Agencia Telesur •  Internacional •  07/10/2026

Lula acusa a la ultraderecha de entorpecer la reducción laboral

«La máscara va a comenzar a caer y vamos a ver quién quiere que el pueblo tenga una vida más digna, que descanse más», aseveró Lula enfatizando que la reducción de la jornada laboral representa «un deseo muy grande» de la sociedad.

Lula acusa a la ultraderecha de entorpecer la reducción laboral

El presidente de Brasil y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, denunció este martes las maniobras de los sectores de la ultraderecha parlamentaria, agrupados en torno a su rival electoral Flávio Bolsonaro, que buscan entorpecer el debate en el Senado sobre la histórica reforma constitucional para reducir la semana laboral en el país.

El mandatario afirmó con contundencia que el Partido Liberal (PL), la formación de Bolsonaro, está intentando sabotear la votación para evitar que el pueblo brasileño acceda a condiciones de vida más dignas. La propuesta legislativa, que ya cuenta con un masivo respaldo popular, tiene como objetivo central modificar la legislación vigente para limitar a cinco los días de trabajo semanales, eliminando la actual jornada de seis días.

«La máscara va a comenzar a caer y vamos a ver quién quiere que el pueblo tenga una vida más digna, que descanse más», aseveró Lula ante los medios de comunicación. El líder brasileño enfatizó que la reducción de la jornada laboral representa «un deseo muy grande» de la sociedad.

Por su parte, el candidato presidencial ultraderechista Flávio Bolsonaro tachó la iniciativa de «oportunista», aunque evitó aclarar ante la opinión pública si votará a favor o en contra de la enmienda, en un intento por esquivar el costo político de oponerse abiertamente a esta medida.

En la misma línea, el senador electo Mauro Mendes rechazó abiertamente la eliminación de la escala 6×1 y defendió una mayor flexibilización de las leyes laborales para favorecer los intereses del sector patronal.

Calificó la reducción de la jornada como «muy mala y grave para el país», proponiendo en su lugar un modelo donde los trabajadores puedan laboral jornadas de 12, 14 o 16 horas diarias, tal como —según su perspectiva— ocurre en Estados Unidos. Arremetió contra la legislación brasileña al calificar de «absurdo» que las empresas sean demandadas cuando los empleados realizan jornadas de 11 horas.

La reforma constitucional fue aprobada en mayo pasado por una amplia mayoría en la Cámara de Diputados, aunque el proyecto enfrentó el bloqueo del presidente del Senado, Davi Alcolumbre, quien rechazó tramitarla inmediatamente en medio de tensiones con el Gobierno.

El debate se reactiva ahora en la Cámara Alta en un escenario donde el mandatario busca que la medida sea aprobada cuanto antes para usarla en su campaña de cara a la segunda vuelta de los comicios presidenciales, que se celebrará el próximo 25 de octubre, tras una primera vuelta donde Lula se vio aventajado en casi dos puntos porcentuales por Bolsonaro, un resultado que el mandatario calificó de «inesperado».


Luiz Inácio Lula da Silva /