Lois Pérez Leira •  Opinión •  06/09/2026

Manifiesto por la Unidad Antifascista y Democrática

​1. Frente al odio, la memoria colectiva

Las calles de nuestros pueblos y ciudades no pertenecen a quienes promueven la división, el racismo y la exclusión. Frente al avance de las narrativas neofascistas que amenazan los derechos conquistados con décadas de lucha, nos convocamos a defender la dignidad humana. Nuestra memoria colectiva nos enseña que el fascismo no se discute: se le contraviene con organización, solidaridad y presencia comunitaria.

​2. Articulación popular del siglo XXI

Hacemos un llamamiento a las fuerzas de la izquierda confederal, a los partidos soberanistas, a los movimientos sociales, al sindicalismo de clase, al tejido asociativo vecinal y al colectivo antirracista a conformar un espacio de unidad amplio. Un frente común de la ciudadanía consciente que priorice la justicia social, la plurinacionalidad, los servicios públicos y la protección activa de las personas más vulnerables.

​3. Frente a la instrumentalización reaccionaria del conflicto con Marruecos

Denunciamos contundentemente el uso espurio e interesado que el bloque de la derecha y la extrema derecha realiza en torno al conflicto diplomático y fronterizo con el Reino de Marruecos. Esta corriente instrumentaliza las relaciones internacionales y las fronteras no para defender a las clases populares, sino para agitar el miedo, promover el belicismo y azuzar un racismo institucional y social contra las personas migrantes. La paz no se construye alimentando la xenofobia ni subordinándose a intereses autoritarios, sino garantizando el respeto estricto a los derechos humanos y a los pueblos.

​4. Ninguna vida es ilegal

Rechazamos frontalmente la estigmatización de las personas migrantes. La diversidad cultural y social nos fortalece como sociedad; el racismo y la xenofobia promovidos por los discursos de odio solo buscan fragmentar a la clase trabajadora para debilitar sus conquistas. La solidaridad internacionalista y el derecho a la vida son principios innegociables.

​5. Convicción y presencia en la calle

Ocupamos la plaza pública de forma pacífica, firme y decidida. Respondemos a la provocación con la fuerza de la democracia de base, las redes de apoyo mutuo y la movilización continua en cada barrio y en cada nación del Estado.

​Ante la amenaza de quienes pretenden arrebatar nuestras libertades, recortar derechos y sembrar la crispación, alzamos una sola voz de resistencia y esperanza.

​¡Por la libertad, la justicia social, contra el racismo y el odio!

¡No pasarán!

​Lois Pérez Leira

Cofundador de La Izquierda Confederal


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