Palazzo, secretario general de FSC-CCOO: “Hay que reforzar la confianza en la democracia mediante la mejora de los servicios y las políticas públicas”
- Lucho Palazzo intervino en la apertura de la Conferencia de ISP, desarrollada bajo el título ‘La contraofensiva de los servicios públicos’.

Los días 16 y 17 de septiembre se celebró en Madrid la Conferencia de la Internacional de los Servicios Públicos (ISP), organización que aglutinaba a más de 700 sindicatos que representaban a 30 millones de personas trabajadoras en 150 países.
El secretario general de FSC-CCOO agradeció que se eligiera Madrid para celebrar la conferencia, con el objetivo de estrechar lazos y establecer sinergias que permitieran hablar de lo que estaba pasando en el mundo, pero también para tomar medidas para contrarrestar el avance de la extrema derecha, el debilitamiento de los servicios públicos y, en definitiva, el ataque directo a la democracia de nuestros países.
“Me quise centrar en dos hechos que fueron relevantes y que creí que hacían que la gente abrazara los relatos de la extrema derecha. Uno tuvo que ver con la desigualdad y otro tuvo que ver con la incertidumbre. Vivíamos en un mundo donde cada vez había más desigualdad, donde la gente sentía que la democracia no respondía a sus necesidades y los servicios públicos, cada vez más debilitados, no mejoraban sus vidas. Y además tenían una incertidumbre sobre cómo iba a ser su futuro. Llevábamos mucho tiempo diciéndole a la gente que el futuro era un sitio feo al que ir: que no iba a tener trabajo, que la IA iba a acabar con muchos empleos, que no iba a haber posibilidad de ahorrar, de acceder a una vivienda, de formar una familia… Y la extrema derecha tomó la decisión de acabar con esta incertidumbre con mensajes breves y concretos que anclaran a la gente en un pasado que decían que fue mejor, donde había más certidumbres y donde las personas tenían las cosas más claras”, apuntó Palazzo.
Frente a este escenario, el secretario general de FSC-CCOO planteó qué estrategias deberían tener los sindicatos para confrontar estos relatos que estaban haciendo que la gente abrazara posiciones de extrema derecha. “Ante esta situación, teníamos que ser optimistas, teníamos que generar posibilidades, teníamos que ser capaces de buscar un equilibrio entre la dificultad de este momento, con la posibilidad de darle a la gente un futuro desde el refuerzo de los servicios y de las políticas públicas”.
El secretario general de FSC-CCOO recordó que teníamos muchos retos por delante “pero desde el convencimiento de que, si lo hacíamos bien, si nos uníamos, si organizábamos encuentros como este, en el que establecíamos estrategias internacionales, seríamos capaces de confrontar lo que algunos daban ya por un relato hecho. Me negué a creer que esto se había acabado, que ya había ganado la contraparte y que no teníamos nada que hacer. Teníamos muchas cosas que hacer, teníamos mucho futuro por delante y teníamos la responsabilidad y la obligación de generar sinergias, de utilizar toda nuestra inteligencia al servicio de la democracia, del reforzamiento de los servicios públicos y de garantizar que la gente no iba a retroceder en sus derechos sociales, sino que íbamos a ir hacia delante”.
Los servicios públicos como pilares de la democracia
Lucho Palazzo afirmó que era necesario reconocer que la calidad de los servicios públicos estaba empeorando en todos los países. “La gente estaba gastando más que nunca en sanidad y en educación, y cada día era más difícil tener un proyecto de vida. Y eso lo aprovechó la extrema derecha para canalizar el descontento de la gente, aprovechó la oportunidad de esta realidad para fomentar una incertidumbre, una desesperanza y un enfado que trasladaban luego en las urnas”.
“La contraofensiva tuvo que partir de ahí, de esa realidad. Los sindicatos teníamos que exigir a los gobiernos que fortalecieran los servicios públicos, para que la gente volviera a tener confianza en lo que eran los pilares de la democracia. Porque lo que fomentaba fundamentalmente la extrema derecha era la desconfianza hacia las instituciones, los partidos políticos, los sindicatos, los medios de comunicación, los servicios públicos, la ciencia… Nuestra labor como sindicato era ayudar a devolver esa confianza, y esa confianza se devolvía subiendo los salarios, en la negociación colectiva y forzando a los gobiernos a una mayor inversión en los servicios públicos”.
