Alianza Verde y Podemos piden en el Congreso impulsar la restauración integral del Río Guadiamar y garantizar medidas de protección urgente para Doñana

13 de mayo de 2026.- El coordinador federal de Alianza Verde, Juantxo López de Uralde, y la diputada de Podemos, Martina Velarde, han registrado en el Congreso una iniciativa parlamentaria con el objetivo de avanzar en medidas para la protección del espacio natural de Doñana, ya que su situación es crítica por la sobreexplotación del acuífero.
Desde ambas formaciones han alertado sobre las agresiones que lleva sufriendo Doñana desde hace décadas, y que van minando su salud ecológica. Desde proyectos de carreteras, a urbanizaciones como Matalascañas, o el más reciente proyecto de almacenamiento de gas natural en el subsuelo del parque. El vertido de miles de toneladas de residuos tóxicos procedente de la fracturada balsa de la mina de Aznalcóllar (hoy, en proceso de reapertura) en abril de 1998, fue uno de los momentos más críticos que ha sufrido este ecosistema.
Sin embargo, la salud de Doñana depende del estado de las reservas de agua. Estudios recientes muestran que, en Doñana, todas las masas de agua han menguado.
Por ello, han querido poner el foco, en concreto, en la recuperación integral del cauce natural del Caño del Guadiamar, ya que, sin esta medida, la marisma continuará en un proceso de degradación paulatina, solo interrumpido por años de pluviometría excepcional como el citado último año hidrológico 2024/2025. La situación actual de aparente recuperación es, según los especialistas, un espejismo producido por la contención artificial de las aguas mediante compuertas que impiden su libre circulación.
Así, solicitan impulsar la recuperación integral del río Guadiamar, para devolver a las marismas las aguas de este río, creando con ello una zona de transición hacia las marismas, e incluir la recuperación del Guadiamar en el Plan Nacional de Restauración.
Para Juantxo López de Uralde “Detrás de la imagen de actual resplandor y abundancia de Doñana, los problemas del ecosistema perduran. Si no se actúa, estaremos solo ante un espejismo de lo que podría volver a ser Doñana si se actuara contra las causas estructurales de su degradación. Y estos problemas están fundamentalmente relacionados con la gestión del agua. La solución existe, pero requiere de decisiones políticas valientes que apuesten por la supervivencia de la marisma, aunque para ello haya que poner límite al regadío intensivo a las puertas del humedal”.
Por su parte, la diputada Martina Velarde ha señalado que “Juanma Moreno sigue mirando para otro lado frente a los problemas de la joya de nuestra naturaleza andaluza, que es Doñana. Sólo le importa el territorio mientras se pueda explotar, pero si unos pocos siguen robando agua, o si se sigue permitiendo la expansión del regadío intensivo, pronto vamos a lamentar la desaparición de un ecosistema único. Y no lo vamos a permitir”.
