André Abeledo Fernández •  Opinión •  30/04/2026

La vivienda debe ser un derecho y no un vulgar negocio

El problema de la vivienda es el permitir que sea un vulgar negocio y una herramienta de especulación y no un derecho fundamental garantizado por la Constitución y las leyes.

Pseudo periodistas como Ana Rosa Quintana que se dedican a especular con la vivienda tienen es susanos utilizar programas de televisión de máxima audiencia para defender sus intereses, programas donde siembran el miedo inflando el problema de la ocupación y venden sistemas de alarmas.

Muchas cosas como la salud no pueden ser un negocio, ni la educación, o el agua, la energía, y tampoco la vivienda. Como tampoco se pueden vender la sangre o los órganos humanos o los vientres de alquiler.

Mientras la administración pública se rija por motivos económicos y no por las necesidades sociales no habrá una verdadera justicia social. Una administración pública sin empatía que trata de poner obstáculos al ciudadano en vez de ayudarlo cuando tiene una necesidad es enemiga del pueblo gobierne quién gobierne.

La socialdemocracia no es de izquierdas, el actual gobierno no es socialcomunista, te lo dice un radical de izquierdas.

Desgraciadamente los políticos profesionales no conocen la realidad y viven en su burbuja llena de privilegios, buenos salarios, congresos y elecciones. Lo peor es que a la mayoría de esos políticos tampoco les interesa saberlo si no es para usarlo, su función es vender un relato y defender unos intereses determinados.

Gran parte de la clase política no es patriota, ni de patria, ni de clase, son simples cipayos y mamporreros del poder a distintos niveles de degeneración.

Necesitamos más radicales, porque un radical es la persona que va a la raiz de los problemas. La moderación y las medias tintas son la antesala de la traición por eso necesitamos más honestidad, más idealismo, más ideología y menos política burguesa al servicio de las oligarquías que nos gobiernan sin presentarse a las elecciones.


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