Protesta frente a la Junta General en Oviedo contra la incineración de basura en la térmica de la Pereda
- Se concentran frente a la Junta General en Oviedo: «No aceptamos que se nos quiera presentar como inevitable el proyecto de quemar basura en la térmica de la Pereda que acumula dudas jurídicas, ambientales y democráticas cada vez más graves«.

Comunicado
Estamos aquí porque la quema de basura en no es un simple debate técnico. Es una decisión política. Y como toda decisión política, puede y debe ser discutida, cuestionada y, si es necesario, detenida.
Durante meses nos han dicho que el proyecto seguía adelante, que todo estaba controlado, que solo eran “trámites”. Pero la realidad ha ido desmontando ese relato pieza a pieza.
Los tribunales anularon la evaluación ambiental y las autorizaciones ambientales del proyecto porque no estaban bien hechas. Porque no se definía correctamente qué se iba a quemar. Porque no se evaluaban adecuadamente las consecuencias. Porque no se resolvía algo tan básico como qué hacer con las cenizas y residuos generados.
Y aun así, el Principado decidió seguir adelante.
Nos dijeron que ya se resolvería. Que había margen. Que no había problema.
Pero hoy sabemos algo más.
El vertedero está colmatado.
La alternativa de Lada ha sido anulada judicialmente.
Y el Tribunal Supremo ha confirmado esa sentencia.
Es decir: el problema no era una exageración. Era real.
Hoy el proyecto de quema de residuos de La Pereda no tiene resuelto ni siquiera dónde acabarán sus residuos. Y aun así pretenden continuar las obras y mantener las autorizaciones.
Eso no es transición justa.
Eso es una huida hacia adelante.
Y hay que decirlo claramente: quien sostiene este proyecto tiene nombre y apellidos institucionales.
El Principado de Asturias no es un espectador.
Es quien firma autorizaciones.
Es quien intenta mantener vivo un proyecto judicialmente cuestionado.
Es quien está decidiendo seguir adelante pese a las sentencias y pese a las incertidumbres cada vez más evidentes.
Y el Ayuntamiento de Mieres tampoco puede esconderse.
Tiene competencias. Tiene capacidad de actuar. Tiene responsabilidad sobre lo que ocurre en su territorio.
Decir ahora que no se puede hacer nada sería aceptar que las instituciones solo sirven para facilitar proyectos, pero nunca para proteger a la población ni hacer cumplir la legalidad.
Y no. No es verdad.
Si no hay base ambiental válida, no debería haber proyecto.
Si no hay solución para los residuos, no debería haber proyecto.
Si los tribunales han detectado deficiencias graves, no debería seguir avanzándose como si nada hubiese ocurrido.
Porque aquí no hablamos solo de un problema administrativo.
Hablamos de salud pública.
Hablamos de contaminación.
Hablamos de quién decide el futuro de las cuencas y de Asturias.
Nos quieren hacer creer que o aceptamos esto o no hay alternativa.
Pero sí hay alternativa.
La transición energética no puede consistir en sustituir carbón por basura y llamarlo sostenibilidad. No puede construirse debilitando controles ambientales ni convirtiendo los territorios industriales en zonas de sacrificio permanente.
La verdadera transición justa debería servir para reparar décadas de contaminación y abandono, no para perpetuar otro modelo impuesto desde arriba.
Y frente a eso, estamos aquí.
Organizados.
Movilizados.
Y cada vez más conscientes de lo que está en juego.
Porque este conflicto ya no es solo sobre una planta concreta. Es sobre qué modelo de Asturias quieren imponernos y qué capacidad tiene la ciudadanía para defenderse.
Nos dijeron que esto estaba decidido.
Pero seguimos aquí.
Nos dijeron que no había nada que hacer.
Y los tribunales demostraron que sí lo había.
Nos dicen ahora que esperemos, que ya veremos, que el tiempo pondrá las cosas en su sitio.
Pero sabemos muy bien lo que significa eso: ganar tiempo para intentar convertir los hechos consumados en inevitables.
Y precisamente por eso no vamos a apartarnos.
Si no cumplen la ley, habrá recursos.
Si intentan imponerlo, habrá movilización.
Si pretenden ignorar a la gente, aquí seguirá habiendo respuesta.
Porque defender la salud, el territorio y el futuro de Asturias no es un obstáculo al progreso.
PLATAFORMA CONTRA LA CSR/BASURA DE MIERES.
