Comité Consultivo del Plan de Gestión del Lobo apuesta por seguir matando lobos de forma irregular en Asturias

La actuación del gobierno asturiano es contraria la Directiva 92/43/CEE (y en consecuencia también a la Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad), contraviniendo el requisito legal que establece la Directiva para autorizar medidas de extracción de individuos: “Siempre que no exista ninguna otra solución satisfactoria”, cuando hasta los informes y guías de la Unión Europea y el Ministerio subraya la ineficacia de “matar lobos para reducir daños” y que sólo mediante medidas preventivas se logra; siendo las medias preventivas la “otra soluci´n satisfactoria” distinta a dar muerte a los lobos. Así se lo han dicho reiteradas veces los tribunales, persiste en matar lobos como única solución para reducir los daños al ganado doméstico.
El lobo es una especie en recuperación, estuvo a punto de extinguirse y aunque haya mejorado su estado o categoría de amenaza a nivel poblacional, sigue sin ser una especie no amenazada y requiere medidas de protección para garantizar su conservación. Que una especie que estuvo a punto de extinguirse haya experimentado una mejoría poblacional, no significa que haya alcanzado ya un estado de conservación favorable que garantice la conservación de la especie, por otra parte no exenta de los problemas asociados a presentar un área de distribución reducida y un tamaño poblacional pequeño.
La dificultad de matar el pretendido número de lobos, a pesar del esfuerzo notable por lograrlo, parece claramente señalar como verdad incómoda que hay menos lobos de los que el gobierno asturiano afirma y demuestra como falsa la supuesta superpoblación o sobreabundancia.
Lamentablemente el gobierno asturiano insiste empecinadamente en la errónea estrategia de matar lobos, niega la evidencia científica y ningunea las medidas preventivas. Cuanto más tiempo se perpetúe el plan asturiano basado en matar lobos en lugar de promover medidas preventivas y actuaciones encaminadas a resolver los problemas de convivencia, más daños al ganado y mayor conflictividad social habrá.
Reclamamos al gobierno asturiano que abandone el camino de las armas y de un giro copernicano en su llamada “gestión del lobo”, y así base la gestión de la especie en el conocimiento científico, la aplicación de medidas preventivas de eficacia probada, y que promueva acciones encaminadas a reducir la conflictividad social y garantizar la convivencia entre la ganadería extensiva y la supervivencia de una de las últimas poblaciones de lobos de Europa occidental.
GRUPO LOBO ASTURIAS.
