Continúa el episodio de alta contaminación ambiental en la capital de Honduras
- Las autoridades de protección civil de Honduras pronosticaron hoy que la calidad del aire en esta capital seguirá siendo perjudicial para la salud, agravada por condiciones secas y cálidas sobre la mayor parte del país.

Según la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco), las condiciones secas y las altas temperaturas, de hasta 40 grados centígrados, prevalecerán este viernes sobre la mayor parte del territorio nacional, además de la presencia de humo.
No obstante, a partir de la tarde noche la humedad del océano Pacífico producirá chubascos débiles aislados para la zona occidental, indicó la Copeco.
Además, el viento del este proveniente del mar Caribe generará precipitaciones débiles y dispersas en la zona nororiental, predijo la citada cartera ministerial.
Las autoridades recomendaron a la población mantenerse bien hidratada, evitar la exposición prolongada al sol en horas de mayor intensidad y tomar las medidas necesarias para prevenir afectaciones a la salud debido a la intensa canícula.
Tras varias jornadas de alta contaminación, la calidad del aire en Tegucigalpa mostró la víspera una leve mejora al pasar de la categoría perjudicial a moderada, según mediciones de plataformas internacionales.
El cambio se registró en la tarde del jueves, con una concentración de PM2.5 de 33.9 microgramos por metro cúbico (µg/m³), de acuerdo con información de IQAir, una plataforma de medición de índice de calidad del aire.
Este nivel de PM2.5 indica una contaminación moderada, aunque todavía puede representar un riesgo para grupos sensibles como niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias.
Desde el pasado fin de semana, la principal urbe hondureña experimenta niveles insalubres, principalmente por la concentración de partículas finas PM2.5, asociadas a humo, polvo y quema de biomasa.
La calidad del aire en la capital hondureña suele verse afectada por el tráfico vehicular, emisiones industriales, incendios forestales y condiciones meteorológicas que impiden la dispersión de contaminantes, como la falta de viento y la topografía del valle donde se ubica esta urbe.
