Redacción •  Actualidad •  28/05/2020

CGT denuncia a Iberdrola por una electrocución de un águila pescadora en l’Abufera de València

  • El ejemplar electrocutado, conocido como “Marina”, había sido liberado en 2019 en el marco del proyecto de reintroducción de la especie en la Comunitat Valenciana.
  • La Fiscalía admite a trámite la denuncia y abre diligencias de investigación penal.
  • Los datos oficiales apuntan a las compañías eléctricas como principales responsables de la extinción de la especie en nuestro territorio.
  • CGT se solidariza con sus compañeros de la Central Nuclear de Cofrentes y sus familias, que fueron supuestamente espiados y acosados a instancias de IBERDROLA por el encarcelado excomisario Villarejo y sus secuaces.
CGT denuncia a Iberdrola por una electrocución de un águila pescadora en l’Abufera de València

La Fiscalía Provincial de Valencia ha incoado diligencias de investigación penal contra IBERDROLA como consecuencia de la denuncia presentada por el sindicato Confederació General del Treball (CGT) por la electrocución de un ejemplar de águila pescadora el pasado 28 de enero en una línea eléctrica de su propiedad, dentro del Parque Natural de l’Albufera de València.

El águila pescadora es una especie incluida en los catálogos valenciano y español de especies amenazadas en la categoría “Vulnerable” y en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) está declarada para España como “En Peligro Crítico de Extinción” y está extinguida como especie reproductora en la Comunitat Valenciana desde los años 80, siendo objeto de un programa de reintroducción del que formaba parte “Marina”, un ejemplar liberado en junio de 2019 junto a otras tres en la Marjal de Pego-Oliva.

Según datos oficiales, solo visitan nuestra comunidad cada invierno una media de 9’6 águilas pescadoras procedentes de Europa del norte y en los últimos 21 años se han descubierto 9 ejemplares electrocutados, que, según las estimaciones, representan el 15% de las electrocuciones reales, o sea, que se habrían electrocutado unas 60 en este periodo. Esto quiere decir que cada año se electrocutan, de media, 3 águilas pescadoras.

Esta mortalidad del 31% anual explicaría, según CGT, la extinción de esta especie como reproductora en nuestro territorio, que se ha convertido en una trampa mortal para la especie y señala claramente a las compañías eléctricas como principales responsables.

Además, la electrocución ha sucedido en l’Albufera de València, espacio natural con las figuras de protección de mayor rango de la Comunitat: Parque Natural, humedal Ramsar de importancia internacional, Lugar de Interés Comunitario (LIC), Zona de Especial Proteccion para las Aves (ZEPA) y zona de protección para la avifauna contra la electrocución. Sin embargo, en su ámbito muchos de sus postes eléctricos todavía no disponen de las medidas anti-electrocución obligatorias.

Según datos oficiales, en España mueren electrocutadas alrededor de 33.000 aves rapaces al año, 1.000 de ellas en la Comunitat Valenciana, por ello, la legislación obliga a las compañías eléctricas a establecer medidas de protección contra la electrocución de aves y es obligación de la Generalitat Valenciana hacer que esta legislación se cumpla, especialmente en aquellos lugares que ha declarado de protección por su relevancia para las aves.

La muerte de “Marina” no es un caso aislado, ni un accidente inevitable, sino un caso claro de negligencia, ya que la línea eléctrica causante de la muerte fue declarada de alta peligrosidad para las aves por la Generalitat en 2017, comunicándole a su titular la obligación que tenía de corregirla.

Ante este suceso, en vez de instruir un expediente sancionador, representantes de la conselleria  competente en medio ambiente se reunieron al día siguiente con IBERDROLA para acordar la corrección inmediata de 90 postes eléctricos, de los cientos que ya hace años que la empresa tenía obligación de haber corregido en l’Albufera.

Desde CGT explican que IBERDROLA continúa electrocutando aves debido al retraso de años en la corrección, obligatoria por ley, de sus líneas eléctricas, incumplimiento posible gracias a la inacción de la Generalitat Valenciana, que consiente -como tantas Administraciones Públicas- el lavado de imagen de la multinacional firmando convenios de colaboración en vez de exigir las inversiones necesarias para evitar la mortandad de aves protegidas.

El Defensor del Pueblo advierte recientemente en su informe anual de la pasividad de las Administraciones en obligar a adecuar las líneas eléctricas de alta tensión para evitar la muerte de aves por electrocución y ha observado «graves demoras» (hasta 10 años) en la aplicación de la norma, que daba un año de plazo para acometerse. Eso si, advertencias y recomendaciones sin carácter vinculante, que tanto IBERDROLA como las Administraciones siguen ignorando, sin que nada ocurra.

CGT considera inaceptable que IBERDROLA, una multinacional con unos beneficios de 3.406 millones de euros en 2019 (un 13% más que el año anterior) y que nos tiene acostumbrados a grandes campañas de publicidad exaltando su “energía verde” y sus supuestas acciones por el medio ambiente, mantenga líneas eléctricas precarias que causan la muerte de miles de aves protegidas, generando graves daños al medio ambiente.

Además, desde la organización anarcosindicalista recuerdan que IBERDROLA es capaz de recurrir a las cloacas del estado para neutralizar a aquellos que no puede comprar, como les pasó a los representantes de CGT en la Central Nuclear de Cofrentes y a sus familias, que fueron supuestamente espiados y acosados a instancias de IBERDROLA por el encarcelado excomisario Villarejo y sus secuaces.

CGT “ante tanta hipocresía, burla y  muestras de corrupción sistémica que libra de sus responsabilidades y beneficia descaradamente a las poderosas multinacionales, con la complicidad de una Administración que está a su servicio” ha optado por acudir a la vía judicial penal “con la ilusión utópica de que la Justicia cumpla su función”

En la denuncia penal de CGT, que ha motivado el inicio de la investigación por parte de la Fiscalía, el sindicato acusa a IBERDROLA, como propietaria de la línea  eléctrica que ha provocado la electrocución de un ave protegida, de varios delitos contra los recursos naturales y el medio ambiente y relativos a la protección de la fauna.

CGT denuncia a Iberdrola per una electrocució d’una àguila pescadora en l’Albufera de València

– L’exemplar electrocutat, conegut com “Marina”, havia sigut alliberat el 2019 en el marc del projecte de reintroducció de l’espècie a la Comunitat Valenciana.

– La Fiscalia admet a tràmit la denúncia i obri diligències d’investigació penal.

– Les dades oficials apunten a les companyies elèctriques com a principals responsables de l’extinció de l’espècie al nostre territori.

– CGT es solidaritza amb els seus companys de la Central Nuclear de Cofrents i les seues famílies, que van ser suposadament espiats i assejats a instàncies d’IBERDROLA per l’empresonat excomisari Villarejo i els seus sequaços.

La Fiscalia Provincial de València ha incoat diligències d’investigació penal contra IBERDROLA a conseqüència de la denúncia presentada pel sindicat Confederació General del Treball (CGT) per l’electrocució d’un exemplar d’àguila pescadora el passat 28 de gener en una línia elèctrica de la seua propietat, dins del Parc Natural de l’Albufera de València.

L’àguila pescadora és una espècie inclosa als catàlegs valencià i espanyol d’espècies amenaçades en la categoria “Vulnerable” i a la Llista Roja de la Unió Internacional per a la Conservació de la Naturalesa (UICN) està declarada per a Espanya com “En Perill Crític d’Extinció” i està extingida com a espècie reproductora a la Comunitat Valenciana des dels anys 80, sent objecte d’un programa de reintroducció del qual formava part “Marina”, un exemplar alliberat al juny de 2019 al costat d’altres tres a la Marjal de Pego-Oliva.

Segons dades oficials, només visiten la nostra comunitat cada hivern una mitjana de 9’6 àguiles pescadores procedents d’Europa del nord i en els últims 21 anys s’han descobert 9 exemplars electrocutats, que, segons les estimacions, representen el 15% de les electrocucions reals, és a dir, que s’haurien electrocutat unes 60 en aquest període. Això vol dir que cada any s’electrocuten, de mitjana, 3 àguiles pescadores.

Aquesta mortalitat del 31% anual explicaria, segons CGT, l’extinció d’aquesta espècie com a reproductora en el nostre territori, que s’ha convertit en un parany mortal per a l’espècie i assenyala clarament a les companyies elèctriques com a principals responsables.

A més, l’electrocució ha succeït en l’Albufera de València, espai natural amb les figures de protecció de major rang de la Comunitat: Parc Natural, aiguamoll Ramsar d’Importància Internacional, Lloc d’Interés Comunitari (LIC), Zona d’Especial Proteccion per a les Aus (ZEPA) i zona de protecció per a l’avifauna contra l’electrocució. No obstant això, en el seu àmbit molts dels seus pals elèctrics encara no disposen de les mesures anti-electrocució obligatòries.

Segons dades oficials, a Espanya moren electrocutades al voltant de 33.000 rapinyaires a l’any, 1.000 d’elles a la Comunitat Valenciana, per això, la legislació obliga les companyies elèctriques a establir mesures de protecció contra l’electrocució d’aus i és obligació de la Generalitat Valenciana fer que aquesta legislació es complisca, especialment en aquells llocs que ha declarat de protecció per la seua rellevància per a les aus.

La mort de “Marina” no és un cas aïllat, ni un accident inevitable, sinó un cas clar de negligència, ja que la línia elèctrica causant de la mort va ser declarada d’alta perillositat per a les aus per la Generalitat el 2017, comunicant-li al seu titular l’obligació que tenia de corregir-la.

Davant aquest succés, en comptes d’instruir un expedient sancionador, representants de la conselleria competent en medi ambient es van reunir l’endemà amb IBERDROLA per a acordar la correcció immediata de 90 pals elèctrics, dels centenars que ja fa anys que l’empresa tenia obligació d’haver corregit a l’Albufera.

Des de CGT expliquen que IBERDROLA continua electrocutant aus a causa del retard d’anys en la correcció, obligatòria per llei, de les seues línies elèctriques, incompliment possible gràcies a la inacció de la Generalitat Valenciana, que consent -com tantes Administracions Públiques- la rentada d’imatge de la multinacional signant convenis de col·laboració en comptes d’exigir les inversions necessàries per a evitar la mortaldat d’aus protegides.

El Defensor del Poble adverteix recentment al seu informe anual de la passivitat de les Administracions a obligar a adequar les línies elèctriques d’alta tensió per a evitar la mort d’aus per electrocució i ha observat «greus demores» (fins a 10 anys) en l’aplicació de la norma, que donava un any de termini per a escometre’s. Això si, advertiments i recomanacions sense caràcter vinculant, que tant IBERDROLA com les Administracions continuen ignorant, sense que res ocórrega.

CGT considera inacceptable que IBERDROLA, una multinacional amb uns beneficis de 3.406 milions d’euros el 2019 (un 13% més que l’any anterior) i que ens té acostumats a grans campanyes de publicitat exaltant la seua “energia verda” i les seues suposades accions pel medi ambient, mantinga línies elèctriques precàries que causen la mort de milers d’aus protegides, generant greus danys al medi ambient.

A més, des de l’organització anarcosindicalista recorden que IBERDROLA és capaç de recórrer a les clavegueres de l’estat per a neutralitzar a aquells que no pot comprar, com els va passar als representants de CGT a la Central Nuclear de Cofrents i a les seues famílies, que van ser suposadament espiats i assetjats a instàncies d’IBERDROLA per l’empresonat excomissari Villarejo i els seus sequaços.

CGT “davant tanta hipocresia, burla i mostres de corrupció sistèmica que deslliura de les seues responsabilitats i beneficia descaradament a les poderoses multinacionals, amb la complicitat d’una Administració que està al seu servei” ha optat per acudir a la via judicial penal “amb la il·lusió utòpica que la Justícia complisca la seua funció”

A la denúncia penal de CGT, que ha motivat l’inici de la investigació per part de la Fiscalia, el sindicat acusa a IBERDROLA, com a propietària de la línia elèctrica que ha provocat l’electrocució d’una au protegida, de diversos delictes contra els recursos naturals i el medi ambient i relatius a la protecció de la fauna.


central nuclear de Cofrentes /  CGTPV /  Iberdrola /  l’Abufera /