Lula califica como venta de soberanía acuerdo entre minera Serra Verde y firma de EE.UU.
El convenio fue valorado en 2.800 millones de dólares, incluyendo un pago inicial de 300 millones en efectivo y más de 126 millones de nuevas acciones de USAR.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, denunció como “una vergüenza” el acuerdo firmado entre la minera Serra Verde y la empresa estadounidense USA Rare Earth (USAR), al considerar que representa una venta de la soberanía nacional.
La operación, autorizada por el gobernador de Goiás, Ronaldo Caiado, establece la explotación a gran escala de tierras raras de alto valor —como terbio, itrio y disprosio— en el yacimiento Pina Elma. El convenio fue valorado en 2.800 millones de dólares, incluyendo un pago inicial de 300 millones en efectivo y más de 126 millones de nuevas acciones de USAR.
Durante una comparecencia pública, Lula criticó duramente la decisión: “Caiado llegó a un acuerdo con empresas estadounidenses, otorgando concesiones por algo que no puede hacer, porque es competencia del gobierno federal. Si no tenemos cuidado, esta gente venderá Brasil y no podemos permitirlo”. Sus declaraciones se viralizaron rápidamente en redes sociales.
O BRASIL NÃO ESTÁ A VENDA!
— União da Juventude Socialista (@UJSBRASIL) April 22, 2026
A USA Rare Earth anunciou que irá adquirir a mineradora brasileira de terras raras Serra Verde, em Goiás, por US$ 2,8 bilhões em dinheiro e ações. + pic.twitter.com/tJrnctTAfj
Por su parte, la dirección de Serra Verde defendió la fusión, asegurando que “desempeñarán un papel fundamental en el establecimiento de la primera cadena de suministro, desde la mina hasta el imán”. El acuerdo incluye un contrato de suministro por 15 años, financiado inicialmente por compañías y agencias estadounidenses.
El paquete contempla además una financiación adicional de 565 millones de dólares por parte de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos, con el objetivo de optimizar y expandir la producción.
Según USAR, esta alianza garantiza un activo considerado “único”, ya que fuera de Asia es el único productor a gran escala de los cuatro elementos magnéticos de tierras raras.
Este movimiento refuerza la estrategia de Estados Unidos en América Latina, buscando disputar el terreno que China ha ganado en el suministro global de tierras raras.
La decisión ha intensificado las tensiones políticas entre Brasilia y Washington, en un contexto donde Brasil insiste en defender su soberanía nacional, mientras Estados Unidos busca asegurar recursos estratégicos para su industria tecnológica y militar a la par que se acrecienta su dominio en América Latina.
