Gylda invita a erradicar el odio contra el colectivo LGTBIQ+ todos los días
Alertan del aumento de agresiones y de la sensación de inseguridad que percibe el colectivo ante la proliferación de discursos de odio.

Logroño, lunes 18 de mayo de 2026.
La asociación riojana GYLDA LGTBI+ recuerda que todos los días del año es necesario rechazar y combatir el odio y la discriminación hacia las personas que no entran dentro de lo normativo, y no solo el 17 de mayo, día internacional contra la LGTBIfobia.
En un comunicado, han subrayado que “la tendencia que se sigue registrando en los últimos años en todos los análisis sobre discriminación en nuestro país sigue reflejando un aumento de las agresiones y un aumento del temor a sufrir hechos de este tipo, ya se consulten en memorias de Justicia, de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, de Observatorios autonómicos especializados o de estadísticas como el reciente estudio de Estado del Odio elaborado por la Federación Estatal LGTBI+ con apoyo del Centro Superior de Investigaciones Científicas y datos de 40dB”.
Desde esta asociación alertan “del peligro de minimizar estas problemáticas o de tratar de invisibilizar al colectivo bajo falsos argumentos porque mientras algunos se empeñan en repetir hasta la saciedad que ‘’sobre el papel todos los españoles somos iguales ante la ley’ la realidad es que nos siguen discriminando, agrediendo, violentando, acosando y señalando”.
Los datos reflejan que las agresiones se han triplicado a nivel estatal, que más de la mitad de las personas LGTBIQA+ sufrió algún acto de odio en el último año o que más de un tercio vivió situaciones de acoso. La violencia física afecta ya a 1 de cada 5 personas del colectivo y la investigación sostiene que el odio no aparece como hechos aislados, sino como experiencias repetidas y persistentes, en las que además afectan diferentes interseccionalidades como la juventud, la vejez, el riesgo de exclusión social, tener bajos ingresos económicos o un nivel educativo inferior, ser personas racializadas o padecer alguna discapacidad.
Como resulta evidente, las víctimas sufren consecuencias psicológicas en la mayoría de los casos, incluyendo más cuadros de ansiedad, estrés y depresión, soledad y apatía, miedo y rabia, así como un impacto en la calidad de vida y sensación de seguridad. Además, estas situaciones provocan en muchas ocasiones que las víctimas se vean en la necesidad de cambiar su lugar de residencia para sentirse más seguras.

Contra la normalización del odio
Desde Gylda se alerta también de que el clima social y político está normalizando el odio, tanto el más evidente como el que se hace con pequeñas acciones discriminatorias más sutiles. Esto se está volviendo especialmente notorio en los diferentes procesos electorales que se están llevando a cabo en algunas comunidades autónomas y cuya tendencia al alza parece inevitable con nuevos comicios durante el próximo año. El goteo de mensajes refuerza la idea de que exista riesgo de que la violencia se vuelva estructural si no hay intervención pública eficaz ante un aumento de los discursos de odio que fomentan la violencia. “Ya no cabe duda de que los discursos de odio son la antesala de agresiones y su normalización incrementa la inseguridad, especialmente de los colectivos vulnerables”, subrayan.
Sin ir más lejos, este lunes hemos conocido el ataque recibido por Óscar, concejal de Santo Domingo de la Calzada, lo que nos reafirma en que no debe mirar a otro lado sino combatir todos los discursos y ataques de odio, sean del tipo que sean. Recientemente los diputados y diputadas del Parlamento de La Rioja se han permitido votar y opinar sobre la dignidad de nuestras vidas, en unos casos con un evidente odio a quienes no son como a algunos les gustaría y, en otros, por pura estrategia electoral. Deberían tener en cuenta que los Derechos Humanos no se votan y que por mucho que nos intenten borrar, estamos desde el principio de los tiempos y seguiremos estando. Hay quien se lleva las manos a la cabeza cuando hay agresiones y luego desde sus escaños, apuntan y señalan, fomentando el aumento del odio.
Por eso no cabe la opción de invisibilizar a la comunidad LGTBIQA+ ni minimizar los problemas a los que nos enfrentamos a diario, nunca, ni bajo ningún pretexto. Todas las oportunidades de visibilizar nuestras problemáticas deben ser aprovechadas, porque todas las personas LGTBIQA+ vivimos todo el año y no solo el Día del Orgullo, el 28 de junio. Detrás de cada bandera hay personas, familias, infancias, vecinas, amistades, historias de vida… que seguirán estando y seguiremos apoyando y reivindicando aunque algunos se empeñen en ocultarnos o solo les interesemos por estrategias de marketing.
En este sentido, la Federación Estatal LGTBI+, de la que Gylda forma parte, junto a diferentes entidades sociales de todo el país han iniciado una campaña para urgir a la aprobación urgente de un Pacto de Estado contra los discursos de odio, que proteja adecuadamente a los grupos en situación de vulnerabilidad y especialmente a las víctimas. En la web felgtbi.org/spain-needs-to-be-different/ cualquiera que lo desee puede sumarse y compartir los materiales diseñados para impulsarla.

