El sindicalismo como alternativa contra la irrupción de las nuevas formas de extrema derecha
- El secretario general de Comisiones Obreras, Unai Sordo, participó en varios actos del evento Global Progressive Mobilisation, celebrado en Barcelona y donde se reunieron organizaciones y personalidades progresistas de todo el mundo

Mejores salarios y mejores condiciones laborales, pero también más seguridad, certezas y certidumbres para las mayorías sociales. Esta es la gran tarea que tienen los sindicatos por delante en un contexto marcado por una política internacional fragmentada y el resurgimiento de la extrema derecha. Así lo explicó Unai Sordo, secretario general de Comisiones Obreras, en las distintas intervenciones en las que participó en el gran evento internacional Global Progressive Mobilisation celebrado en Barcelona los días 17 y 18 de abril.
CCOO fue una de las organizaciones llamadas a participar en el relevante foro internacional; la secretaria confederal de Juventud, Pau Garcia Orrit, participó también en un taller para hablar de desigualdad salarial y clase trabajadora. Por su parte, el secretario general del sindicato, Unai Sordo, explicó en la sesión inaugural de la asamblea sindicalista, que uno de los desafíos es volver a recuperar el concepto de comunidad. “El concepto de que tenemos un interés en común”, señaló.
“El sindicalismo mundial forma parte de la alternativa a la toma del poder y la irrupción de las nuevas formas de extrema derecha”, reflexionaba en la sesión inaugural, ‘Defender la democracia a través de la justicia social; los sindicatos en primera línea’. Y para ello, se debe hacer un análisis correcto de “por qué las extremas derechas parecen ganar posición entre las clases populares y trabajadoras, entre personas objetivamente perjudicadas por sus políticas”.
Para ello, Sordo advertía de que es necesario realizar un análisis de los últimos 15 años. En concreto, en la serie de crisis consecutivas que se han sucedido tras la crisis financiera de 2008, a la que siguieron políticas de austeridad, la crisis sanitaria del coronavirus y los distintos conflictos bélicos desde Ucrania hasta la guerra en Oriente Medio.
A esto, se suma la digitalización de la comunicación y de buena parte de la producción de bienes y servicios, lo que ha generado una sociedad con “muchísima incertidumbre en el futuro”. “Buena parte de la sociedad ha sufrido un deterioro en sus condiciones materiales de vida, producto de la crisis y el austericidio”, resaltó.
Ante ello, y el “fatalismo irremediable” que se plantea desde las nuevas formas de extrema derecha, sindicalismo. “El gran papel que tenemos que jugar las organizaciones sindicales es precisamente generar otro gran polo de seguridad, de certeza, de certidumbre para esas mayorías sociales”, explicó Sordo.
Un polo que se debe basar en recuperar y mejorar las condiciones de vida, a través de la organización en los centros de trabajo, la distribución fiscal y salarial y en general garantizar vidas dignas. Finalmente, Sordo instó a reforzar el modelo europeo, a través de un mejor contrato social. “Mejores salarios, mejores condiciones de vida con la perspectiva de ganar democracia a través de una mayor integración política”, remató.
