Redacción •  Actualidad •  21/11/2021

La clase obrera quiere mejoras y un futuro industrial: A la huelga del metal de Cádiz se une la de Alicante, las protestas de Toledo y las movilizaciones del auto y conservas

  • La clase obrera quiere mejoras y exige un futuro industrial. Así lo confirma la aplastante respuesta que han dado las y los trabajadores del metal de Cádiz a la convocatoria de huelga indefinida en el sector. Ya no pueden más. También se han plantado los metalúrgicos y las metalúrgicas de Alicante y el malestar va en aumento en la provincia de Toledo. Además, las plantillas del auto se concentrarán el lunes ante el Ministerio de Industria y a finales de mes irán a la huelga en el sector de las conservas de pescado de Bizkaia.

La clase obrera quiere mejoras y un futuro industrial: A la huelga del metal de Cádiz se une la de Alicante, las protestas de Toledo y las movilizaciones del auto y conservas

La industria está revuelta, a la espera de que se desmantele la reforma laboral y se reequilibre, de una vez por todas, la negociación colectiva. Mientras CCOO de Industria exige una industria sostenible, soberana y con trabajo decente, el empresariado español sigue sin estar a la altura. Esta semana se han celebrado tres movilizaciones en el sector del metal ante la mezquindad de la patronal. En Cádiz, los sindicatos convocaron una huelga indefinida contra la pérdida de derechos y la merma del poder adquisitivo.

La medianoche del jueves, arrancaba en los polígonos industriales de la provincia de Alicante otro paro general para exigir un convenio digno y, en Toledo, un centenar de delegados y delegadas del sector se manifestaron ayer ante la sede de la patronal para advertir que no piensan dar “ni un paso atrás”. Si no entran en razón, dijeron, la respuesta sindical irá a más y será más contundente.

Estas movilizaciones confirman que, en la industria, la clase obrera ha puesto el pie en pared. Ya lo decía el lema del tercer congreso que CCOO de Industria celebró en junio: la ReEvolución está en marcha. Por eso, el sindicato ha convocado otras dos movilizaciones la semana que viene en la industria del auto y en las empresas cárnicas. Se confirma que el otoño viene caliente. Además, las conserveras de Bizkaia confirmaron ayer que harán huelga el día 30. Están hartas de perder.

El lunes 22 de noviembre una veintena de autobuses, procedentes de todas las comunidades autónomas, llegará a Madrid. Cientos de trabajadores y trabajadoras de la industria del auto exigirán al Ministerio de Industria que actúe con firmeza ante los cambios que afectan a la cadena de la movilidad. A la crisis de los semiconductores, el aprovisionamiento de materias primas, los problemas logísticos y la electrificación de la movilidad han hecho saltar todas las alarmas.

También urge evitar el cierre de la división de parabrisas de Pilkington, empresa de componentes de auto con planta en Sagunto que tiene a su plantilla en pie de guerra. Tras movilizarse en Madrid el lunes, protestará por el centro de la localidad un día después. Lamentablemente, llegan malas noticias desde Catalunya para el sector. MAHLE anunció ayer que presentará un expediente para acabar con 343 empleos y cerrar la planta de Vilanova i la Geltrú (Barcelona).


Cádiz /  CCOO /  huelga /