La Tienda Republicana

Ocho meses de gobierno de Pedro Sánchez sin avances en la protección efectiva del lobo

02/02/2019
· Ecologistas en Acción considera decepcionante e irresponsable que en los ocho meses de Gobierno socialista el Ministerio para la Transición Ecológica de Teresa Ribera no haya aprobado la protección efectiva de las diferentes poblaciones de lobo ibérico.

· Se sigue permitiendo la persecución del lobo en las diferentes comunidades autónomas y se consiente que las poblaciones de lobo no se encuentren en un estado de conservación favorable, lo que supone un grave incumplimiento de la normativa estatal y comunitaria.
Lobo ibérico / Archivo
El 11 de mayo de 2017 el Congreso de los Diputados aprobó, con los votos de Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea, ERC y el PSOE una Proposición no de Ley relativa a la conservación del lobo ibérico y su declaración como especie estrictamente protegida, por lo cual era lógico pensar que cuando Pedro Sánchez, secretario general del PSOE, fuera nombrado Presidente del Gobierno esta protección fuese una de sus prioridades, sobre todo cuando poco después se creó el Ministerio para la Transición Ecológica y se nombró a Teresa Ribera como máxima responsable. Además Ecologistas en Acción, en diversas reuniones con los máximos responsables de este ministerio, ha venido insistiendo en la protección efectiva de la especie. Pese a todo ello, se cumplen ya ocho meses de Gobierno y el Ministerio para la Transición Ecológica no ha iniciado los trámites para la estricta protección de todas las poblaciones del lobo.

Ecologistas en Acción insta al Ministerio para la Transición Ecológica a la urgente inclusión del lobo ibérico como especie de interés especial al norte del Duero, incorporando sus poblaciones en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, desarrollado por el Real Decreto 139/2011, por motivos ecológicos, científicos, sociales, culturales y éticos. Asimismo, la organización ecologista urge al ministerio a que todas las poblaciones de lobo ibérico situadas al sur del río Duero se incluyan en el Catálogo Español de Especies Amenazadas con la categoría de “En peligro de extinción”. Tal y como establecen los artículos 53 y 55 de la Ley 42/2007 de Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, es el ministerio quien tiene competencias para iniciar la inclusión del lobo en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y en el Catálogo Español de Especies Amenazadas. Y esta inclusión conllevará automáticamente la prohibición de la caza de lobos en todas las comunidades autónomas.

Ecologistas en Acción considera que la situación del lobo en el Estado español es caótica, con un estatus legal diferente según la comunidad autónoma. El lobo es una especie cinegética en varias comunidades autónomas. En otras, no es cinegética pero se autorizan cacerías, se aprueban planes de caza y controles sin una motivación técnica suficiente, sin informes técnicos o científicos independientes que avalen los controles, sin datos comprobados de la incidencia sobre el medio y sin un diagnóstico de toda la población de la especie. Ello ha provocado la presentación de recursos y la publicación de sentencias contrarias a la planificación aprobada por las comunidades autónomas. Y pese a que el Ministerio para la Transición Ecológica es la administración competente en normativa básica, así como en coordinación de las políticas de biodiversidad, no ha tomado ninguna medida para solventar este caos y asegurar la conservación de la especie.

Según establece la Directiva Hábitat y la Ley de Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, las comunidades autónomas y el ministerio tienen entre sus obligaciones garantizar la conservación de la biodiversidad, adoptando las medidas necesarias para que su gestión sea compatible con el mantenimiento de sus poblaciones en un estado de conservación favorable. Sin embargo, para Theo Oberhuber, coordinador de campañas de Ecologistas en Acción, “las poblaciones españolas de lobos se encuentran en un estado de conservación desfavorable, lo que debería conllevar la prohibición de su caza, y obliga al ministerio a establecer una protección estricta, pues supone un grave incumplimiento de la normativa comunitaria”.

El lobo ibérico es el único gran depredador de nuestro país que todavía carece de una protección efectiva y que se puede cazar, debido a que desde 1973 se fue quedando fuera de los diferentes listados de especies protegidas. Sin duda se trata de una asignatura pendiente en la protección de la naturaleza que es urgente corregir, dado que ya está protegido en la mayoría de los países de nuestro entorno, especialmente en Portugal, país con el que compartimos la población ibérica de lobos. Resulta inaceptable que los lobos estén protegidos cuando se encuentran en Portugal pero se maten nada más cruzar la frontera.

El rechazo a su protección tuvo su origen, al menos en parte, en los ataques de lobos a la ganadería, pero ya no puede seguir justificando su persecución ni su caza. La coexistencia entre la ganadería y el lobo es posible mejorando el manejo del ganado. Ningún estudio ha podido demostrar que la caza del lobo reduzca los ataques del lobo al ganado. Existen incluso estudios que concluyen que su caza los aumenta. Ecologistas en Acción lleva varios años colaborando con ganaderas y ganaderos que conviven con el lobo y ha demostrado que esta coexistencia es viable.