José Camargo •  Opinión • 27/11/2019

Que el paro continúe en Colombia…

El pueblo colombiano y sus organizaciones políticas, sindicales, sociales e importantes personalidades de la vida cultural e intelectual,  no se escurrieron frente al compromiso histórico del gran paro del 21 de noviembre y que se continúa en importantes ciudades de Colombia y que se fortalece con el   llamado que hace la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) a los colombianos para continuar el paro. Este paro no fue el resultado de mentes calenturientas sino la consecuencia de más de 30 años de modelo Neoliberal. Es el resultado de décadas de gobiernos oprobiosos. El paro que se inició el 21 de noviembre y que se sostiene contra viento y marea es el rechazo a una política que pretende arrancarle la piel al pueblo colombiano.

Juan Manuel Santos en el mes de mayo del 2018,”vociferaba” en su cuenta de twitter, que el concejo de la OECD, había aprobado la entrada de Colombia! Ya somos parte de las grandes ligas ¡“…Nos comparamos con los mejores para poder ser los mejores. Se nos abren inmensas posibilidades para avanzar en salud, educación, lucha contra la corrupción y la protección del medio ambiente…” En el mes de Noviembre de 2018, la mayoría del Congreso aceptaba el ingreso de Colombia a la OCDE y por su parte la Corte Constitucional refrendaba ese ingreso a esta organización y por último el presidente Duque terminaba estampando su firma, el hecho está consumado. La OCDE, ni corta ni perezosa, ya le “recomienda” a Colombia subir la edad de pensión y considera urgente aumentar las semanas de cotización. Por otra parte, Transparencia por Colombia, tras monitorear 46 medios de comunicación, encontró 327 hechos de corrupción por más de $17,9 billones entre 2016-2018. Esa misma organización (OCDE), plantea que el salario mínimo en Colombia es alto, obstaculizando el empleo de los trabajadores y la reducción de la informalidad. Ante un panorama como el planteado, es urgente mantener la protesta. A esto se le suma otras situaciones que necesariamente tienen que ser ventiladas públicamente por ejemplo, el informe del Banco Mundial, que señala que Colombia ocupa el tercer puesto con mayor deuda externa, esta deuda asciende a unos US$ 134.940 millones, ¡es algo impresionante¡

Colombia un país de paradojas, la CEPAL pronostica un crecimiento económico de un 3,2% en el 2019 y para el 2020, pronostica un crecimiento del producto interno bruto (PIB) de un 3,5%, sin embargo la pobreza cabalga imponente.
El Departamento de La Guajira demuestra en el terreno, lo hipócrita y desgraciado que es el sistema, en esta tierra que “…se mete al Océano así, como si pelear quisiera, como engreída, como altanera…”, se presentan las mayores injusticias. Es aquí donde el 53,7% de la población se encuentra en condiciones de pobreza monetaria, mientras que el promedio del país está en 26,9 % y un 26,7% se encuentra en pobreza monetaria extrema (GraficoL.R). La desigualdad no se disminuye, el coeficiente de Gini se sitúa en 0,553 durante el 2017. La más reciente tasa de desempleo la ubica con 15.3% y en el país es de 11.8, la informalidad laboral ha crecido a 66.1% y la nacional se encuentra en 48.2%( Diario del Norte-GUAJIRA 360°).  Según el Dane, las regiones más pobres del país son  Choco donde el 61,1% de la población se cataloga como pobre, le siguen La Guajira (53,7%); Cauca (50,5%); Magdalena (46,6%); y Córdoba (44,2).El presidente Duque se ha reunido con empresarios, comerciantes, gobernantes locales y dirigentes del paro nacional y no ha sido capaz de hacer la lectura del paro de un  país en donde 2.4 millones de personas se acuestan con hambre, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.

Por el asesinato del que fue víctima Dilan, que el paro continúe…


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