Los países más vulnerables al cambio climático gastan casi 25 veces más en pagos de la deuda que en acción climática, según un nuevo informe de ActionAid
- Un nuevo informe revela que los países más vulnerables al cambio climático están gastando casi 25 veces más en el pago de deuda que en acción climática, el pago de la deuda absorbe el 65% de sus ingresos públicos.
- El Sur Global gasta aproximadamente 8,8 billones de dólares en pagos de deuda en 2026, frente a tan solo 39 000 millones de dólares en subvenciones climáticas según el último dato disponible de 2024.
- La cancelación de la deuda en los países más vulnerables al cambio climático podría financiar hasta seis veces más sus planes y políticas climáticas nacionales, o cubrir dos veces el gasto actual en clima, salud, educación y protección social.

El nuevo informe de ActionAid, “La deuda alimenta la crisis climática: así se mueve el dinero”, revela la magnitud en que la deuda soberana está drenando recursos de los países más afectados por la crisis climática y dejando a las comunidades más expuestas a fenómenos climáticos cada vez más extremos como inundaciones, sequías, olas de calor y hambre.
El informe analiza los ingresos públicos, los pagos de deuda, los presupuestos nacionales y los planes climáticos de los 65 países más vulnerables al cambio climático, siendo muchos de ellos los que menos han contribuido a la crisis climática. La investigación concluye que la deuda y el clima están sumidos en un círculo vicioso; aunque este puede romperse mediante la cancelación de la deuda, una financiación climática basada en subvenciones (no en préstamos) y un sistema internacional de deuda más justo.
El informe identifica un círculo vicioso: los desastres climáticos obligan a los países a solicitar nuevos préstamos para recuperarse; el pago de la deuda y las medidas de austeridad que conlleva la devolución de esos préstamos conllevan la reducción de la inversión en respuesta, resiliencia, servicios públicos esenciales y una transición justa. Para conseguir la divisa extranjera que exigen los acreedores, los gobiernos también se ven presionados a impulsar la extracción de combustibles fósiles y la agricultura industrial para la exportación, lo que genera más emisiones, daño ecológico, desastres climáticos y aún más deuda.

Dos tercios de lo que los países ricos contabilizan como financiación climática llega en forma de préstamos y no de subvenciones, una gran parte a altos tipos de interés comerciales. Esto crea una ilusión de apoyo mientras hunde aún más en la deuda a los países receptores. En el caso de España, más del 85% de la financiación climática a los países del Sur Global se realiza vía préstamos.
Teresa Anderson, responsable global de Justicia Climática en ActionAid International y una de las autoras del informe ha insistido en que “Se trata de una relación tóxica, la deuda está impulsando la expansión de los combustibles fósiles y la agricultura industrial, bloqueando la acción climática y dejando a las comunidades peligrosamente expuestas cuando ocurren desastres.”
El informe también ofrece ejemplos de cómo la deuda consume recursos que deberían destinarse a soluciones climáticas. En Senegal, el pago de la deuda en 2026 supera en más de 600 veces el gasto presupuestado por el país en acción climática y excede el 96% de los ingresos públicos. El informe muestra que los altos niveles de deuda están retrasando la inversión en agroecología, una solución liderada por las comunidades que puede fortalecer la seguridad alimentaria, los medios de vida y la resiliencia climática.
“Detrás de estas cifras hay decisiones imposibles entre pagar la deuda e invertir en agroecología, servicios públicos y resiliencia climática. Las mujeres y las niñas, que soportan la peor parte de los impactos climáticos, se ven después desproporcionadamente afectadas por los recortes en los servicios públicos, incluso cuando lideran soluciones para un futuro más resiliente.” Ha subrayado Isabel Iparraguirre, experta en transición de ActionAid en España.
Climate Week of Action
El informe se ha presentado durante la Semana Mundial de Acción Climática (14-20 de septiembre), en la que organizaciones como ActionAid, activistas y movimientos sociales instarán a los gobiernos y a las instituciones financieras internacionales a afrontar las crisis interconectadas de la deuda y el clima. Estas movilizaciones forman parte de la campaña #FundOurFuture de ActionAid, que reclama la cancelación de la deuda, un futuro libre de combustibles fósiles y una financiación basada en subvenciones para la adaptación climática, una transición justa y soluciones lideradas por las comunidades, como la agroecología.
Informe completo, La deuda alimenta la crisis climática: así se mueve el dinero en inglés se encuentra aquí.
- Metodología: ActionAid ha trabajado con Development Finance International (DFI) para analizar los datos disponibles sobre ingresos internos, deuda, presupuestos nacionales y planes climáticos de los 65 países (el tercio superior) más vulnerables al cambio climático. Las fuentes completas, la cobertura por país y los detalles metodológicos se incluyen en el informe completo.
- Este es el cuarto informe insignia de la serie anual de ActionAid Cómo fluye el dinero, que examina los flujos financieros que alimentan la crisis climática. Los informes anteriores analizaron cómo los bancos globales financian los combustibles fósiles y la agricultura industrial en el Sur Global (2023), los fondos públicos y subsidios que respaldan estos sectores (2024), y la limitada financiación climática que llega a los enfoques de transición justa (2025).
