Las asociaciones vecinales, comprometidas con el proceso de regularización de nuestro vecindario migrante
- Una quincena de colectivos de la FRAVM actúan como puntos estables de información y apoyo y muchos otros colaboran con organizaciones y redes como la Asamblea Antirracista por la Regularización y para derivar a personas en proceso de regularización.
- Esta es una línea de trabajo esencial de Barrios en Convivencia, un proyecto de la Federación Vecinal diseñado para fortalecer la cohesión social en entornos urbanos con una alta pluralidad cultural y religiosa.
- Aunque siempre ha formado parte de su ADN, desde las algaradas racistas del verano pasado en Torre Pacheco, la FRAVM impulsa un amplio frente social contra el racismo, el odio y la xenofobia, y en defensa de la diversidad religiosa, étnica y cultural. En este marco, en colaboración con la Fundación Pluralismo y Convivencia, promoverá la adhesión de ayuntamientos madrileños a la Red de Municipios por la Tolerancia y la creación de espacios institucionales de diálogo inspirados en experiencias que se dan actualmente en Bilbao y Barcelona.

Cuando faltan 28 días para que concluya el actual proceso de regularización extraordinaria de personas migrantes en España, una amplia amalgama de ONG, colectivos y asociaciones continúa realizando, de manera absolutamente altruista, una importante labor de asesoría, orientación y acompañamiento, reemplazando en muchas ocasiones el trabajo de las administraciones. Numerosas agrupaciones de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) forman parte de esta red solidaria. Al menos catorce de ellas funcionan desde el inicio del proceso de regularización como puntos informativos estables, ya sea solas o con otros colectivos como la Asamblea Antirracista por la Regularización de Madrid. Son las siguientes: AAVV Moscardó, Cornisa de Usera, La Vecinal de Pueblo Nuevo y Barrio de Bilbao, La Unidad de Villaverde Este, Los Hogares de Villaverde, La Paz de Entrevías, Puente de Vallecas-San Diego, Barajas, Carabanchel Alto, Valle Inclán de Prosperidad, Vicálvaro, La Fraternidad de los Cármenes, la Red de Apoyo Mutuo de Aluche y la Asociación Ítaca de Galapagar.
A parte de este grupo, decenas de colectivos federados están coordinados con esas asociaciones y con otras entidades especializadas en el proceso de regularización para derivar a personas que se acercan a sus espacios con necesidades de asesoría y otro tipo de ayuda. El objetivo de la FRAVM y de sus entidades no es otro que apoyar en todo lo que esté en sus manos para que todas las personas que puedan presentarse a este proceso lo hagan con garantías de éxito, y consigan salir de la marginalidad, vivir sin miedo a ser expulsadas y disfrutar de los mismos derechos que el resto de sus vecinos y vecinas. La mayoría lleva muchos años esperando este momento.
Tras ser aprobado el proceso extraordinario de regularización, la FRAVM organizó con la colaboración de la Fundación CEPAIM dos talleres formativos para asociaciones con el fin de extender la red de la sociedad civil de apoyo al proceso, e hizo público en su sitio web diversos materiales informativos. Estos, así como los carteles de los puntos de información citados, se encuentran en la parte de la web de su proyecto Barrios en Convivencia (https://fravm.org/proyectos/barrios-en-convivencia/), que busca fortalecer la cohesión social en entornos urbanos con una alta pluralidad cultural y religiosa.
Barrios en Convivencia
Con financiación de la Fundación Pluralismo y Convivencia, la iniciativa ha arrancado como un proyecto piloto en los distritos de Centro, Usera y Ciudad Lineal de Madrid y busca transformar las asociaciones vecinales en espacios de referencia para el encuentro y la mediación comunitaria. Se estructura en torno a tres ejes: la formación práctica de agentes sociales, la creación de espacios de diálogo permanentes y la prevención de discursos de odio. Entre sus acciones destacan los talleres de mediación intercultural u otros como los llevados a cabo sobre el proceso de regularización, la constitución de mesas de diálogo y la elaboración de una guía digital de buenas prácticas. Con un enfoque basado en la proximidad y la participación, el proyecto aspira a sensibilizar a miles de vecinos y vecinas, consolidando una red estable de barrios comprometidos con el respeto mutuo y la prevención de la discriminación por motivos étnicos o religiosos.
Aunque siempre ha formado parte de su ADN, desde las algaradas racistas del verano pasado en Torre Pacheco (Murcia) la FRAVM ha tratado de activar un frente ciudadano lo más amplio posible que combata al racismo, el odio y la xenofobia y ponga en valor nuestra diversidad religiosa, étnica y cultural. El proyecto Barrios en Convivencia se enmarca en esta línea de actuación.
Hay que recordar que tras las razzias fascistas de Torre Pacheco, la Federación Vecinal impulsó protestas en la calle en Madrid y, tras el verano, encuentros con los máximos responsables de la Comisión Islámica, la Archidiócesis de Madrid, el Consejo Evangélico de Madrid y organizaciones como SOS Racismo para constituir ese frente social amplio que trabaje para combatir la intolerancia y defender la convivencia pacífica en nuestra sociedad, rompiendo su actual tendencia de polarización.
Alianzas por la convivencia y la tolerancia
Por último, hace unas semanas la Federación Vecinal acordó con la Fundación Pluralismo y Convivencia promover la adhesión de ayuntamientos madrileños a la Red de Municipios por la Tolerancia. La finalidad es que estos impulsen espacios institucionales inspirados en experiencias como las de Bilbao y Barcelona para favorecer la convivencia y el diálogo entre las distintas comunidades religiosas de la región y las entidades vecinales.
Para el presidente de la FRAVM, Jorge Nacarino, “la defensa de la convivencia y la tolerancia debe ser una de las principales banderas del movimiento vecinal; una bandera que Madrid debe alzar bien alto coincidiendo con la visita del Papa León XIV a la capital, recordando las palabras del Papa Francisco en su encíclica Fratelli Tutti: “frente a diversas y actuales formas de eliminar o de ignorar a otros, debemos ser capaces de reaccionar con un nuevo sueño de fraternidad y de amistad social que no se quede en las palabras”.
