El precio de la vivienda sube un 15,6% en agosto, aunque el ritmo de crecimiento se modera ligeramente

El mercado inmobiliario español continúa su escalada de precios, aunque con un leve respiro en el acelerón. Según los datos hechos públicos este lunes, el precio de la vivienda de segunda mano experimentó en agosto un incremento interanual del 15,6%, situando el metro cuadrado en los 3.166 euros. Esto supone un encarecimiento de más de 34.000 euros para un piso tipo de 80 metros cuadrados en solo doce meses, pasando de 219.020 a 253.270 euros.
«Ligera desescalada» en la intensidad del encarecimiento
El dato de agosto muestra una subida mensual del 0,4% respecto a julio, pero los portavoces del sector prefieren poner el foco en la evolución interanual para hablar de un cambio de tendencia. «Aunque el precio continúa creciendo a un ritmo muy elevado, por encima del 15%, agosto registra la subida más moderada de lo que llevamos de año, lo que empieza a dibujar una ligera desescalada en la intensidad del encarecimiento. Venimos de incrementos superiores al 20% durante varios meses y desde mayo observamos una moderación progresiva», han señalado desde el departamento de estudios que ha elaborado el informe.
A pesar de esta moderación, insisten en que «esto no significa que los precios estén bajando, sino que siguen subiendo, pero comienzan a hacerlo a menor velocidad. El mercado continúa profundamente tensionado por el fuerte desequilibrio entre una demanda muy activa y una oferta insuficiente, por lo que todavía estamos lejos de una normalización». Con el dato de agosto, ya son 70 los meses consecutivos de subidas interanuales, una racha alcista que se remonta a noviembre de 2020.
Murcia, a la cabeza, mientras Madrid y Baleares encabezan el ránking de precios
El encarecimiento de la vivienda es un fenómeno generalizado. Los precios subieron en todas las comunidades autónomas en el último año, con trece de ellas registrando incrementos de dos dígitos. Murcia lidera la tabla con un espectacular 28,8%, seguida de Cantabria (18,5%), Comunidad Valenciana (17,1%) y Navarra (17,0%). En el extremo opuesto, los incrementos más moderados se dieron en Baleares (5,3%), Canarias (7,5%) y Extremadura (8,8%).
Sin embargo, el ranking de los precios más elevados lo encabezan Baleares y Madrid, con 5.443 euros/m2 y 5.431 euros/m2 respectivamente. Les siguen País Vasco (4.045 €/m2), Cataluña (3.485 €/m2) y Canarias (3.375 €/m2). En el lado más asequible, Extremadura (1.380 €/m2) y Castilla-La Mancha (1.436 €/m2) se mantienen como las regiones más baratas para comprar.
El análisis por provincias refleja también esta disparidad. Murcia, León, Ávila y Ciudad Real son las que más han visto disparar sus precios en el último año, con subidas que superan el 19%. Las capitales de provincia no son ajenas a esta dinámica. San Sebastián (7.141 €/m2), Madrid (6.624 €/m2) y Barcelona (5.375 €/m2) se sitúan como las más caras, mientras que ciudades como León o Zamora encabezan los mayores incrementos interanuales, con subidas del 26,7% y 21,3% respectivamente.
Sindicatos alertan de que la vivienda «se come los sueldos» y exigen medidas urgentes
El nuevo dato de precios ha reavivado las alertas sociales. Las organizaciones sindicales llevan meses denunciando que el acceso a la vivienda se ha convertido en el principal problema de los trabajadores, señalando la especulación y el desfase entre la subida de precios y los salarios como las principales causas.
El secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha sido especialmente crítico con la situación. En anteriores movilizaciones, advirtió de que «la vivienda se está comiendo los sueldos de la gente» y ha instado a las administraciones a actuar con «valentía» frente a un problema que define como «un polvorín social». El sindicato reclama que se construyan dos millones de viviendas asequibles en diez años, movilizar el parque de vivienda vacía e impedir que se utilice como un bien de especulación, limitando también su uso turístico.
Desde UGT, su secretario general, Pepe Álvarez, ha coincidido en señalar la «vergüenza» por la falta de consenso político para proteger a los inquilinos. El sindicato ha puesto el foco en que la vivienda supone ya de media el 33% del presupuesto familiar, según la Encuesta de Presupuestos Familiares de 2025, un porcentaje que supera el 30% recomendado y que evidencia una carga financiera «insostenible».
Las organizaciones sindicales subrayan que el problema es estructural y no se resolverá con medidas a corto plazo. La secretaria de Políticas Sociales de CCOO en Castilla y León, Yolanda Martín Ventura, ha resumido el sentir general al afirmar que «no podemos hablar de empleo de calidad si una persona que trabaja no puede permitirse una vivienda. El salario debe permitir vivir, no únicamente trabajar para pagar el alquiler». Con el precio del metro cuadrado en máximos, la demanda de soluciones estructurales que ataquen las causas profundas de la crisis se intensifica tanto en el mercado como en la calle.
