Ética taurina y moral católica en la presentación del cartel taurino de la feria de Algeciras 2026
El 15 de abril de 2026 no tendrá relevancia alguna en la historia de Algeciras, ni siquiera para los anales de la tauromaquia algecireña. Se pretendía presentar el cartel de toreros y ganaderías que participarían en los cuatro “festejos” previstos —tres corridas y una de rejoneo— en la Plaza de Toros de segunda categoría “Las Palomas”. Pocos medios no se han hecho eco de los polémicos 17 minutos de intervención en la presentación del cartel taurino de la Feria de Algeciras 2026. Y esto es así porque el personaje que protagonizó la polémica solo pretendía… ¿Qué pretendía? Quienes puedan visionar el “gran alegato” a la ética taurina que protagonizó el… ¿Incalificable? ¿El provocador? El ¡vaya Ud. a saber!, conferenciante sobre “Ciencia de la libertad y crítica al intervencionismo”, se llevará una sorpresa. Porque, al fin de cuentas, el “discurso, dirigido de manera explícita y personal al alcalde José Ignacio Landaluce, no solo rompió con las convenciones de la etiqueta institucional, sino que sirvió como un manifiesto ideológico que fusionó la tauromaquia con el libertarismo radical en un momento de extrema debilidad política para el regidor algecireño”. Y es que para el marchenero, afincado en Colombia, de momento, el acto institucional, por la presencia del alcalde de la ciudad, fue la oportunidad de “oro” de dar la nota, por aquello de querer ser notable.
Sobre el contenido de sus palabras, poco más que añadir a la crítica unánime de los medios que lo han tachado de casi todo. No obstante, la duda planeó sobre las palabras dirigidas al primer edil de la ciudad y expepero. El calificativo no conlleva ninguna carga negativa, sino que refleja claramente que a quien “homenajeó” el polemista ha sido señalado y reconocido miembro del Partido Popular de Algeciras y representante electo, diputado y senador por ese partido. El instarle a que “aguantara” permite alguna que otra interpretación. ¿Aguantar a quiénes? ¿A la oposición política, que lleva tiempo sin hacer referencias a supuestas conductas? ¿A las presiones de su expartido, para que se haga discretamente a un lado en la próxima cita electoral municipal? ¿Es que hay alguien más que pretende presionarlo? Para ser el “shoman” del discurso, un personaje que dice encuadrarse en la “Ciencia de la Libertad” muestra nulo respeto por la libertad de las demás personas. Aunque la historia del llamado «liberalismo» ha confirmado que precisamente cuando se invoca la libertad, siempre es la de uno mismo, para poder hacer los desmanes y ataques a la libertad de los otros, cuando sus conductas no le reportan beneficio.
Otra vertiente digna de analizar es a quién se le ocurrió la “feliz idea” de contratar a este personaje. El Ayuntamiento ha declinado esa responsabilidad, trasladándosela al nuevo empresario del coso de Las Palomas, D. Enrique Luján. Posiblemente el Sr. Lujan se sorprendiera de por dónde salió el “invitado”, porque no parece que su intervención haya glosado las virtudes taurinas.
No obstante, los presentes aplaudieron, según parece “a rabiar”, a quien finalizó su extravagante exposición, por impropia del acto “taurino”. Al parecer les parecieron muy adecuadas las disertaciones que permitieron “arremeter contra el Presidente del Gobierno, la Constitución, las Cortes Generales o las políticas de lucha contra el cambio climático. El ponente acusó a las feministas de «asesinar 105.000 niños al año», se burló de los desempleados que hacen «fila en el SAE» e incluso se refirió al caso de la eutanasia de Noelia Castillo para criticar a las instituciones judiciales.”
Todo ello difícilmente encuadrable dentro de la moral católica, que dice estar impregnada del amor al prójimo. Aunque de sus palabras el único próximo era el alcalde de Algeciras, del cual se apiadó, se compadeció y trasladó ánimos. Los demás podrían pudrirse en el infierno sin problemas.
¿Y aplaudieron los presentes después de tantas barbaridades? ¿Podrían, quienes aplaudieron, defender a este personaje sometido a toda clase de improperios por su “desafortunado show”? Alguien del Ayuntamiento, posiblemente liderado por el Sr. Alcalde, podría pedir alguna disculpa, no por lo que el personaje dijo, que es mayorcito para ello, sino por haber invitado a este “polémico” amante de la libertad propia, pero no ajena. ¿O por qué no? Manifestar abierta y sinceramente que se suman a las declaraciones del personaje. Porque de verdad de verdad eso piensan.
Y dicho esto, ¿qué podría hacer el obispo de la Diócesis de Pereira?, cuya universidad fue fundada y pertenece directamente a esa Diócesis. Una institución de derecho canónico que se rige por los principios del humanismo cristiano, según dicen. Ya que el personaje que dio el “mitin” de 17 minutos es profesor “itinerante” en esa Universidad Católica.
Y por último, el Sr. Luján, con el que el Ayuntamiento firmó un contrato de explotación de la Plaza de Toros con los únicos fines de: La organización de espectáculos taurinos conforme a lo estipulado en el Decreto 68/2006, de 21 de marzo, por el que se aprueba el Reglamento Taurino de Andalucía. Y la explotación de la Plaza de Toros para la celebración de espectáculos taurinos, más los bares, la publicidad, almohadillas y cualquier otra actividad susceptible de explotación comercial, en el interior de la Plaza, durante la celebración de los referidos espectáculos de índole taurina.
No debería quedar este desagradable espectáculo, que tan poco bueno proyecta de Algeciras, en una mera anécdota. Responsables: quién contrató y quién aplaudió, todos. ¿Todos? No, ya que el personaje mitinero ha sido fiel a su papel de agente provocador y generador de escándalos.
