Redacción •  Actualidad •  19/04/2021

Un nuevo informe revela cómo la industria automovilística europea está ligada a la deforestación en masa en la Amazonía

  • Ecologistas en Acción y Rainforest Norway presentan un informe que enlaza la deforestación masiva de la Amazonía con la importación de piel usada en automóviles.
  • Los grupos Volkswagen, BMW, Daimler, PSA y Renault son los principales implicados.
  • Ecologistas en Acción exige la exclusión de los productores ligados a la deforestación de la cadena de suministro en Europa.
Un nuevo informe revela cómo la industria automovilística europea está ligada a la deforestación en masa en la Amazonía

Ecologistas en Acción, junto a Rainforest Norway, publican un informe que muestra un mapa del riesgo de deforestación provocada por el uso de piel procedente de la Amazonía y en el que está gravemente implicada la industria automovilística europea.

El informe revela que el Grupo Volkswagen, el Grupo BMW, Daimler, el Grupo PSA y el Grupo Renault contribuyen a la deforestación de la selva amazónica, comprando cuero a empresas vinculadas a la deforestación a gran escala.

«Las marcas de coches europeas que utilizan cuero brasileño son responsables de provocar la deforestación de la selva amazónica», afirma Nuria Blázquez, responsable de Internacional de Ecologistas en Acción.

Aunque el cuero brasileño conlleva un alto riesgo de deforestación, ninguno de los grandes fabricantes de automóviles cuenta con políticas o medidas adecuadas para evitar que el cuero de la deforestación entre en su cadena de suministro.


«La transparencia y la trazabilidad son casi inexistentes en las cadenas de suministro de cuero, y es muy probable que las empresas que compran cuero a los principales proveedores brasileños sea de vacas que han pastado en tierras deforestadas. Actualmente, nadie puede demostrar que el cuero que compra no está ligado a deforestación», declara Blázquez.

La deforestación en Brasil se ha disparado en los dos últimos años y en 2020 alcanzó su máximo en 12 años, con más de un millón de hectáreas de selva destruidas. La ganadería es la actividad que más deforestación provoca en la Amazonía brasileña. Brasil tiene la mayor cabaña ganadera del mundo, y el 80 % del cuero se exporta. Casi la mitad del mismo se utiliza en la industria del automóvil.

El informe analiza los datos de deforestación de 2019 y 2020 en las zonas de compra de los mataderos y curtidurías de Brasil conectadas a los flujos comerciales específicos entre Brasil y los fabricantes de componentes de cuero de los automóviles en Europa. El mayor riesgo de deforestación se encontró en las cadenas de suministro de las marcas vinculadas al Grupo Volkswagen y al Grupo BMW. El informe detectó además 3,5 millones de hectáreas de deforestación en las inmediaciones de los mataderos y curtidurías de su cadena de suministro.

Todos los fabricantes de automóviles utilizan cuero procedente de al menos una de las tres grandes industrias cárnicas de Brasil, JBS, Marfrig y Minerva, que según el informe están ligadas a la deforestación a gran escala a través de sus proveedores directos e indirectos de ganado.

El estudio también documenta pruebas de blanqueo de ganado, en el que el ganado se cría en tierras ilegales y deforestadas, pero se traslada y vende desde explotaciones con pastos legales, para eludir la legislación medioambiental.

Además de la deforestación, el informe constata el acaparamiento ilegal de tierras y las violaciones de los derechos humanos en las cadenas de suministro de la muestra. Los campesinos que se encuentran en las proximidades de las grandes explotaciones ganaderas denuncian haber sido tiroteados y que sus casas han sido quemadas.

«Alegar ignorancia no es excusa para provocar la deforestación. Todas las empresas que utilicen cuero brasileño deben establecer sistemas de trazabilidad desde el producto acabado hasta la granja de nacimiento del ganado. Los proveedores ligados a deforestación directa o indirecta o violaciones de los derechos humanos en sus cadenas de suministro, deben ser excluidos», sostiene Blázquez.

Ecologistas en Acción y la Fundación Rainforest de Noruega insta a los responsables políticos europeos a prohibir los productos de la deforestación en el mercado europeo.

«La UE ha prometido tomar medidas para salvar los últimos bosques tropicales que quedan. Nuestro informe documenta la necesidad de una nueva legislación para impedir que los productos de la deforestación entren en el mercado europeo. No hay tiempo que perder», concluye Nuria Blázquez.


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