Redacción •  Actualidad •  29/10/2026

USTEA denuncia que Andalucía mantiene algunas de las ratios escolares más elevadas de España mientras continúa suprimiendo aulas públicas

El sindicato exige aprovechar el descenso de la natalidad para reducir el alumnado por aula, aumentar los desdobles y reforzar las plantillas docentes. Cerca de 2.000 encuestas realizadas al profesorado revelan situaciones de masificación y una sobrecarga especialmente grave en la atención al alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo.

USTEA denuncia que Andalucía mantiene algunas de las ratios escolares más elevadas de España mientras continúa suprimiendo aulas públicas

USTEA denuncia que Andalucía continúa entre las comunidades autónomas con ratios máximas más elevadas de España durante el curso 2026/2027. Mientras el País Vasco establece límites de 22 estudiantes en Primaria, 25 en ESO y 27 en Bachillerato, Andalucía mantiene máximos generales de 25, 30 y 35, respectivamente. En Galicia, las cifras son de 20, 25 y 30, mientras que Madrid establece 20 en Primaria y 25 en ESO.

En Educación Infantil, la Junta de Andalucía ha reducido a 22 escolares el máximo para las unidades de tres años, pero mantiene los 25 en las de cuatro y cinco. Otras comunidades contemplan límites inferiores, como Canarias, con 16 estudiantes, o el País Vasco, Madrid y Galicia, con 20.

Sin embargo, la realidad de muchos centros resulta todavía más preocupante. A través de cerca de 2.000 encuestas realizadas al profesorado andaluz, USTEA ha detectado numerosos casos de grupos que superan las ratios ordinarias y centros donde la falta de desdobles agrava la masificación. El sindicato exige que la Consejería investigue estas situaciones y garantice el cumplimiento de la normativa.

La situación es especialmente grave en la atención al alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo. Las encuestas recogen casos de especialistas de Pedagogía Terapéutica (PT) y Audición y Lenguaje (AL) que deben atender hasta 50 niños y niñas, una carga que dificulta enormemente ofrecer una atención individualizada y continuada. Una problemática similar afecta al personal de orientación educativa, que debe atender a un número excesivo de estudiantes, en ocasiones repartidos entre varios centros, con las consiguientes dificultades para realizar evaluaciones psicopedagógicas, seguimiento y coordinación con familias y equipos docentes. Para USTEA, no puede hablarse de educación inclusiva sin profesionales suficientes y condiciones adecuadas para desarrollar su trabajo.

Esta situación coincide con un descenso continuado de la natalidad que debería aprovecharse para reducir las ratios. Sin embargo, la Junta continúa suprimiendo unidades públicas en lugar de mantenerlas y distribuir al alumnado en grupos más pequeños. USTEA recuerda que desde 2019 se han eliminado más de 2.700 aulas públicas en Andalucía, una política que dificulta mejorar las condiciones de escolarización y reduce las posibilidades de consolidar plantillas docentes.

«Si cada vez nacen menos niños y niñas, ¿por qué la Junta no aprovecha esta oportunidad para reducir las ratios en lugar de cerrar aulas públicas? No tiene sentido que disminuya el alumnado y sigamos teniendo clases masificadas», plantea el sindicato.

USTEA defiende que mantener las unidades existentes, reducir el número de estudiantes por grupo y ampliar los desdobles permitiría mejorar la atención individualizada, respetar los diferentes ritmos de aprendizaje y reforzar la calidad educativa. Estas medidas también beneficiarían a la salud laboral del profesorado, ya que las aulas masificadas incrementan la carga de trabajo, las tareas burocráticas, las dificultades de convivencia y el estrés profesional. Con grupos más reducidos sería posible dedicar más tiempo a enseñar, evaluar y acompañar al alumnado.

«No podemos seguir metiendo al alumnado como sardinas en lata mientras se cierran aulas y se niegan los desdobles que necesitan nuestros centros educativos. Reducir las ratios no es un lujo, es una necesidad para enseñar y aprender en condiciones dignas», denuncia USTEA.

El sindicato destaca, además, que la reducción de ratios permitiría crear empleo público docente y consolidar plantillas estables, evitando que las necesidades permanentes de los centros dependan de programas temporales o refuerzos insuficientes.

Por todo ello, USTEA exige a la Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional un calendario concreto de reducción de ratios en todas las etapas educativas, acompañado de financiación suficiente, más desdobles, incremento de las plantillas docentes y refuerzo de los recursos de PT, AL y orientación educativa. Asimismo, reclama detener las supresiones de unidades públicas y aprovechar el descenso demográfico para mejorar el sistema educativo, en lugar de utilizarlo como justificación para reducir recursos.

«La bajada de la natalidad debe servir para mejorar la educación pública, no para recortarla. Menos alumnado tiene que significar grupos más pequeños, más desdobles, más profesorado y mejores condiciones de enseñanza. Andalucía necesita invertir en sus aulas, no cerrarlas», concluye USTEA.


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