André Abeledo Fernández •  Opinión •  04/10/2016

Las elecciones en Galiza y el “golpe de estado” en el PSOE son importantes lecciones para la clase obrera

La verdad he tardado en hacer una valoración sobre la actual situación, sobre todo después del resultado de las elecciones en Galiza y el golpe del “aparto” en el PSOE para sacar del medio a Pedro Sánchez y abrir camino hacia permitir un gobierno del PP. 

 

Me he tomado mi tiempo porque pienso que toda valoración debe hacerse en frio y con los máximos datos posibles y ahora creo que todo está algo más claro y más negro para la clase obrera. 

 

En Galiza el PP ha demostrado una vez más hasta qué punto posee una maquinaria potente y engrasada que mezcla el trabajo caciquil de toda la vida con las técnicas más modernas de desinformación y propaganda. Sin duda no se han parado ante nada, han utilizado todas las herramientas a su alcance que son muchas, entre otras cosas su control de los medios de comunicación y por supuesto han jugado tan sucio como siempre. 

 

Pero el análisis y la autocrítica tienen que ir bastante más lejos que constatar que el PP gallego es una apisonadora, es cierto que al PP gallego si le es necesario hace que voten hasta los muertos, vacía los geriátricos con la ayuda de la iglesia  y reparten empanadas a las puertas de los colegios electorales. 

 

Pero eso es lo de siempre, nosotros debemos por un lado preguntarnos cuál es el motivo de que sean tan fuertes y qué tácticas utilizan y por otro qué hemos hecho mal, muy mal, para que a pesar de todos los escándalos y de la situación de Galiza sigan siendo capaces no solo de ganar, sino de hacerlo por mayoría absoluta. 

 

El PP en Galiza está en todas partes, desde las asociaciones de vecinos, hasta en organizaciones culturales, lúdicas, deportivas, grupos de gaitas, cofradías y como no en las religiosas, está en todas partes extendiendo así por toda Galiza una red clientelar que les garantiza un gran número de votos. Además tener el carnet del PP no solo es muy barato sino que da ventajas a la hora de conseguir “favores” que después los representantes del partido en cada pueblo te piden que pagues votando y pidiendo el voto. 

 

También tendríamos que analizar el hecho de que los partidos de la oposición se presentaron a las elecciones del 25 de Septiembre con candidatos “nuevos”, desconocidos para la mayoría y con proyectos que o bien no ha dado tiempo a explicar a la ciudadanía o no se ha hecho con la suficiente profundidad por estrategia electoral. El PP en cambio se presentaba con un candidato consolidado y conocido, Feijóo es además un político hábil acostumbrado al conflicto, no en vano trabajó como apaga fuegos del PP antes de llegar a liderarlo. 

 

Estoy convencido de que es necesaria la unidad para desalojar a un PP que parece tenerlo todo “atado y bien atado”, una unidad basada en el respeto a las diferencias y a la generosidad que construya un espacio común donde todas las voces puedan ser escuchadas, un espacio plural donde pueda confluir toda la izquierda gallega, porque el cambio en Galiza solo puede venir desde la izquierda, puesto que todo el centro derecha ya confluye en el Partido Popular. 

 

En Marea puede y debe ser ese espacio, un espacio que debe aspirar a ampliarse, pero dejando claro que confluir no significa que las distintas organizaciones dejen de existir y de defender su proyecto de sociedad y de país. 

 

Entiendo que los últimos acontecimientos nos demuestran que no encontraremos ninguna salida jugando al juego de la oligarquía, ellos ponen las reglas y reparten las cartas y si hace falta las cambian.

 

Nuestra política debe ser de confrontación en las instituciones y de movilización en las calles, como comunista entiendo fundamental la organización, la formación de cuadros y que la clase obrera recupere la conciencia de clase. Ya nos debería haber quedado claro que sin romper con el régimen del 78 no se puede cambiar nada, nos sobran pruebas después de tanto circo.

 

Lo hemos comprobado con el “golpe de estado” orquestado contra Pedro Sánchez en el PSOE, que es en realidad una maniobra de distracción de la oligarquía para que no sea posible formar gobierno “alternativo” al PP desde posiciones más a la izquierda, los llamados críticos del PSOE que han dado el golpe, no lo son, ellos son el aparato de toda la vida, son los señoritos del PSOE que se reparten el «cortijo» político con los del PP y no quieren cambios que puedan moverles el sillón.

 

Para enfrentarnos a estos poderes necesitamos movilizar y convencer, organizar y formar, explicar hasta la saciedad nuestro proyecto, no puede haber atajos porque la oligarquía controla los caminos. 

 

Estoy convencido de que es posible vencerlos y sacar al PP, el partido de la corrupción, los recortes, la represión y el miedo de las instituciones, pero para ello tendremos que construir nuestras propias herramientas, pues las existentes en la decadente democracia del estado español están viciadas o en manos de la mafia del PP.

 

André Abeledo Fernández (Concejal de Esquerda Unida de Narón, militante comunista en el PCG y sindicalista organizado en la CIG).


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