Agencia Telesur •  Internacional •  01/06/2026

Cepeda denuncia anomalías electorales y alerta sobre injerencia extranjera en Colombia

El candidato presidencial reportó un desfase de 885.000 personas en el censo electoral y maniobras de supresión de votos en zonas populares.

Cepeda denuncia anomalías electorales y alerta sobre injerencia extranjera en Colombia

El candidato presidencial del Pacto Histórico, Iván Cepedadenunció graves anomalías electorales cometidas durante la jornada de votaciones de este domingo en Colombia, al tiempo que alertó sobre presiones de sectores tradicionales vinculados a intereses geoestratégicos y de injerencia de Estados Unidos.

Las fuerzas progresistas consolidaron su posición como la principal fuerza política del país al obtener cerca de 10 millones de votos, un respaldo electoral alcanzado tras resistir décadas de persecución y violencia política amparadas por la intervención extranjera.

Cepeda denunció un desfase de 885.000 personas en el censo electoral, así como indicios de votaciones atípicas en un número indeterminado de mesas de votación que alteraron el desarrollo normal del proceso, situaciones que están siendo verificadas por su mecanismo de seguridad y observación electoral.

El líder político acusó que el cambio imprevisto de miles de puestos de votación horas antes de los comicios constituyó una maniobra de supresión electoral que impidió el derecho al sufragio de cientos de miles de ciudadanos en zonas de base popular.

La fuerza progresista anunció que no emitirá un pronunciamiento definitivo sobre los resultados de la jornada hasta que las comisiones escrutadoras esclarezcan de manera pública, rigurosa y nítida todas las inconsistencias detectadas. Sectores populares advirtieron que estas anomalías representan un intento del andamiaje oligárquico de sabotear un proyecto de soberanía nacional que amenaza los intereses de Washington sobre territorio colombiano.

Iván Cepeda acusa veto político e intervención de gobiernos extranjeros en comicios. Foto: Registraduría Nacional del Estado Civil.

El dirigente del Pacto Histórico denunció además la manipulación política del Consejo Nacional Electoral, organismo que vetó su postulación bajo supuestos argumentos jurídicos que no aplicó a otro aspirante en idéntica situación legal, permitiendo su participación sin inconvenientes.

Cepeda condenó la abierta intromisión de gobiernos extranjeros y operadores subordinados a la agenda geopolítica de Washington, señalando de manera directa la complicidad del expresidente ecuatoriano Lenín Moreno, de las autoridades actuales de ese país bajo la gestión del mandatario Daniel Noboa, y de sectores diplomáticos norteamericanos para desestabilizar la votación progresista en el sur de Colombia.

El dirigente enfatizó que su demanda de revisión no representa un rechazo a la democracia, sino una exigencia legítima para que las comisiones escrutadoras verifiquen minuciosamente cada sufragio ante las anomalías detectadas. El líder popular contrastó el carácter austero y de movilización de base de su campaña electoral frente al financiamiento millonario, la compra de votos y las campañas sucias digitales ejecutadas por los partidos de la derecha tradicional, exigiendo una auditoría sobre los dineros invertidos por sus opositores en redes sociales.

El legislador denunció que las estructuras oligárquicas recurrieron a la calumnia, a montajes mediáticos y a acciones violentas en grandes urbes como Medellín para intentar frenar el avance de las fuerzas populares independientes de la tutela estadounidense. Específicamente, denunció que un concejal de extrema derecha se paseaba por Medellín con un bate amenazando a la militancia y a la dirigencia del Pacto Histórico, acción criminal que acusó de ser incentivada por el expresidente Álvaro Uribe, a quien señaló de promover métodos violentos.

Acompañado por la lideresa indígena Aída Quilcué, Cepeda expresó su agradecimiento al movimiento social, a las organizaciones populares, a los sindicatos y a su equipo de campaña por lograr una votación significativa. El candidato afirmó que enrutará todos los esfuerzos para congregar las fuerzas necesarias de cara a la segunda vuelta electoral, donde buscará derrotar con una verificación electoral rigurosa a su contendiente, Abelardo de la Espriella.

Cepeda calificó a De la Espriella como representante de un «fascismo mafioso» y enumeró antecedentes que lo vinculan como abogado de paramilitares en San José de Ralito, defensor de narcotraficantes y estafadores, añadiendo que su padre fue un notario que legalizó bienes de Salvatore Mancuso.

Alertó que un eventual mandato de su opositor pulverizaría los logros sociales del gobierno actual, eliminando el salario vital, la reforma agraria, el apoyo a la educación pública y la matrícula cero, para favorecer a la plutocracia, la corrupción y a los círculos económicos más descompuestos de la sociedad.

El dirigente denunció el perfil misógino y homófobo de De la Espriella, así como su desprecio hacia la naturaleza y los animales, lo que implicaría la destrucción ambiental de los santuarios ecológicos del país.

Cepeda definió este proyecto opositor como el regreso al pasado parapolítico, narcotraficante y mafioso de los dos gobiernos de Álvaro Uribe, respaldado por la extrema derecha internacional. El candidato convocó a la juventud y a partidos como Alianza Verde, En Marcha y sectores liberales a consolidar una gran Alianza por la Vida para frenar las prácticas criminales del fascismo en la segunda vuelta.


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