La comunidad educativa madrileña planta cara a Ayuso: la marea verde calienta para la huelga indefinida del 14 de octubre

Madrid ha vuelto a teñirse de verde. Este domingo, decenas de miles de docentes, familias y estudiantes han recorrido las calles de la capital desde Atocha hasta la Puerta del Sol para exigir un cambio real en la educación pública madrileña y respaldar la huelga indefinida que arranca el próximo 14 de octubre en todas las etapas no universitarias.
La convocatoria, impulsada por la Plataforma Unitaria por la Huelga en la Educación Pública de Madrid —que reúne a CCOO, UGT, CGT, CNT, STEM, Solidaridad Obrera, Menos Lectivas, Queremos FP, Educación Especial Digna, Marea Verde y sindicatos estudiantiles—, ha desbordado todas las previsiones. Los organizadores cifran la asistencia en torno a las 100.000 personas, mientras que la Delegación del Gobierno la reduce a entre 10.000 y 20.000, una diferencia que no empaña la evidencia: el profesorado madrileño está más unido y más harto que nunca.
La gran Marea Verde de hoy en Madrid avanza por la calle de Alcalá en defensa de la Educación Pública y el ritmo de Bella Ciao
— Agustín Moreno (@MorenoG_Agustin) September 27, 2026
No vamos a poder entrar en la Puerta del Sol de tantas personas como somos y de las que hay en defensa de la vivienda. #EducaciónPública pic.twitter.com/JdugfqpYMg
Una profesión empobrecida y sobrecargada
El hartazgo tiene cifras. Desde 2010, el poder adquisitivo del profesorado madrileño ha caído un 21,9%, una pérdida que ninguna administración ha querido compensar. Por eso, una de las exigencias centrales de la plataforma es un complemento mensual de 600 euros que equipare los salarios a los de otras comunidades y permita a los docentes vivir en una región donde el precio de la vivienda y de la vida no deja de crecer.
«Llevamos años poniendo dinero de nuestro bolsillo para poder dar clase en condiciones dignas», explica Aida San Millán, secretaria general de la Federación de Educación de CCOO de Madrid. «No pedimos privilegios, pedimos justicia salarial y reconocimiento profesional».
Multitudinaria manifestación de la Marea Verde en Madrid , al colectivo que más se le ha oído a sido a de las Escuelas Infantiles de 0 a 3 años , llevan más de cinco meses en huelga y no van a parar hasta conseguir sus justas reivindicaciones. pic.twitter.com/qQwQitG9zw
— emiliogrande53 (@emiliogrande53) September 27, 2026
Menos horas lectivas, más tiempo para educar
Otra de las reivindicaciones históricas del profesorado es la reducción de la carga lectiva. La plataforma exige recuperar el máximo de 17 horas semanales en Secundaria y Formación Profesional y 22 en Primaria, incorporando además las tareas de tutoría, coordinación y atención a las familias como tiempo efectivo de trabajo. «No se puede educar con la calculadora en la mano», denuncian desde los sindicatos. «Cada hora que no estamos frente al aula es una hora que dedicamos a preparar clases, atender a las familias o formarnos para dar una mejor enseñanza».
✊ Una marea verde tiñió Madrid de dignidad y lucha por la educación pública.
— IU Madrid🔻 (@IU_Madrid) September 28, 2026
Es solo el principio.
Próxima parada: ¡A la huelga indefinida!
Orgullo del Madrid que lucha y no se rinde 💚 pic.twitter.com/zldF0UaftR
Ratios insostenibles y una escuela segregada
La masificación de las aulas es otra de las grandes batallas. Los docentes reclaman bajar las ratios máximas a 13 alumnos en Infantil, 15 en Primaria, 20 en Secundaria, 23 en Bachillerato y 15 en FP. Para el alumnado con necesidades específicas, piden una atención mucho más individualizada: un profesional por cada seis estudiantes con discapacidad intelectual y uno por cada uno a cuatro alumnos con pluridiscapacidad o Trastorno del Espectro Autista.
«En Madrid tenemos la mayor segregación escolar de España», denuncia Chema Pinto, portavoz de UGT. «La escuela pública se está convirtiendo en el último recurso para las familias que no pueden pagar un colegio privado o concertado. Eso es una vergüenza que atenta contra la igualdad de oportunidades».
El alumnado y las familias, al lado de sus profesores
La movilización no ha sido solo docente. El sindicato estudiantil ha tenido un papel destacado en la convocatoria, y su portavoz, Carlos Ochoa, ha llamado a las familias trabajadoras a sumarse: «No es solo una lucha de los jóvenes, no es solo una lucha del sector educativo, es una lucha por defender los avances sociales de toda la clase trabajadora».
A lo largo del recorrido, familias enteras han acompañado a los docentes con pancartas en las que se leía «Mi hijo merece una educación pública digna» o «Sin profesores bien tratados no hay futuro para nuestros hijos».
La Comunidad de Madrid no invierte en las infraestructuras de la #EducaciónPública. No se reparan los edificios, hay alumnado en barracones, no hay climatización real.
— Marea Verde Madrid ¡#MatricúlateEnLaPública! (@VenaMareaVerde) September 19, 2026
Dinero público para la #Pública.
Ven a la #Manifestación27S
A la huelga indefinida.https://t.co/Aw2Nwthw3p pic.twitter.com/UtGSlhRSPL
Una huelga que ya tiene precedentes
El conflicto no ha surgido de la nada. Desde abril, el profesorado de la etapa 0-3 años mantiene una huelga indefinida por mejoras salariales y de condiciones en las aulas, con acampadas frente a la Puerta del Sol incluidas. La manifestación de este domingo confluyó en ese punto con otra protesta por la crisis de vivienda, y ambas columnas se unieron brevemente bajo el grito de «sin educación y sin vivienda no hay futuro».
El Gobierno regional, enrocado en el «no»
Frente a esta marea verde, la Consejería de Educación se limita a repetir que la huelga es «política e innecesaria» y a defender que este curso se han incorporado 1.280 docentes a los centros públicos y que ya se ha cumplido el objetivo de bajar la ratio en Secundaria de 30 a 25 alumnos. Unos argumentos que los sindicatos rechazan de plano: «Nos traen migajas mientras la educación pública se desangra», responden.
Para los convocantes, las medidas anunciadas por la Comunidad de Madrid son un parche que no resuelve los problemas estructurales del sistema: la precariedad salarial, la sobrecarga de trabajo, la masificación de las aulas y la segregación escolar.
El 14 de octubre, una cita ineludible
A medida que se acerca la fecha, los sindicatos advierten de que, si la Consejería no presenta una propuesta negociadora real, la huelga seguirá adelante de forma indefinida. «No vamos a dar ni un paso atrás. La educación pública madrileña se juega su futuro y nosotros estamos dispuestos a todo para defenderla», concluyen desde la plataforma.
Madrid se enfrenta así a una de las mayores movilizaciones educativas de su historia, con el profesorado más unido que nunca y una comunidad educativa dispuesta a plantar cara a las políticas que, denuncian, están vaciando de recursos y de dignidad la escuela pública.
