enferman por ir a currar. Mientras fabrican palas de aerogeneradores, sufren alergias dermatológicas, padecen enfermedades respiratorias, tienen problemas de fertilidad y no llevan a término sus embarazos.
CCOO ha anunciado que pondrá el caso en manos de la Fiscalía General del Estado para que se depuren responsabilidades. “Quien con su actitud negligente provoca una enfermedad a sus personas trabajadoras, debe responder por la vía penal”, recordó Javier Pacheco a los y a las periodistas.
El secretario confederal de Acción Sindical y de Transiciones Estratégicas de CCOO ha lamentado que una empresa como Vestas, que presume de ser una firma líder del sector de las energías renovables, no puede pilotar la transición energética del país, ni el cambio de modelo productivo “a costa de la salud de las personas trabajadoras”.
Por este motivo, ha llamado a la Junta de Castilla-La Mancha a activar desde su sistema de salud los procesos de coordinación necesarios para detectar y erradicar las enfermedades profesionales que proliferan en la planta de Daimiel.
Los asesinatos laborales tienen culpables
El secretario general de CCOO de Industria ha pedido a la dirección que tome medidas, flexibilice los ritmos de trabajo y reduzca la exposición a productos contaminantes que provocan enfermedades profesionales muy graves. Fran San José también recordó a los medios de comunicación que en la industria los “asesinatos laborales” no se están reduciendo. “Tienen responsables y culpables”.
El secretario general de CCOO de Industria de Castilla-La Mancha, Juan Antonio Cuevas, ha advertido que Vestas no se puede convertir en el Chernóbil de Ciudad Real y ha denunciado que lo que está ocurriendo en Daimiel es un problema de salud pública. “Es una mano silenciosa, dijo, que está encima de las personas trabajadoras de Vestas y que afecta a su salud”.
