Redacción •  Cultura •  25/09/2026

El teatro romano de Singilia Barba emerge casi intacto tras 35 años sin excavaciones en Antequera (Málaga)

  • Un equipo de la Universidad Complutense de Madrid recupera parte del graderío medio de un edificio de 52 metros de diámetro que podría situarse entre los mejor conservados de Andalucía.
El teatro romano de Singilia Barba emerge casi intacto tras 35 años sin excavaciones en Antequera (Málaga)

Hay descubrimientos que confirman lo que los libros ya anticipaban, y otros que sencillamente los desbordan. Lo que ha ocurrido este mes de septiembre en el yacimiento de Singilia Barba, en Antequera, pertenece a la segunda categoría. Cuando los arqueólogos llevan apenas unos días de excavación y ya hablan de “estado magnífico”, conviene prestar atención.

Después de 35 años sin que nadie pusiera una pala en el suelo de esta ciudad romana, un equipo de la Universidad Complutense de Madrid ha vuelto al Cortijo del Castillón y ha sacado a la luz parte del graderío medio de su teatro. Los grandes sillares de piedra aparecen en un estado de conservación que ha superado todas las previsiones. El edificio, de unos 52 metros de diámetro, tuvo capacidad para unos 2.000 espectadores, según las estimaciones del equipo investigador.

Por qué este teatro es distinto

La arqueología no suele regalar sorpresas agradables cuando se trata de teatros romanos. Lo habitual es encontrar los sectores superiores del graderío derrumbados, expoliados o directamente desaparecidos. Durante siglos, esas piedras fueron un almacén gratuito de material de construcción para quien las necesitara. En Singilia Barba, en cambio, ha ocurrido justo lo contrario.

“Estamos confirmando con los compañeros el estado de conservación, y es magnífico”, explican los responsables del proyecto a pie de yacimiento. Los sillares de la zona media de las gradas —la media cavea— se mantienen en su sitio con una integridad poco común. El hecho de que ni el expolio ni los derrumbes hayan castigado esta parte del edificio ha disparado las expectativas sobre lo que queda por aparecer.

Sergio España, uno de los codirectores, ha sido claro al respecto: lo relevante no es solo lo ya excavado —apenas un 5% del total del yacimiento—, sino lo que esas condiciones prometen para las capas inferiores. Si el graderío medio ha aguantado así, la orquesta y la scaena (la zona escénica), aún sepultadas, podrían encontrarse en un estado excepcional.

Lo que ya se sabe y lo que queda por saber

El teatro de Singilia Barba no era un secreto. El humanista Juan de Vilches ya lo describió en el siglo XVI. En los años 80, la Universidad de Málaga documentó parte de las gradas superiores. Pero nunca se había excavado de verdad. Esta campaña es la primera intervención arqueológica sistemática, autorizada por la Junta de Andalucía y financiada por la Comunidad de Madrid dentro del proyecto “Redescubriendo Singilia Barba”.

Los trabajos han llegado hasta la media cavea. Aún quedan por despejar la ima cavea (las gradas inferiores, más próximas a la escena) y toda la zona de la orquesta. También hay que determinar la cronología exacta del edificio y su evolución a lo largo de los siglos. Para ello, el equipo combina excavación tradicional con técnicas de georradar, magnetometría y fotogrametría.

El hallazgo de materiales también ha dado que hablar: piezas de mármol traídas de Grecia y Turquía, agujas de pelo y otros objetos que hablan de una ciudad con un nivel de vida notable y de la presencia femenina en su vida social. Singilia Barba, de origen túrdulo y documentada desde el siglo III a.C., alcanzó el rango de municipio en época flavia (desde el año 69 hasta el 96 d. C) y llegó a tener foro, circo, domus y necrópolis.

Una ciudad que sigue enterrada

El potencial del yacimiento es enorme. Buena parte del urbanismo de la ciudad sigue bajo tierra. Los investigadores creen que lo excavado representa solo una fracción mínima del conjunto público. Para continuar, buscan financiación pública y privada que permita redactar un plan director y programar nuevas campañas. La Junta de Andalucía tiene en frente un yacimiento excepcional para incrementar la financiación de campañas de excavaciones y puesta en valor, pero es necesaria una apuesta decidida y la siempre imprescindible voluntad política.

Manuel Romero, arqueólogo municipal de Antequera y codirector de los trabajos, lo resume sin rodeos: “No descartamos que en años venideros podamos llegar a la orquesta y a toda la parte de la escena”. Si lo que ha aparecido en el graderío es una muestra de lo que queda debajo, el subsuelo de Antequera guarda uno de los teatros romanos más notables de la península. Y esta vez, parece que nadie va a volver a olvidarlo.


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