Agencia Telesur •  Internacional •  08/05/2026

Lula da Silva dice que Trump no invadirá Cuba y urge a la paz con Irán

El presidente brasileño reveló que su homólogo estadounidense no tiene intención de intervenir militarmente en la isla caribeña. Además, Lula urgió buscar acuerdos con Irán y reformar el Consejo de Seguridad de la ONU.

Lula da Silva dice que Trump no invadirá Cuba y urge a la paz con Irán

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó que durante la reunión bilateral de tres horas celebrada este jueves el mandatario estadounidense, Donald Trump, le comunicó que Estados Unidos no planea invadir Cuba.

«Escuchamos que él no piensa en invadir Cuba, eso es una gran señal, porque Cuba quiere dialogar y encontrar una solución para poner fin a un bloqueo que nunca dejó a Cuba ser un país libre desde la victoria de la revolución»», señaló el mandatario en la misma jornada que la Casa Blanca dio a conocer una nueva Orden Ejecutiva con más medidas coercitivas ilegales contra la isla.

Durante la rueda de prensa celebrada en la embajada brasileña en Washington, Lula recordó que la mayor de las Antillas es víctima «del bloqueo más longevo de la historia de la Humanidad» y que Brasil siempre estará dispuesto a mediar para evitar conflictos.

Las declaraciones se producen días después de que Trump declarara que Estados Unidos «tomará el control» de Cuba «casi de inmediato», además de que trasladará al Mar Caribe el portaaviones USS Abraham Lincoln.

Paz con Irán y reforma de la ONU

Por otro lado, Lula afirmó en varias ocasiones haber animado a Trump a buscar un acuerdo de paz con Irán. El mandatario brasileño reiteró estar «totalmente en contra» de cualquier operación militar de Estados Unidos e Israel contra Irán, enfatizando que la diplomacia debe prevalecer para dirimir problemas.

Como sugerencia para la paz, Lula afirmó haber entregado a Trump una copia del acuerdo que intermedió en 2010 junto a Türkiye, en el cual Irán se comprometía a no desarrollar armas nucleares.

Finalmente, el presidente brasileño también subrayó que conversó con Trump sobre la necesidad de reformar la Organización de las Naciones Unidas (ONU), específicamente para que ingresen más miembros al Consejo de Seguridad.

Relaciones bilaterales y aranceles

El presidente de Brasil afirmó que el encuentro en la Casa Blanca marcó un «paso importante» en la relación entre ambos países. «La buena relación entre Brasil y Estados Unidos es una demostración al mundo de que las dos mayores democracias del continente pueden servir de ejemplo para el mundo», declaró el mandatario brasileño.

Durante la cita, Lula propuso un plazo de 30 días a Donald Trump para resolver las divergencias comerciales relacionadas con los aranceles impuestos por Estados Unidos a productos de Brasil.

«Soy muy optimista, porque hay una divergencia entre ellos y nosotros que quedó explicitada en la reunión, yo propuse dar 30 días para que esos compañeros (en referencia a los responsables de Economía y Comercio de cada Gobierno) resuelvan el problema y volvemos a conversar«, declaró el líder del Partido de los Trabajadores de Brasil en comparecencia de prensa.

El jefe de Estado brasileño explicó que el tono del encuentro fue cordial, incluso compartiendo una anécdota en la que aconsejó a Trump mantener una actitud relajada y sonreír ante las cámaras, y bromeó al pedirle que no restrinja los visados a la selección brasileña durante el Mundial de fútbol de este verano en Estados Unidos.

Aunque se esperaba una comparecencia de prensa conjunta en el Despacho Oval, esta no se produjo, pero Trump publicó en su red Truth Social que el encuentro fue «muy bien», calificó a su homólogo brasileño de «dinámico» y reveló que conversaron principalmente sobre aranceles.

La agenda de la reunión abordó asuntos comerciales cruciales como los aranceles, el combate al crimen internacional y la cooperación en materia de minerales críticos.

Este acercamiento se produce después de un periodo de tensiones diplomáticas. El segundo mandato de Trump con Brasil había comenzado con fricciones, especialmente por la imposición de aranceles como represalia por el proceso judicial contra el expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro, aliado del mandatario estadounidense y condenado a 27 años de prisión por liderar un golpe de Estado contra Lula.

A ello se sumaron críticas de Brasil hacia Estados Unidos por la operación militar que condujo al secuestro de Nicolás Maduro en Venezuela, la guerra en Irán y las presiones sobre Cuba. Pese a encuentros previos que habían reconducido la relación brevemente, esta había vuelto a deteriorarse recientemente.


Luiz Inácio Lula da Silva /