Dan sepultura digna a Claudio Macías, el republicano que murió escondido en su casa familiar en Villalibre
- La familia de Claudio Macías Fernández entierra sus restos en columbrianos, junto a los de su hermana Manuela.
- Vivió meses escondido como un topo en la vivienda familiar, huyendo de la represión franquista, fingiendo que había muerto en el frente la familia lo enterró en un sótano.

Claudio Macías había sido detenido el 28 de noviembre de 1934 y juzgado por los sucesos revolucionarios del mismo año condenado a 10 años de prisión. El 4 de marzo de 1936 fue declarada su puesta en libertad por la aplicación de los beneficios de la amnistía otorgados por Decreto de 21 de febrero de 1936. Meses después, después del golpe de estado fascita que triunfó en Ponferrada, se fue voluntario, como muchos bercianos, a defender la República, como miliciano antifascista en Asturias, formando parte del regimiento Máximo Gorki.
Una vez caído el frente asturiano decidió regresar a su pueblo y conoció de primera mano la extrema violencia aplicada por los golpistas en el municipio de Priaranza del Bierzo. y decidió esconderse, tanto en el monte como en el propio domicilio familiar. Durante años vivió como un “topo”. Finalmente, contrajo una enfermedad pulmonar y decidió su propio destino. Para que sus hermanas no corrieran riesgos pidió que su cuerpo fuera enterrado en su propia casa, dentro de una urna de madera.

Setenta y siete años después de que su cuerpo fuera inhumado con la máxima discreción en la bodega de la casa familiar, la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica exhumó sus restos, que han permanecido custodiados en el laboratorio de la asociación hasta que su familia ha resuelto la posibilidad de darle sepultura en un panteón junto a los de su hermana.
La hermana de Claudio, Maximina, escribió una carta al doctor Emilio Barcia, en la que le explicaba la represión que había sufrido su familia. La Asociación La Peñina de Fabero nos ha proporcionado una copia. Sobre el caso de Claudio afirmaba que había desaparecido en el frente de Asturias y no habían sabido nada de él, manteniendo la coartada de que nunca regresó de la guerra. Este es parte del texto de la carta:
Respetable don Emilio Barcia ahí le van los detalles de mis familiares asesinados por los cristianos. Mi marido se llamaba Antonio Hernández Abella y sus hermanos Ángel y Victorino Fernández Abella. Mi hermano Claudio supimos que estuvo en Asturias pero fue desaparecido no hemos sabido nada de él. El otro, Arsenio Matías Fernández tenía dieciséis años para diecisiete lo mataron en Toralín en el medio de una carretera está enterrado en los prados a mano derecha yendo para Toral estaba hecho un escarnio. Mi pobre madre lo ha visto. Los mataban a palos. Luego le daban dos tiros esos cristianos malvados y criminales.

La ARMH le ha entregado a la familia una copia de la carta y otra de los informes arqueológico y forense de la exhumación de los restos de Claudio que ha sido enterrado junto a su hermana Manuela.

Relacionado
Información en la que puede confiar:
Reuters, la división de noticias y medios de comunicación de Thomson Reuters, es el mayor proveedor de noticias multimedia del mundo, con un alcance diario de miles de millones de personas en todo el mundo. Suscríbase a nuestro boletín informativo diario gratuito: thomson@reutersmarkets.com
