Proyecto Gran Simio y Fundación Animal Guardians logran llevar al Congreso una proposición de ley alternativa de Grandes Simios con el respaldo de Podemos y Alianza Verde
- Las organizaciones impulsoras rechazan el borrador del Ministerio de Derechos Sociales por no prohibir realmente la cría en cautividad y piden al Parlamento que debata un modelo de ley basado en derechos individuales, no en la gestión de la cautividad.

Madrid, mayo 2026. Proyecto Gran Simio y Fundación Animal Guardians han conseguido el respaldo de Podemos y Alianza Verde para registrar en el Congreso de los Diputados una proposición de ley alternativa de Grandes Simios. El texto, elaborado por las organizaciones y planteado a todos los grupos parlamentarios, ha sido finalmente recogido por Ione Belarra, secretaria general de Podemos, y Juantxo López de Uralde, coordinador federal de Alianza Verde, a quienes las organizaciones quieren agradecer su disposición y su compromiso.
EL ORIGEN DE LA INICIATIVA
Proyecto Gran Simio lleva años trabajando en España por una ley que reconozca a los grandes simios como individuos de especial protección, atendiendo a su complejidad cognitiva, emocional y social. En 2025, la iniciativa fue relanzada junto a Fundación Animal Guardians a través de una campaña respaldada por más de 140 organizaciones y 75.000 firmas. En una reunión mantenida con las entidades, el ministro Pablo Bustinduy recibió de Proyecto Gran Simio y Fundación Animal Guardians un borrador de ley elaborado por distintos expertos y se comprometió a tramitar la que llamaría Ley Jane Goodall.
A partir de ahí, las cosas se torcieron. La Dirección General de Derechos de los Animales redactó su propio borrador, sobre el que las organizaciones presentaron alegaciones detalladas. Posteriormente solicitaron tener una reunión para ver el segundo borrador, que ya había sido mostrado a otras entidades. Cuando por fin tuvo lugar, el 26 de marzo, solo se les mostró en pantalla, sin opción a quedarse con una copia para poder analizarla en detalle. Según las organizaciones, la Dirección General les comunicó que esa era la versión que iría a Consejo de Ministros y que apenas había margen para modificarla.

UN BORRADOR QUE CONSIDERAN INACEPTABLE
Para Proyecto Gran Simio y Fundación Animal Guardians, el borrador no responde al planteamiento de derechos que motivó toda la campaña y señalan que se trata de una norma de corte conservacionista, que busca proteger a la especie pero sigue tratando a cada animal como un recurso. Los problemas, según las organizaciones, son los siguientes:
- La cría en cautividad no se prohíbe realmente. El artículo 17 introduce una prohibición que las propias excepciones, como los reservorios genéticos, la colaboración con países de origen y los proyectos de reintroducción, terminan por desactivar. La reintroducción es el caso más llamativo. Ya hay miles de animales esperando ser devueltos a sus países de origen con preferencia sobre los nuestros, y las reintroducciones de animales criados en cautividad fracasan casi siempre porque no se adaptan. De la misma manera, numerosas fuentes científicas señalan que los reservorios genéticos de simios en cautividad son un fracaso debido a la baja diversidad genética, la falta de compatibilidad y elección de pareja, la pérdida de comportamientos sociales y culturales y la deficiente adaptación del entorno artificial para la crianza y supervivencia de las crías. Por último, el texto no obliga a España a asumir ninguna responsabilidad por lo que ocurra después ni a hacer ningún tipo de seguimiento.
- Retrocede en experimentación. El texto deja la puerta abierta a procedimientos que hoy están prohibidos o restringidos. Aprobarlo supondría perder protecciones ya conseguidas.
- No prohíbe el sacrificio. La decisión queda en manos de los veterinarios de los propios centros de cautividad, que mantienen intereses económicos en los animales. Una ley de derechos debe defender por encima de todo la vida.
- Sin control sobre los traslados. No existe ninguna regulación de los traslados y desplazamientos. Esta laguna permite que se usen como herramienta de gestión comercial y evasión de la norma en España, rompiendo vínculos familiares y sociales que en estas especies son esenciales e irreversibles.
- Es una ley pensada para los zoológicos. Les otorga el papel de reservorios genéticos y los consolida como parte permanente del sistema.
- No sería una ley pionera. En Colombia ya está en sus últimas fases la ley Yoko, que prohíbe expresamente tanto la tenencia como la cría de grandes simios, y en Canadá se tramita otra ley que también prohíbe su reproducción en cautividad. Mientras el borrador español mantiene excepciones que permiten perpetuar el modelo actual, por lo que difícilmente podría calificarse como pionera.
LA PROPUESTA ALTERNATIVA
La proposición de ley que las organizaciones han presentado a los grupos parlamentarios incluye cinco puntos:
- Prohibición efectiva de la cría en cautividad, sin excepciones.
- Prohibición expresa del sacrificio.
- Mantenimiento y refuerzo de la prohibición de experimentación.
- Regulación estricta de los traslados, con protección de los vínculos familiares y sociales.
- El fin progresivo de la cautividad como finalidad expresa de la ley.
El objetivo es doble. Por un lado, ofrecer al Parlamento un texto distinto. Por otro, presionar para que el borrador del Ministerio se mejore antes de llegar al Consejo de Ministros.
DECLARACIONES
«Nos comprometimos con más de 140 organizaciones y 75.000 personas a sacar adelante una ley de derechos, con el fin de la cría en cautividad como eje. Lo que se nos enseñó después es otra cosa, una ley de gestión de la cautividad. El Parlamento tiene que poder debatir ambos modelos y elegir. Agradecemos a Podemos y a Alianza Verde que se hayan sumado a esta propuesta.» Pedro Pozas Terrados, director ejecutivo de Proyecto Gran Simio
«La Ley de Grandes Simios solo tiene sentido si no tiene como objetivo último el fin de la cautividad de estos animales y para ello es esencial la prohibición total de la cría en cautividad, que es la que la perpetúa. El borrador del ministerio es una ley conservacionista, hecha para contentar a los zoológicos, no una ley de derechos que pone al individuo en el centro. Lo que pedimos al Parlamento es que realmente hagan una ley pionera que proteja a nuestros hermanos homínidos, en línea con lo que ya se está trabajando en otros países.» Marta Esteban Miñano, presidenta de Fundación Animal Guardians.

