ONU realiza llamamiento internacional de ayuda ante crisis por genocidio israelí contra Líbano
Desde el 2 de marzo, los bombardeos israelíes han asesinado a más de 2.089 libaneses y provocado 6.436 heridos, además de 1.2 millones de desplazados.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Barham Salih, realizó este martes un llamamiento internacional de ayuda para el Líbano ante el deterioro de la situación humanitaria en la nación árabe provocado por la agresión israelí.
«El Líbano enfrenta presiones extraordinarias en medio de una crisis humanitaria cada vez más profunda. ACNUR se solidariza firmemente con el Gobierno y el pueblo del Líbano en esta coyuntura crítica.» expresó el Alto Comisionado a través de sus redes sociales. Desde el 2 de marzo, los bombardeos israelíes han asesinado a más de 2.089 libaneses, entre ellos 166 niños, y provocado 6.436 heridos, además de 1.2 millones de personas desplazadas.
El funcionario enfatizó que la solución de fondo requiere el cese de las hostilidades y el logro de una paz duradera, además de expresar su confianza en que la nación alcance superar la crisis y recuperar su estabilidad.
Asimismo, reafirmó la solidaridad del organismo con Líbano exigiendo urgentemente la protección de la población civil y el fin del conflicto, «Más de un millón de personas se encuentran desplazadas en este pequeño país. Estoy aquí en solidaridad y para exigir urgentemente la protección de la población civil y el fin de este conflicto que se agrava sin control».
Las declaraciones del Alto Comisionado se produjeron durante una reunión con el presidente del Líbano, Joseph Aoun, en la capital Beirut, según un comunicado de la presidencia.
El Presidente libanés resaltó que el Gobierno realiza labores para la atención de los desplazados a través de provisiones de refugio, alimentos, asistencia humanitaria y servicios de salud, en medio de condiciones cada vez más complejas, señalando que sin el respaldo de la comunidad internacional la destrucción de gran proporción dificultara el retorno de los desplazados.
En este sentido, el jefe de Estado libanés pidió apoyo urgente a los países y organismos internacionales para hacer frente a la crisis. «Hicimos hincapié en la necesidad de movilizar el apoyo internacional para satisfacer las crecientes necesidades humanitarias» expresó la presidencia libanesa a través de sus redes sociales.
De esta manera, subrayo la necesidad de detener la escalada militar y el alto el fuego con el objetivo de mitigar el sufrimiento de la población civil.
El pasado 11 de abril, la presidencia libanesa informó que el viernes 10 de abril se produjo una primera comunicación directa por teléfono con Israel, mediante los embajadores de las dos naciones en Estados Unidos.
En dicha conversación, se fijó un encuentro para el martes 14 de abril en la sede del Departamento de Estado, ubicada en Washington. A pesar de este escenario, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu ordenó proseguir los bombardeos contra ciudades, así como la destrucción de puentes y viviendas en la zona ocupada entre la frontera de Líbano con los territorios palestinos ocupados y el río Litani.
El pasado 13 de abril, el secretario general del movimiento de resistencia libanesa Hezbolá, el jeque Naim Qassem, subrayó que no se rendirán, al aludir que enfrentarán con firmeza la agresión de Israel y Estados Unidos contra el Líbano. El líder chiita rechazó las negociaciones en Washington entre el Gobierno libanés y Tel Aviv, calificándolas de inútiles y humillantes, y las describió como una serie de concesiones gratuitas que solo han debilitado a la nación de los cedros.
