El Trumpismo cree que la justicia social es terrorismo y lo público una cosa de comunistas
El Trumpismo dice que los Demócratas y la prensa son de extrema izquierda, cualquier persona con dos dedos de frente sabe que además de ser mentira es una auténtica majadería, una reflexión de un fascista ignorante para ignorantes.
Eso lo dice y lo cree gente que considera que la sanidad pública es algo de comunistas, que la educación pública es una ocurrencia de comunistas, que la justicia social es terrorismo y los que derechos de las minorías son privilegios o ataques a su desviada moralidad.
Donald Trump, Javier Milei, Isabel Díaz Ayuso, Santiago Abascal, Alberto Nuñez Feijoó y un largo ejercito de políticos de tercera división son la demostración más palpable de la involución de la especie humana, cada día nos engaña gente más mediocre y con menos talento.
El problema no es solo que Donald Trump sea un tarado megalómano y senil al frente de la potencia militar más poderosa y agresiva que la humanidad ha conocido nunca, el mayor problema es que se ha rodeado de un gobierno de tarados aún más mediocres que él gracias al apoyo de votantes que demuestran una ignorancia y un fanatismo tan peligrosos como embrutecedores.
Diego Armando Maradona dijo en una ocasión cuando progres y fascistas lo atacaban ferozmente por su vida desordenada; «la pelota no se mancha» y tenía razón, pero el mundial de fútbol que se va a celebrar en parte en los EEUU de Donald Trump es un retrete inmundo que mancha el deporte Rey hasta un punto insoportable, inlavable, insufrible y vergonzoso.
Después de la ridícula medalla de la Paz entregada por la FIFA a Donald Trump al estilo más lamebotas posible cualquier premio de la FIFA y la institución quedan al nivel del Nobel de la Paz después de ser entregado a María Corina Machado, premios que valen menos que una medalla de chocolate.
