Agencia Telesur •  Internacional •  16/04/2026

FMI: Guerra de EE.UU. contra Irán eleva riesgo de una recesión mundial

El jefe del Fondo Monetario Internacional, alertó que una parálisis prolongada en el Estrecho de Ormuz podría desatar una crisis energética a una escala sin precedentes y una inflación global del 4,4%.

FMI: Guerra de EE.UU. contra Irán eleva riesgo de una recesión mundial

El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que la guerra de Estados Unidos contra Irán ha provocado una grave alteración del crecimiento global y eleva el riesgo de una recesión mundial. Según el último informe de Perspectiva Económica Mundial (WEO), el conflicto ha dañado profundamente los flujos energéticos y ha oscurecido las perspectivas económicas por la interrupción de suministros esenciales.

La institución redujo su previsión de crecimiento global al 3,1 por ciento desde el 3,4 por ciento estimado antes del asalto iniciado a finales de febrero. El economista jefe del FMI, Pierre-Olivier Gourinchas, alertó que una parálisis prolongada en el Estrecho de Ormuz podría desatar una crisis energética a una escala sin precedentes al ser esta una arteria clave que hoy sufre combates directos.

Los ataques a infraestructuras dispararon el precio del petróleo por encima de los 100 dólares por barril y aumentaron el costo del gas natural. Esta situación elevó las proyecciones de inflación global al 4,4 por ciento, lo que afecta directamente las cadenas de suministro y reduce el poder adquisitivo de la población a nivel mundial.

Crisis energética y deuda pública

En la región de Asia Occidental y el Norte de África el crecimiento cayó al 1,1 por ciento debido a los ataques contra instalaciones de producción y rutas de exportación. Se estima que la economía iraní se contraerá un 6,1 por ciento, mientras que naciones como Qatar e Irak sufren caídas aún mayores por la destrucción de sus sistemas energéticos.

Los mercados financieros enfrentan una presión extrema con caídas en las acciones y un aumento en el rendimiento de los bonos. Tobias Adrian, asesor financiero del FMI, calificó el conflicto como un choque que se está desarrollando y advirtió que una inestabilidad prolongada podría endurecer abruptamente las condiciones financieras en todo el planeta.

De persistir las hostilidades el crecimiento global podría caer al dos por ciento, nivel asociado históricamente con la recesión económica. Esta crisis acelera cambios geopolíticos y obliga a los Estados a buscar alianzas alternativas, como el reciente compromiso entre China y España para profundizar lazos ante lo que Pekín describe como un colapso del orden internacional.

China condenó el bloqueo de Washington a los puertos iraníes por considerarlo «peligroso e irresponsable» para la navegación en el Estrecho de Ormuz. Por su parte, Arabia Saudí instó a detener el asedio para evitar el cierre del estrecho de Bab al-Mandab, temiendo que la escalada interrumpa definitivamente sus exportaciones de crudo.

Advertencia por niveles de deuda

La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, subrayó que el mundo debe prepararse para encarar tiempos difíciles si la inflación continúa escalando. Georgieva destacó que el impacto ya es considerable por los daños en infraestructuras de hidrocarburos y la ruptura física de las cadenas de suministro que afecta especialmente a la región de Asia.

La escasez de insumos como nafta y helio está generando disrupciones que no se disiparán de inmediato debido a la lentitud de la logística marítima. El Monitor Fiscal del FMI revela además que la deuda pública global superará el 100 por ciento del PIB en 2029, un nivel crítico que no se registraba desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

Muchos países enfrentan esta presión inflacionaria con un margen de maniobra escaso, lo que amenaza con generar una nueva crisis de deuda soberana. El organismo instó a los bancos centrales a vigilar los precios y mantener las reformas estructurales frente a la crisis climática y el avance de la inteligencia artificial para intentar blindar las economías.

Las agresiones de Estados Unidos e Israel contra Irán, iniciadas el pasado 28 de febrero, han marcado un punto de inflexión con consecuencias devastadoras que trascienden las fronteras regionales. Este conflicto no solo ha destruido infraestructura vital, sino que ha desestabilizado el orden comercial y financiero de todo el planeta en menos de dos meses.

En este contexto, el presidente de la Nación Persa, Masoud Pezeshkian, afirmó que Teherán mantiene su postura abierta al diálogo y la cooperación internacional, sin embargo, fue enfático al señalar que su país no aceptará rendiciones ante presiones externas, advirtió que cualquier intento de imponer condiciones políticas mediante el uso de la fuerza militar está «condenado al fracaso rotundo»


FMI /